Jueves 23 de julio. Ambiente pre parón estival, pero una larga jornada por delante en la Carrera de San Jerónimo. Apenas son las 12:30 horas del mediodía y ya se ha celebrado la comparecencia de la candidata al FROB, una Comisión de Justicia para emitir dictamen sobre la concesión de nacionalidad a los saharauis, la ponencia de la Ley del Cine y el Pleno escoba del Congreso lleva hora y media en marcha. La portavoz parlamentaria de Sumar y coordinadora general de Movimiento Sumar (junto a Rosa Martínez), Verónica Martínez Barbero, hace un alto en el camino para charlar con DEMÓCRATA y hacer balance, tanto de lo que llevamos de curso como de lo que resta de legislatura.
La conversación se produce en un momento de máxima exigencia y presión para el Gobierno de coalición, y en especial, para Sumar. La legislatura encara sus compases finales y hay varias reformas estratégicas aún pendientes de negociación, y la aritmética parlamentaria no sonríe precisamente. Con todo, Barbero defiende que el balance es positivo, reivindica el papel de los magenta como motor de las políticas sociales y anticipa que presionarán para concretar asignaturas pendientes.
Pregunta: No es la primera vez que hacemos una entrevista a modo de balance. Hace un año hicimos lo propio. Entonces, la legislatura permanecía en el limbo por los presuntos casos de corrupción del PSOE y una mayoría parlamentaria exigua e inestable. ¿Cómo han sido estos meses? ¿Ha merecido la pena a nivel legislativo?
Respuesta: Creo que han sido especialmente buenos estos últimos seis meses, empezando por algo que mucha gente da por hecho: volvimos a subir el Salario Mínimo Interprofesional, que es muy importante. Se revalorizaron las pensiones y, de trabajo legislativo, tenemos en el Congreso tres normas muy importantes. La Ley de Economía Social, que es una ley poco conocida mediáticamente, pero que ha generado un cambio profundo, mejorando la igualdad, el uso de nuevas tecnologías en el ámbito de las cooperativas y fomentando un sector que representa un porcentaje muy importante de nuestro país. Una economía justa que, además, es una forma de producir sostenible para los derechos de las personas y del planeta.
Hace nada tuvimos una magnífica noticia con la aprobación de la Ley de Dependencia y Discapacidad, una reforma de ese pilar del bienestar que es el de los cuidados. Supone cambiar de un régimen de institucionalidad constante y que la gente sea internada a que la persona autónomamente decida cómo quiere ser cuidada. Mejora el sistema en general.
A esto, le sumamos la aprobación de más de 6.200 millones, que por fin el Estado cumple con el 50% de la aportación al sistema de Dependencia, por ley, para evitar interpretaciones.
Por tanto, creo que sí, ha merecido mucho la pena cualitativamente y cuantitativamente.
P: Ha mencionado varias iniciativas, pero me queda la sensación de que hay superproducción en el Gobierno, mas las leyes que se envían al Congreso no terminan de concretarse en el BOE. Ahí están todas las leyes sanitarias. Incluso, reales decretos-ley que decaen, como el de Vivienda.
R: A lo hechos me remito, no es así. La semana pasada, además de esa Ley de Dependencia, sacamos adelante la Ley de libertad de expresión, que no es del Ejecutivo, sino de mi grupo parlamentario [fue un debate de totalidad]. Va a conseguir que en este país no le tengamos miedo a una viñeta o a una canción, que no estemos persiguiendo la libertad de expresión, porque no parece propio de un país desarrollado. Ahora que estamos muy de 'marca España'… Esto es marca España.
Y hay otras iniciativas. Yo, francamente, creo que estamos en un buen momento de la legislatura. Acabamos de arrancarle un acuerdo al PSOE para llevar un real decreto-ley con normas en materia de vivienda, pero sobre todo, una importantísima prórroga de alquileres que afectaría a más de cuatro millones de personas. Desde la última vez que nos vimos, el porcentaje de ciudadanía preocupada por la vivienda ha ido creciendo y estamos dando pasos importantes. Lo que tiene que hacer el Parlamento es escuchar a la ciudadanía y ser responsable de las decisiones que vaya adoptando
Verónica M. Barbero“Estamos en un buen momento de la legislatura”
P: En aquella entrevista, decías, hablamos mucho de vivienda. Casi el tema nuclear. Desde entonces se ha aprobado el Plan de Vivienda 2026-2030, pero decayó un real decreto-ley y ahora han pactado otro con el PSOE. ¿Es optimista con este decreto? ¿Ha habido avances suficientes en materia de vivienda o quedan asignaturas pendientes antes del final de legislatura?
R: Nosotros trajimos un real decreto-ley que nos costó plantarnos en el Consejo de Ministros. Como es una norma que entra en vigor en el momento de su aprobación, ha permitido a cientos de miles de personas quedarse en su casa, lo que es ya un orgullo y hace que merezca la pena toda la legislatura. Luego, se aprobó el Plan de Vivienda, que tiene cosas que no compartimos y otras que pueden estar bien, sobre todo, una serie de cuestiones a medio y largo plazo.
Insistimos en medidas articuladas a través de un real decreto-ley porque la vivienda, a día de hoy, ya es un problema, es una crisis habitacional generada además por decenas de años de permitir y fomentar la especulación por parte del bipartidismo. El real decreto-ley pactado con el PSOE incorporará muchos más contenidos, será amplio y tendremos que seguir.
P: ¿Tienen atados los apoyos suficientes para el decreto de vivienda?
R: Acabamos de anunciar un acuerdo con una serie de contenidos, y varios grupos parlamentarios están haciéndonos llegar propuestas. Aspiramos a negociar y poder sacarlo con el mayor consenso posible.
P: Uno de esos grupos es Junts. ¿Cómo la decisión del TJUE sobre la Ley de Amnistía al tablero político español? ¿Allanar el regreso de Carles Puigdemont lo acerca a Moncloa o lo empuja hacia PP y Vox?
R: Empezamos la legislatura con un problema político entre Cataluña y España. Podemos disfrazar las palabras, pero es una realidad. Ahora, estamos en un momento de la legislatura en que ese problema ya no existe, y es gracias a una ley. Porque sí, las leyes también sirven para solventar problemas políticos. La ley de amnistía ha servido para eso. Cualquier persona que viva en Cataluña ve cómo ha cambiado su día a día.
El Partido Popular y el Gobierno de Mariano Rajoy nos complicó la vida a los españoles y españolas. Generó un conflicto político inmenso, muy difícil de gestionar. Lo gestionamos. Desde entonces, después de la Ley de Amnistía, lo que hemos hecho es mejorar la vida de la gente, política útil y avanzar en derechos para toda la ciudadanía.
P: Ha mentado al PP. ¿Cómo ha sido convivir con esta oposición, incluyendo a Vox, a la que achacan haberse instalado en el ‘no a todo'?
R: Sobre Vox, poco puedo decir, porque ya no es el ‘no a todo’, es que no trabajan. No se ganan el salario público que paga la ciudadanía. No hacen enmiendas a leyes, sino un corta-pega de todas las enmiendas. Ya lo viví como directora general de Trabajo, que todas las preguntas que llegaban de Vox eran las mismas. Esta gente no trabaja. Es muy importante que la ciudadanía lo entienda. Tienen todo el tiempo del mundo para difundir bulos e inventarse mentiras. Viven en el fango constante y hacen vivir a una institución en el fango constante para destruir instituciones.
El PP es un poco diferente porque tiene muchas diputadas serias y serios que trabajan. No solo están formadas, sino que producen. El problema es que todo se ve deslucido por las decisiones que se adoptan desde la cúpula. Hace tiempo que el problema del PP es que hace política como Vox, y eso no lleva a ningún lado bueno a la ciudadanía. Todo el trabajo que mucha gente del PP está haciendo en el hemiciclo se queda por el camino por ese ‘no a todo’.
Barbero “Sobre Vox, poco puedo decir, porque ya no es el ‘no a todo’, es que no trabajan.”
P: Entramos en el tramo final de la legislatura. Usted es la portavoz parlamentaria de Sumar, ¿cuáles son, a su juicio, las leyes que cree que deben aprobarse antes de convocar elecciones?
R: Podría decir unas cuantas, pero me voy a centrar en una serie de normas que son muy importantes para nuestro espacio político.
La libertad de expresión es una norma que ya tenemos ahí enfocada y es importante que salga adelante. Otra bastante vinculada: la Ley Mordaza. La eliminación de sus elementos más lesivos es algo en lo que estamos empeñadas y, creo que con la capacidad negociadora del grupo parlamentario, seremos capaces. Estas dos caras de una moneda tienen que salir y creo que lo harán.
Luego, tenemos dos temas centrales desde el punto de vista de la clase trabajadora. Uno, las horas extra. Necesitamos reformular el registro de la jornada laboral. Lo he visto demasiadas veces como inspectora de trabajo: llegas a una empresa después de recibir una denuncia por horas excesivas que no se pagan y la empresa te enseña que no solo están firmadas las horas, sino las del mes siguiente. Es una trampa y hay amenazas. En España tenemos dos millones y medio de horas extraordinarias sin pagar. Es una barbaridad y hay que cambiar el sistema porque es un robo a la clase trabajadora y competencia desleal entre empresas, porque no todas lo hacen. Un registro de jornada que, ahora mismo, está bloqueado por el PSOE, algo poco comprensible, pues se llama ‘Obrero Español’.
El otro problema central es la pobreza infantil. Como la vivienda, es una constante y vamos a seguir peleando. Estamos todas de acuerdo, porque cada vez que hemos tenido ocasión de hablar de ello con distintas comparecencias, los grupos coincidimos, incluidos PP y Vox. La pobreza en general ha ido mejorando, pero no es suficiente. Hay una herramienta básica que es la prestación universal por crianza. Hay formas de sufragarla. Tiene que venir aquí al Congreso y tenemos que aprobarla. Es una medida para cuidar de a familia. Si quieres sus señorías de la derecha o la extrema derecha, que hablen de natalidad, me parece bien, pero sobre todo es para cuidar de la familia y la infancia.
P: En los últimos meses, lejos de bajar el suflé de la presunta corrupción vinculada al PSOE, han aflorado el caso Zapatero, Leire Diez, hay sentencia contra José Luis Ábalos… ¿Su socio ha dado pasos en la buena dirección? ¿Se han tomado medidas? Recuerdo que firmaron un pacto con compromisos el año pasado ¿En qué ha quedado?
R: Cosas pendientes hay, porque en este país, en demasiados años se soportó la corrupción y se vivió de ella. Lo curioso es que nosotros acordamos con el PSOE traer a esta Cámara la Oficina de prevención de la corrupción. La trajimos y, quien ha vivido de la corrupción más en este país, no lo digo yo sino las sentencias, es el PP, que votó en contra.
Puedo entender que parezca una norma más, lo que ocurre es que en este país perseguimos la corrupción, no prevenimos la corrupción, no la evitamos. Esta iniciativa lo que hacía era crear un poder para prevenir la corrupción con capacidades plenas, sancionadoras, de investigación… Un ente independiente que hiciera todo lo que realmente no se puede hacer desde dentro de la Administración para hacerlo bien. Esto funciona en otros países y es lo que recomienda el GRECO, pero el PP votó en contra.
Es una norma clave y si mañana el PP nos dice que vota a favor, la volvemos a traer. Y tenemos otras normas en cartera, como la reforma del Estatuto de los expresidentes, que quiero saber qué va a votar también el PP. La verdad es que a día de hoy no sé qué va a votar el Partido Socialista, pero presumo que sí. Y la vamos a traer, porque es una ley que delimita lo que son los delitos. Una cosa es aquel comportamiento que sea un delito y otra que moralmente no sea respetable. Ahora mismo, los expresidentes tienen unas retribuciones que cobran de los Presupuestos y pueden hacer sus negocios siempre que no sean objeto de incompatibilidades o de delitos concretos. La retribución de expresidentes es para que no tengan que hacer otros negocios. Es voluntario dejar de cobrar cuando haces ambas cosas, y nos parece que no debería de ser así. Si hay alguien que quiere recibir esa retribución, pues no puede hacer otras cosas, y ya está.
P: A la vuelta del verano aguardan las negociaciones por los Presupuestos Generales del Estado. ¿Ha habido contactos ya con el PSOE? ¿Les ve con voluntad real de negociar y de sacar unas cuentas o cree que es un mero trámite o una artimaña para exhibir proyecto político como antesala a las elecciones generales?
R: Primero, tiene que haber, efectivamente, una negociación entre los socios de Gobierno. Será lo primero que hagamos. Y tengo la firme convicción de que el Ejecutivo va a presentar unos PGE para aprobarlos. Espero una negociación que será dura, pero tenemos muchas ganas de sacarla adelante y tener Presupuestos.
P: Para concluir, desde hace pocas semanas usted está al frente de Sumar junto a Rosa Martínez, la secretaria de Estado de Derechos Sociales. ¿Qué es lo que cree que tiene que ser Sumar en adelante y quién ha de ser el candidato o candidata?
R: En Movimiento Sumar lo que tenemos que hacer es seguir fortaleciendo los territorios, la afiliación, la implantación territorial. Hay muchas cabezas y manos con ganas de hacer cosas y tenemos que darle espacio. Hay muy buenas ideas que creo que cuando las comuniquemos, sorprenderán.
Salimos de la Asamblea con muchísima ilusión y las pilas cargadas para afrontar un momento muy relevante. Estamos caminando hacia la unidad de la izquierda, queremos unas izquierdas fuertes que puedan conseguir gobiernos de izquierdas. Movimiento Sumar ha sido esencial en esas alianzas, un pegamento importante.
Y sobre candidaturas, adelanto que será la mejor decisión, porque será una decisión colectiva. Tenemos muchas ganas de seguir trabajando y demostrarle a la gente que vamos a ejercer nuestra responsabilidad y estar a la altura.