AfD no ha esperado al resultado de las elecciones de este domingo para decidir qué haría si conquista el Gobierno de Sajonia-Anhalt. Su candidato, Ulrich Siegmund, presentó en julio un programa específico para sus primeros 100 días que complementa el extenso programa electoral aprobado por el partido para la legislatura.
La hoja de ruta combina decisiones que un Ejecutivo regional podría intentar aplicar rápidamente con otras que necesitarían leyes, una mayoría parlamentaria, cooperación del Gobierno federal o incluso modificaciones de normas estatales. Ese matiz es esencial: ganar las elecciones no significa disponer automáticamente de capacidad jurídica para ejecutar todo lo prometido.
Las diez primeras decisiones que promete Siegmund
El plan de choque empieza por los medios públicos. AfD pretende impulsar la salida de Sajonia-Anhalt de los tratados que regulan la radiotelevisión pública, incluido el acuerdo del Mitteldeutscher Rundfunk, MDR. El partido presenta esta medida como una de sus primeras actuaciones si llega al Gobierno.
En inmigración, Siegmund quiere aumentar las plazas destinadas a detención previa a la expulsión y constituir un grupo de trabajo entre el Land y los municipios para acelerar deportaciones. También plantea extender a todo el territorio una obligación de realizar trabajos para solicitantes de asilo. Son dos de los ejes centrales del programa inmediato.
La escuela concentra varias medidas. AfD promete crear clases específicas para hijos de solicitantes de asilo, introducir vigilantes de seguridad en centros considerados problemáticos, prohibir las banderas arcoíris en los colegios y hacer ondear diariamente la bandera alemana.
El paquete incluye también recortes de financiación a fundaciones vinculadas a partidos y a determinados programas de promoción democrática, ayudas para que especialmente los aprendices puedan costearse el permiso de conducir, la reducción del número de ministerios en uno o dos departamentos y una comisión de investigación parlamentaria sobre la gestión de la pandemia. La campaña institucional del Land "#moderndenken" sería sustituida por "#deutschdenken".
Deportaciones, centros de acogida y una "remigración" convertida en política de Gobierno
El programa general va bastante más lejos que esas diez medidas. AfD plantea lo que denomina un giro de 180 grados en política migratoria y convierte la "remigración" en uno de los conceptos centrales de su propuesta.
El partido quiere terminar con los programas voluntarios de acogida, ampliar las instalaciones destinadas a expulsiones, concentrar a solicitantes de asilo en centros específicos y acelerar el retorno cuando una solicitud haya sido rechazada o desaparezca la causa que justificaba la protección. También propone priorizar prestaciones en especie frente a pagos en efectivo.
AfD llega incluso a plantear mediante una iniciativa en el Bundesrat que el actual derecho constitucional de asilo sea sustituido por un sistema de concesión estatal. Esa parte no podría decidirla por sí solo un Gobierno de Sajonia-Anhalt.
Una transformación profunda de las escuelas
La educación es uno de los campos donde un Gobierno regional alemán dispone de mayor capacidad de intervención. Y el programa de Siegmund plantea cambios mucho más extensos que las medidas previstas para los primeros 100 días.
AfD quiere sustituir la escolarización obligatoria por una obligación educativa que abra espacio a fórmulas de enseñanza en casa, acabar con el actual modelo de inclusión de alumnos con necesidades especiales y reforzar las escuelas específicas. También propone limitar el uso de dispositivos digitales en primaria y prohibir los teléfonos móviles hasta décimo curso.
Para los niños de familias refugiadas plantea clases separadas. El programa contempla igualmente mantener la enseñanza del ruso y recuperar intercambios escolares con Rusia. En historia y cultura, el partido quiere poner mayor énfasis en los elementos que considera positivos de la historia alemana y reforzar una identidad nacional alemana en la enseñanza.
Menos renovables, más carbón y batalla desde el Bundesrat
En energía, AfD promete detener la política regional de transición energética. Quiere eliminar subvenciones a las renovables, suprimir la agencia energética del Land, frenar nuevas instalaciones eólicas y bloquear grandes plantas solares sobre terrenos agrícolas.
También rechaza el abandono del carbón y pretende mantener la actividad carbonífera en Sajonia-Anhalt más allá de 2038. Desde el Bundesrat impulsaría iniciativas para reducir la fiscalidad eléctrica, terminar con el sistema de comercio de emisiones, derogar la ley federal de protección del clima y sacar a Alemania del Acuerdo de París. Estas últimas decisiones exceden las competencias de un Gobierno regional.
Ayudas a familias, guarderías gratis y dinero para comprar vivienda
El programa no se limita a inmigración y cuestiones identitarias. AfD incluye un amplio bloque económico y familiar.
Promete hacer gratuitas las guarderías desde el primer hijo y el comedor escolar. También plantea un pago por nacimiento de 2.000 euros para el primer y segundo hijo y de 4.000 euros a partir del tercero, sujeto a determinadas condiciones de ciudadanía y residencia.
Para facilitar la compra de vivienda, propone créditos bonificados de hasta 300.000 euros para familias menores de 40 años con al menos un hijo que adquieran su residencia habitual. También quiere reducir el impuesto regional sobre transmisiones inmobiliarias del 5% al 2,5%.
En sanidad defiende aumentar la inversión regional en hospitales, favorecer a administraciones y entidades públicas cuando un centro sanitario salga a la venta y reforzar la cobertura médica rural mediante centros regionales y becas para médicos que ejerzan fuera de las grandes ciudades.
Más policías y una "Bürgerwacht" municipal
AfD promete elevar el número de agentes de la policía regional hasta al menos 7.500 y concentrar más recursos en delitos graves.
En los municipios quiere crear una Bürgerwacht, una suerte de cuerpo ciudadano voluntario bajo responsabilidad de las oficinas municipales de orden público, destinado a realizar tareas auxiliares sin sustituir formalmente a los profesionales.
También plantea reformar el servicio regional de inteligencia interior. En lugar de reforzar el actual modelo de Oficina de Protección de la Constitución, su programa propone transformarlo en un servicio secreto interior centrado en funciones clásicas de inteligencia y eliminar los actuales informes públicos de protección constitucional.
El MDR sí puede ser tocado, pero no desaparecería al día siguiente
Una de las promesas más llamativas permite entender la distancia entre campaña y ejecución. Sajonia-Anhalt sí puede abandonar el tratado que regula el MDR, pero la decisión no produciría efectos inmediatos.
La normativa contempla un plazo de dos años. Si la denuncia se formalizase antes de terminar 2026, la salida podría hacerse efectiva al concluir 2028. Y el Land seguiría obligado constitucionalmente a garantizar una radiotelevisión pública independiente. La cuota de radiodifusión tampoco desaparecería automáticamente por decisión del Gobierno regional.
Qué puede hacer realmente AfD si llega al Gobierno
Ahí está la frontera fundamental del programa de Siegmund. Cambiar ministerios, modificar prioridades presupuestarias, alterar campañas institucionales o intervenir en buena parte de la política educativa entra ampliamente en el campo de actuación de un Land.
Otras promesas tienen un recorrido mucho más complicado. El derecho de asilo, buena parte de la legislación migratoria, la política climática federal o la salida del Acuerdo de París no pueden modificarse unilateralmente desde Magdeburgo.
El politólogo Oliver Lembcke resume la diferencia señalando que algunas de las medidas son relativamente sencillas de ejecutar, mientras que las grandes transformaciones migratorias necesitarían la colaboración de otras administraciones, especialmente la federal. El propio diseño de los primeros 100 días concentra numerosas medidas que pueden aprobarse mediante decisiones gubernamentales o administrativas sin esperar grandes reformas legislativas.
Ese es, en términos prácticos, el proyecto que se somete este domingo a las urnas en Sajonia-Anhalt: un cambio inmediato de prioridades dentro de las competencias regionales y, paralelamente, una estrategia para utilizar el Gobierno del Land y su representación en el Bundesrat como palanca para intentar modificar políticas nacionales.