Jorge Buxadé (Patriots): "Despreciar al prójimo es llamarle a vivir a Europa sin tener papeles"

El eurodiputado de Vox sostiene en una entrevista con Demócrata que el nuevo Pacto de Migración y Asilo será insuficiente sin un incremento de las expulsiones y reclama utilizar todas las herramientas diplomáticas disponibles para acelerar los retornos de inmigrantes en situación irregular

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Jorge Buxadé, imagen cedida por VOX

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De uno de los despachos de la delegación de Vox en el Parlamento Europeo suena de fondo la intervención del papa León XIV. En esos momentos, el pontífice se encuentra todavía en Barcelona, pero sus palabras se escuchan con claridad incluso desde el pasillo. La visita papal a Canarias y la entrada en vigor del Pacto de Migración y Asilo de la Unión Europea han vuelto a situar la cuestión migratoria en el centro del debate político, tanto en el ámbito nacional como en el comunitario.

La normativa, acordada inicialmente durante la presidencia española del Consejo de la UE, tiene como objetivo endurecer los criterios aplicados en Europa para acceder a la protección internacional. Entre otras medidas, establece procedimientos acelerados para las solicitudes consideradas de baja probabilidad de obtener asilo, especialmente en el caso de personas procedentes de países cuyas tasas de reconocimiento de protección internacional se sitúan por debajo del 20% en la Unión Europea.

Uno de los principales impulsores del pacto ha sido el eurodiputado Jorge Buxadé (1975), negociador de la parte relativa a Eurodac, la base de datos europea destinada a identificar y registrar a solicitantes de asilo y a personas que cruzan irregularmente las fronteras exteriores de la UE. Con motivo de la entrada en vigor de la reforma, atiende a Demócrata en su despacho, en el corazón legislativo de la Unión Europea, para profundizar en las claves de una de las reformas migratorias más ambiciosas y controvertidas de los últimos años.

Jorge Buxadé, imagen cedida por Vox
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Pregunta: El pacto entra en vigor este viernes. Promete fronteras exteriores sólidas y seguras mediante controles de identidad. ¿Cree que el nuevo sistema de identificación con datos biométricos es suficiente para recuperar el control de las fronteras en Europa?

Respuesta: No, no es suficiente. Es una herramienta en manos de los Estados miembros, una herramienta mejor que lo que había antes, pero no es suficiente. La protección de las fronteras pasa básicamente por impedir la entrada en territorio europeo de aquel que no puede entrar y eso es lo que no resolvía el Pacto de Asilo y Migración. Es el motivo fundamental por el que nosotros votamos en contra de prácticamente todo el pacto.

No puedes hacer un conjunto de normas para establecer las reglas de cómo pueden entrar sin establecer las reglas de cómo han de salir, que es lo que ahora tendremos con el Reglamento de Retornos.

Jorge Buxadé: 

“El Partido Popular Europeo acabará yendo a nuestro lado. No tengo ninguna duda de que, pasado el ciclo electoral de 2027, el dibujo europeo será totalmente distinto”

Pregunta: La Comisión ha reconocido que en algunos Estados aún faltan instalaciones de control o procedimientos fronterizos. ¿A qué atribuye esa falta de infraestructura? 

Respuesta: Yo creo que es falta de voluntad política. Tenemos gobiernos como el de Sánchez que, a pesar de que dicen que están comprometidos con el proyecto europeo, en realidad están destruyendo el proyecto europeo.

Sánchez, con su regularización de inmigrantes ilegales, ha devastado y convertido en papel mojado el pacto de asilo y Schengen. Ha puesto en riesgo Schengen porque la legalización masiva de 700.000 personas que deberían volver a sus países supone meter en el sistema a 700.000 personas, o no sabemos cuántas en realidad. Muchas se quedarán en España, pero muchas se irán a Francia, a Alemania, allí donde tengan familiares, amigos, conocidos o crean que pueden buscarse mejor la vida.

Pregunta: Uno de los objetivos del pacto es prevenir las fugas y los movimientos secundarios entre países de la UE. ¿Cree que las normas que obligan al solicitante a permanecer en el país de primera entrada son realmente ejecutables sin fronteras interiores?

Respuesta: Debería ser ejecutable si hay voluntad de los gobiernos. Debería ser ejecutable porque ese extranjero que entra por España y se le da un permiso de residencia y va a un segundo país, en ese segundo país en algún momento tiene contacto con la administración pública.

Ese contacto puede ser porque quiere empadronarse, porque pide la tarjeta sanitaria, porque pide ayuda para la vivienda o ayuda para miles de cosas. Por tanto, ese Estado debe comunicar inmediatamente con el otro Estado y proceder a la devolución.

Por supuesto, si hay voluntad política. El problema es que aún tenemos muchos gobiernos en los Estados miembros, socialistas y populares, que en realidad no están entendiendo lo que pide la mayoría de los europeos: poner orden e iniciar ese proceso de deportaciones masivas.

Pregunta: ¿Cómo valoran la capacidad de los Estados miembros para aplicar esas compensaciones de responsabilidad si llegan las reubicaciones?

Respuesta: Esto es lo que he dicho hoy en la rueda de prensa. ¿Qué sentido tiene? Hablábamos de 30.000 o 21.000 para el primer año. Si Sánchez acaba de legalizar a 100.000 solicitantes de protección internacional, ya está, ya ha cumplido el cupo.

La solidaridad europea no puede estar al margen de la ley y del sentido común. La verdadera solidaridad europea es que los 27 Estados miembros asumiesen el compromiso de que en Europa no puede haber nadie que no esté trabajando, cumpliendo la ley y sin vivir de las ayudas.

Todo extranjero que viva de las ayudas, por supuesto los que cometen delitos y los que han entrado o se encuentran ilegalmente, tienen un único destino: salir de Europa.

Esa es la verdadera solidaridad. Eso es lo que haría que todos los Estados estuvieran comprometidos con defender la norma europea. Aquí lo más curioso es que a los partidos patriotas y conservadores, a los que nos acusan de antieuropeos, somos los más europeos. Somos los que estamos intentando defender la ley y el sentido común en Europa, mientras que quienes se dicen europeístas son los que están destruyendo Europa.

Jorge Buxadé, imagen cedida por Vox
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Pregunta: ¿Considera que el pago de contribuciones financieras al mecanismo de solidaridad es una forma encubierta de obligar a los Estados a aceptar la gestión migratoria de otros países?

Respuesta: Sin duda forma parte de una especie de coacción de Bruselas. El sistema anterior, el Reglamento de Dublín, fue un fracaso porque imponía cuotas obligatorias. Dijeron: “Bueno, pues o cuotas obligatorias o pagas por no tener inmigrantes”.

Desde el punto de vista moral esto es gravísimo porque le han puesto precio a la vida humana. Veinte mil euros. Tú pagas 20.000 euros y ya es lo que vale un inmigrante para esta gente.

Estos que van dando lecciones de moralidad no nos pueden dar ninguna. Nosotros no queremos ponerle precio a la vida humana. Ellos son los responsables de que en las últimas décadas se hayan muerto 50.000 personas en el mar intentando entrar porque son los que les llaman.

Jorge Buxadé: 

“No puedes hacer un conjunto de normas para establecer las reglas de cómo pueden entrar sin establecer las reglas de cómo han de salir”

Pregunta: Pasando al Reglamento de Retornos, el Gobierno de España ha dicho que no va a firmar acuerdos con terceros países en este marco. ¿Qué harían ustedes si llegaran a La Moncloa?

Respuesta: Nosotros no prometemos nada, pero sí nos comprometemos a aplicar el Reglamento de Retornos con el máximo rigor posible.

El reglamento tiene una cosa muy buena y es que da a los Estados un cierto margen de libertad, porque la soberanía sigue siendo de los Estados miembros.

Nuestro compromiso es llevarlo a su máxima expresión, cerrar acuerdos con todos los Estados con los que sea posible utilizando todas las herramientas diplomáticas que España tiene e iniciar ese proceso de deportaciones y de salida del territorio nacional.

Hay que jugar con la ayuda internacional, la cooperación al desarrollo, los visados, las contrataciones públicas. Hay un país como Marruecos, que es nuestro vecino, que no está cumpliendo con sus obligaciones. Tenemos que ejercer toda la potencia diplomática para garantizar que Marruecos cumple y recoge a todos los marroquíes que están en España y que no tienen que estar.

Pregunta: En la lista de terceros países seguros aparecen países como Marruecos o Bangladesh. ¿Con qué países podría España alcanzar acuerdos en el marco de este reglamento?

Respuesta: Yo creo que con todos. Con todos los países hispanoamericanos, con todos los países del Magreb y con todos los países del Sahel. Ese es nuestro objetivo.

Es verdad que en los últimos meses estamos viendo la llegada de gente de Bangladesh o de Pakistán. Claro, desde Pakistán hasta España hay diez países por el medio. Han transitado por todos esos países y son países seguros prácticamente todos. Lo es Marruecos, lo es Egipto, lo es Argelia, con el cual también tenemos relaciones.

Por tanto, en esos países tenemos muchas posibilidades de proceder a esos retornos. Pero yo creo que España tiene que firmar acuerdos internacionales para los retornos con todos los países.

Jorge Buxadé, imagen cedida por Vox
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Pregunta: Una de las partes más polémicas del reglamneto es la posibilidad de entrar en domicilios mediante orden judicial cuando se detecte la presencia de un inmigrante irregular. 

Respuesta: Es que aquí la izquierda o los progres europeos quieren colocar al extranjero con más derechos que el propio europeo.

Por ejemplo, en Eurodac la izquierda se oponía a que hubiese una imagen facial del extranjero en el registro biométrico. Sin embargo, tú tienes un Documento Nacional de Identidad donde aparece tu cara.

Decían: “No, es que vulnera derechos fundamentales”. ¿Cómo? ¿Qué pasa? ¿Que el extranjero tiene más derechos que el europeo? Es absolutamente inmoral.

Ellos están jugando a la invasión. Ellos han promovido la invasión. Hay un plan de la Comisión Europea, hay un plan de la ONU y nosotros rechazamos ese plan.

Pregunta: En la gestión migratoria, ¿deberían ser las fronteras europeas, a través de Frontex, o las fronteras nacionales las encargadas de gestionar estos procesos?

Respuesta: Eso es responsabilidad de los Estados miembros. Frontex es una agencia que puede servir para ayudar y cooperar en determinadas situaciones y momentos con las policías nacionales.

Nosotros tenemos capacidad con nuestra Policía Nacional, con la Guardia Civil y con el Ejército para proteger nuestras fronteras.

Jorge Buxadé: “La Comisión Europea se limita a sacar un papel diciendo que está 'deeply concerned'. Eso no sirve de nada”

Pregunta: Aunque el pacto entra en vigor este viernes, la Comisión reconoce que su aplicación completa aún tardará meses. ¿Teme que se convierta en una burocracia permanente incapaz de resolver la crisis migratoria?

Respuesta: Sin duda lo será por falta de voluntad política. Es un escándalo que los Estados miembros y la propia Comisión hayan tenido dos años para ajustar toda la estructura informática y técnica.

Cuando quieren, para el euro digital sí estaban preparados hace dos años y lo querían hacer en dos meses. Cuando hay voluntad, se hace.

A mí no me consta qué actuaciones ha realizado el Gobierno de España, el señor Marlaska, para formar a la Policía Nacional, a la Guardia Civil y a todos los elementos de la seguridad del Estado en el cumplimiento del nuevo reglamento Eurodac y de control fronterizo.

¿Lo va a hacer el lunes, cuando llegue la primera patera a Canarias? ¿Van a aplicar el procedimiento de control fronterizo? ¿Vamos a tener un reglamento Eurodac? ¿Va a estar siete días el extranjero en un centro para determinar su origen, su identidad y sus documentos de viaje y, en su caso, ponerlo ya en el camino de salida? ¿O en 24 horas va a estar en la península?

Guntis Pujats, Jefe de la Guardia Fronteriza Estatal de Letonia, izquierda, Rihards Kozlovskis, Ministro del Interior de Letonia, derecha, y Magnus Brunner, centro, durante una visita a la frontera entre Letonia y Bielorrusia, Augsdaugava, Letonia.
Guntis Pujats, Jefe de la Guardia Fronteriza Estatal de Letonia, izquierda, Rihards Kozlovskis, Ministro del Interior de Letonia, derecha, y Magnus Brunner, centro, durante una visita a la frontera entre Letonia y Bielorrusia, Augsdaugava, Letonia. -

Pregunta: ¿Qué respuesta esperaban de la Comisión Europea ante la regularización masiva impulsada por el Gobierno español?

Respuesta: La respuesta ha sido absolutamente tibia. Una condena formal de una decisión que afecta a los 27 Estados miembros, que pone en riesgo Schengen y que supone un fraude al Pacto de Asilo e Inmigración.

La exposición de motivos del real decreto de regularización dice literalmente que esa regularización se hace rápido y por el procedimiento de urgencia para evitar los efectos del Pacto de Asilo e Inmigración.

Ni siquiera se esconden. El Gobierno ha hecho una regularización para evitar los efectos del pacto, para evitar que esas personas sean registradas en Eurodac y para evitar el procedimiento de control fronterizo. Lo han hecho a propósito.

Y la Comisión Europea se limita a sacar un papel de vez en cuando diciendo que están “deeply concerned”. Eso no sirve de nada.

Hubiéramos querido una declaración del comisario y, por supuesto, de Von der Leyen, pero no lo hacen porque en realidad ya les va bien que Sánchez asuma el coste de ejecutar su plan.

Pregunta: ¿Podemos esperar una defensa de la prioridad nacional también en el ámbito europeo?

Respuesta: Nosotros seguimos insistiendo al Partido Popular para que rompa sus acuerdos aquí en Bruselas con el Partido Socialista, cosa que no ha hecho.

La prioridad nacional es para nosotros lo más importante. Luego existe un principio de preferencia comunitaria que históricamente ya se ha aplicado en ámbitos como los acuerdos comerciales, la agricultura o la ganadería.

La lógica es asegurar primero la prioridad nacional y luego la preferencia comunitaria. Es de lógica.

Prioridad familiar: primero tu familia, después tu municipio, el lugar donde vives, tu nación, la Unión Europea y, en último lugar, los terceros países.

Pregunta: ¿Cómo valora que el Partido Popular critique en campaña electoral estos principios y después lo asuma como propio en los debates de investidura que estamos viendo en las Comunidades Autónomas?

Respuesta: Porque lo ha entendido. Se ha dado cuenta de que es bueno para Castilla y León, bueno para sus vecinos y que es de justicia.

En campaña electoral se dicen muchas cosas y luego los partidos demuestran madurez. Es lo que Vox ha demostrado: madurez, preparación, capacidad y talento para llegar a acuerdos. Ahora nos toca ejecutarlos.

Mañueco, ilusionado tras su investidura, espera que el nuevo Gobierno impulse a Castilla y León a sus más altas cotas
Mañueco, ilusionado tras su investidura, espera que el nuevo Gobierno impulse a Castilla y León a sus más altas cotas -

Pregunta: ¿El Partido Popular Europeo les está entendiendo ahora que los principales expedientes legislativos salen adelante con el apoyo de patriotas y conservadores?

Respuesta: Yo creo que el Partido Popular Europeo tiene un problema muy serio. A pesar de que quiere seguir manteniendo su coalición con el grupo socialista y con los verdes, sabe que eso le lleva a perder elecciones.

Nosotros apoyamos, por ejemplo, el Reglamento de Retornos por convencimiento. Ellos lo hacen por interés electoral.

A mí me gustaría que lo hicieran por convencimiento, pero si lo hacen por interés electoral, mejor, porque creo que son cosas buenas.

Al inicio de la legislatura dijimos que son cinco años largos y que el Partido Popular Europeo acabaría yendo a nuestro lado. Estamos a mitad de legislatura, queda otra mitad y no tengo ninguna duda de que, pasado el ciclo electoral de 2027, con elecciones en Francia, España, Polonia e Italia, el dibujo europeo será totalmente distinto.

Pregunta: El Papa León XIV afirmó recientemente en una misa multitudinaria en Madrid que "madie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano"

Respuesta: Estoy absolutamente de acuerdo.

Despreciar al prójimo es llamarle a vivir a Europa sin tener papeles, sin tener trabajo y para que viva de las ayudas sociales.

Como nosotros queremos a ese prójimo, queremos que pueda vivir y desarrollarse en sus países de origen. Queremos garantizar su derecho a no emigrar y que Marruecos crezca, que Mali crezca y que Senegal crezca. Es inmoral llamarles, provocar en ellos el desarraigo y producir también un desarraigo y una ruptura en nuestras sociedades.

Papa León XIV | Europapress
Papa León XIV | Europapress -

La entrevista termina, pero la conversación no. Mientras se apagan las grabadoras y los asistentes empiezan a asomarse por la puerta del despacho, Buxadé sigue hilando argumentos sobre el futuro de la política migratoria europea. En Bruselas, donde las mayorías cambian lentamente y los expedientes suelen avanzar más despacio que los titulares, el eurodiputado está convencido de que el debate ha girado definitivamente hacia posiciones más "racionales". Su tesis es que muchas de las propuestas que hace apenas unos años eran consideradas marginales forman hoy parte de la discusión institucional ordinaria.

Fuera del despacho, el Parlamento Europeo continúa con su rutina habitual de reuniones, negociaciones y votaciones. Sin embargo, la entrada en vigor del Pacto de Migración y Asilo deja una pregunta abierta que trasciende a esta legislatura y a sus protagonistas: si las nuevas reglas servirán para dar respuesta a una de las cuestiones más sensibles para los ciudadanos europeos o si acabarán engrosando la larga lista de reformas comunitarias cuya eficacia dependerá, en última instancia, de la voluntad política de los Estados miembros para aplicarlas.

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¿En qué fase parlamentaria se encuentra actualmente la implementación del Reglamento de Retornos en los Estados miembros de la UE?

Respuesta directa

A fecha 13‑06‑2026 no existe en las Cortes Generales españolas (ni en el Congreso ni en el Senado) ninguna iniciativa normativa específica claramente identificada como de implementación o adaptación del nuevo Reglamento de Retornos del Pacto Europeo de Migración y Asilo. Por tanto, no puede asignarse una “fase parlamentaria” concreta (toma en consideración, ponencia, comisión, pleno, etc.) a esa implementación en España. A nivel de la UE, el Pacto entra en aplicación en junio de 2026 y el Reglamento de Retornos ha alcanzado un acuerdo político en el marco del procedimiento legislativo ordinario, pero ello no se ha traducido todavía en una tramitación parlamentaria propia en España. La adaptación española, por ahora, se está realizando de forma muy limitada vía normas reglamentarias del Ejecutivo y ajustes administrativos, no mediante una gran ley de transposición en las Cortes.

Contexto europeo del Reglamento de Retornos

El Reglamento de Retornos forma parte del nuevo Pacto Europeo sobre Migración y Asilo, cuyo despliegue estaba previsto alrededor de junio de 2026. A diferencia de las directivas, los reglamentos de la UE son de aplicación directa en los Estados miembros, por lo que jurídicamente no requieren una “ley de transposición” clásica. Esto no impide que los Estados deban ajustar su derecho interno (por ejemplo, en extranjería, procedimientos administrativos, internamiento o coordinación policial) para hacerlo plenamente compatible. Según la información disponible, en 2026 el Consejo y el Parlamento Europeo han alcanzado un acuerdo político sobre el Reglamento de Retornos dentro del procedimiento legislativo ordinario, de forma paralela al resto de piezas del Pacto, quedando pendiente su publicación definitiva y la entrada en vigor escalonada.

Situación en España: ausencia de una iniciativa parlamentaria específica

Con los datos disponibles a 13‑06‑2026, no consta en el Congreso de los Diputados ningún proyecto de ley del Gobierno ni proposición de ley de los grupos parlamentarios cuyo objeto declarado sea la implementación del Reglamento de Retornos o, en términos más amplios, la adaptación global del Pacto sobre Migración y Asilo. Tampoco figura ningún real decreto‑ley convalidado o en fase de tramitación como proyecto de ley que se presente explícitamente como norma de aplicación del Pacto o del Reglamento de Retornos. En consecuencia, no hay expediente en el Congreso al que pueda atribuirse una fase concreta (registro, toma en consideración, ponencia, dictamen de comisión, enmiendas al Senado, etc.) sobre la implementación de ese reglamento.

En el Senado, la situación es equivalente: no aparece ninguna iniciativa propia (proyecto remitido por el Gobierno, proposición del propio Senado o tramitación de un real decreto‑ley) cuyo título o exposición de motivos identifique claramente que se trata de la adaptación del Pacto o del Reglamento de Retornos. Sí se registran debates políticos sobre migración, pero no se han concretado en una norma etiquetada como tal. Por ejemplo, en una sesión de control de 9 de junio de 2026 se debatió una moción instando al Ejecutivo a tomar medidas para implementar el Pacto, pero se trata de un pronunciamiento político, no de una ley en trámite.

Actuaciones del Gobierno y ajustes normativos indirectos

Aunque no hay una “ley de implementación” en fase parlamentaria, el Gobierno sí ha empezado a mover piezas en el plano reglamentario y administrativo. El Real Decreto 316/2026, de 14 de abril, que modifica el Reglamento de Extranjería, se justifica en el BOE como una adaptación ligada a la próxima entrada en vigor del Pacto Europeo de Migración y Asilo, pero es una norma de rango reglamentario aprobada directamente por el Ejecutivo, fuera de las Cortes. Esta vía permite ajustar procedimientos de extranjería y gestión de retornos sin pasar por un debate legislativo completo.

Además, en enero de 2026 el Gobierno ha impulsado un real decreto en tramitación urgente para una regularización extraordinaria de migrantes, y se han aprobado otras medidas laborales y de gestión de flujos, pero estas actuaciones, aunque vinculadas al contexto migratorio, no equivalen a la implementación parlamentaria del Reglamento de Retornos. En prensa, incluida la cobertura de Demócrata, se recogen críticas por el retraso de España y de otros Estados en presentar las reformas nacionales necesarias, subrayando que el Pacto empieza a aplicarse mientras en varios países todavía no hay leyes de adaptación presentadas.

Implicaciones sobre la “fase parlamentaria”

Dado que no existe una iniciativa identificable de “Ley de aplicación del Reglamento de Retornos” o similar, la respuesta estricta a tu pregunta es que, en España, la implementación no se encuentra en ninguna fase parlamentaria porque sencillamente no ha empezado como tal en las Cortes Generales. Lo que hay es, por un lado, el avance del procedimiento legislativo ordinario a nivel europeo (acuerdo político del Reglamento de Retornos en el Parlamento Europeo y el Consejo) y, por otro, un inicio de adaptación parcial vía reglamentos y decisiones ejecutivas dentro del ordenamiento español.

En términos políticos, esto sitúa a España en una fase de preparación y ajuste técnico, pero no de tramitación legislativa plena. Es previsible que, a medida que el Reglamento de Retornos y el resto del Pacto se apliquen de forma más intensa, el Gobierno acabe remitiendo proyectos de ley para modificar la Ley de Extranjería, la normativa de asilo u otras normas conexas; cuando eso ocurra, entonces sí se podrá hablar de fases parlamentarias concretas (debate de totalidad, enmiendas, ponencia, etc.). Hasta el 13‑06‑2026, sin embargo, esa fase no se ha abierto en el Congreso ni en el Senado.

¿Cuáles son las competencias y atribuciones de Jorge Buxadé como eurodiputado y negociador en el Parlamento Europeo?

Resumen inicial

Jorge Buxadé, eurodiputado de Vox desde 2019, ejerce en el Parlamento Europeo las mismas competencias formales que cualquier eurodiputado: función legislativa (leyes y presupuestos), control político a las instituciones europeas y participación en acuerdos internacionales, siempre dentro de los procedimientos fijados por los Tratados y el Reglamento interno. En la actual legislatura está integrado en el grupo Patriotas por Europa y concentra su trabajo en comisiones clave como Libertades Civiles (LIBE) y Medio Ambiente (ENVI), además de varias delegaciones con países del Mediterráneo. A ello se suma su papel orgánico como dirigente europeo de Vox y miembro del Consejo del Partido de los Conservadores y Reformistas Europeos (CRE), lo que le otorga capacidad de interlocución y negociación política en la familia conservadora-reformista. Aunque no figura como “negociador jefe” o coordinador formal en comisiones concretas, sí actúa de facto como referente y jefe de delegación de Vox en la articulación de posiciones en temas como inmigración, seguridad, soberanía y agenda verde.

Competencias formales de cualquier eurodiputado

Las competencias y atribuciones de Buxadé vienen determinadas, en primer lugar, por el estatuto general de los miembros del Parlamento Europeo. Según las fichas de competencias del Parlamento y su Reglamento interno, un eurodiputado:

Participa en la función legislativa de la UE: interviene en la aprobación, modificación o rechazo de actos legislativos en el procedimiento legislativo ordinario junto con el Consejo, y en otros procedimientos especiales cuando así lo prevén los Tratados (ficha de competencias del PE).
• Ejerce una iniciativa política “indirecta”: puede impulsar que el Parlamento pida a la Comisión que presente propuestas legislativas y el propio Parlamento tiene iniciativa directa en asuntos internos como su organización, comisiones de investigación o el Estatuto del Defensor del Pueblo (Reglamento interno).
• Participa en la aprobación del presupuesto de la UE y del marco financiero plurianual, con poder de enmienda y de aprobación final (explicación institucional).
• Desempeña funciones de control político sobre la Comisión y otras instituciones: preguntas, debates, comisiones de investigación y seguimiento de actos delegados y de ejecución.
• Participa en la investidura y control de la Comisión Europea y en la aprobación de determinados acuerdos internacionales y ampliaciones de la UE.
• Puede ser designado como ponente o ponente en la sombra de expedientes legislativos, coordinador en una comisión o miembro de delegaciones de negociación, de acuerdo con las reglas internas de su grupo y del Reglamento del Parlamento.

Funciones parlamentarias concretas de Jorge Buxadé

Sobre esta base general, la ficha de Buxadé y su trayectoria permiten precisar en qué órganos ejerce estas competencias:

• Es diputado al Parlamento Europeo desde 2019 y actualmente se integra en el grupo Patriotas por Europa, procedente de Vox (perfil oficial del Parlamento Europeo, ficha en El Demócrata).
• Es miembro titular de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior (LIBE) y de la Comisión de Medio Ambiente, Clima y Seguridad Alimentaria (ENVI), dos de las comisiones con mayor carga legislativa en materias como inmigración, derechos fundamentales, seguridad interior y Green Deal europeo (El Demócrata).
• Es miembro titular de la Delegación para las relaciones con los países del Magreb y la Unión del Magreb Árabe (incluidas las comisiones parlamentarias mixtas UE–Marruecos, UE–Túnez y UE–Argelia) y de la Delegación en la Asamblea Parlamentaria de la Unión por el Mediterráneo, donde participa en el componente parlamentario de la política exterior de la UE hacia su vecindad sur.
• Es miembro suplente en la Comisión de Seguridad y Defensa y en la Comisión Especial sobre la Crisis de la Vivienda en la UE, lo que le permite intervenir cuando es llamado y sustituir a titulares de su grupo.

En todas estas comisiones y delegaciones, su papel formal es el de “miembro” o “suplente”, sin cargos registrados de presidencia, vicepresidencia o coordinación. Sin embargo, al tratarse de órganos centrales en debates de inmigración, seguridad, soberanía energética o regulación ambiental, su participación tiene un peso político relevante para la línea de Vox y del grupo Patriotas por Europa en Bruselas y Estrasburgo.

Rol como negociador y dirigente político europeo

Más allá de la comisión concreta, Buxadé combina su rol de eurodiputado con cargos orgánicos que le dan proyección negociadora en el espacio conservador europeo:

• Es vicepresidente del área política de Vox y miembro del Comité Ejecutivo Nacional, lo que implica que traslada a Bruselas la estrategia del partido y coordina la actuación de la delegación (El Demócrata, Vox).
• Es miembro del Consejo del Partido de los Conservadores y Reformistas Europeos (CRE) desde 2020, con una posición destacada en esa familia política europea (Parlamento Europeo, biografía).
• La prensa y los perfiles políticos lo describen como figura con capacidad de interlocución y alianza con partidos afines en Europa en torno a inmigración, seguridad, soberanía nacional y crítica a la agenda climática dominante (perfil en El Crític, El Demócrata).

Desde la perspectiva estrictamente reglamentaria, un “negociador” en el Parlamento Europeo suele ser el ponente o los ponentes en la sombra de un expediente legislativo, o los miembros designados de una delegación de negociación interinstitucional. En la información consultada no consta que Buxadé tenga un cargo estable de ponente, ponente en la sombra o coordinador de grupo en una comisión concreta; sus funciones negociadoras se expresan más bien en:

• Liderar la delegación de Vox en el grupo Patriotas por Europa, participando en la definición de la línea del grupo en asuntos sensibles.
• Encabezar o formar parte de delegaciones políticas en misiones y eventos europeos (por ejemplo, encuentros y foros como “Europa Viva 25”) donde se tejen alianzas con otros partidos de derechas, según destaca El Demócrata.
• Representar de forma habitual a Vox en los debates clave de sus comisiones (inmigración, seguridad interior, medio ambiente), articulando enmiendas y posiciones alineadas con la estrategia del partido y del bloque al que pertenece.

En síntesis, sus competencias formales son las de cualquier eurodiputado, pero su combinación de presencia en comisiones estratégicas, cargos orgánicos en Vox y participación en estructuras europeas conservadoras le convierte en uno de los principales negociadores políticos de la derecha radical española en el Parlamento Europeo, aunque sin un título reglamentario específico de “negociador jefe” en un expediente concreto.

¿Qué requisitos legales debe cumplir España para firmar acuerdos de retorno con terceros países según la normativa europea y nacional?

Requisitos legales para acuerdos de retorno de España con terceros países

Respuesta sintética

España solo puede firmar acuerdos de retorno con terceros países si respeta simultáneamente tres marcos jurídicos: el Derecho de la UE (en especial el TFUE y la Directiva de Retorno), la normativa nacional de extranjería y la protección de derechos fundamentales (Constitución y Convenios internacionales como el CEDH). Esto implica que los acuerdos no pueden vulnerar el principio de no devolución (non-refoulement), deben garantizar procedimientos justos y condiciones dignas en el retorno, y ser compatibles con las competencias y acuerdos ya asumidos por la Unión Europea. Además, el procedimiento de celebración exige controles internos: autorización del Gobierno, eventual ratificación parlamentaria y, en su caso, control del Tribunal Constitucional. En la práctica, los acuerdos suelen tomar la forma de tratados bilaterales de readmisión o de cooperación policial, siempre subordinados a la normativa europea vigente.

Marco jurídico europeo

Competencias de la UE y margen de los Estados miembros

En materia de inmigración y retorno, el punto de partida es el Tratado de Funcionamiento de la UE (TFUE), que atribuye a la Unión competencias compartidas en control de fronteras, asilo y política de inmigración. Esto significa que España solo puede suscribir acuerdos de retorno con terceros países en la medida en que:

1) No invadan ámbitos ya regulados o reservados a la UE. La Unión ha celebrado acuerdos de readmisión con diversos terceros países; donde exista un acuerdo de la UE, la capacidad de España para firmar un acuerdo paralelo es muy limitada y, en todo caso, debe ser plenamente compatible con el acuerdo europeo.

2) Sean compatibles con la normativa común de retorno. La Directiva 2008/115/CE (Directiva de Retorno) fija normas mínimas sobre retorno y expulsión de nacionales de terceros países en situación irregular: procedimiento, garantías, plazos de salida voluntaria, internamiento, recursos, trato de menores, etc. Cualquier acuerdo bilateral español:
– No puede rebajar esas garantías mínimas.
– Debe respetar el principio de proporcionalidad en las medidas de retorno.
– No puede permitir prácticas incompatibles con las normas europeas sobre detención, asistencia jurídica o plazos.

Derechos fundamentales y no devolución

El Derecho de la UE está ligado a la Carta de Derechos Fundamentales y al Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH). Aplicado a los acuerdos de retorno, esto exige que:

1) Se respete el principio de non-refoulement. No se puede devolver o readmitir a una persona a un país donde corra riesgo real de sufrir tortura, tratos inhumanos o degradantes, persecución por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, o violaciones graves de derechos humanos.

2) Se protejan grupos especialmente vulnerables. Menores (especialmente no acompañados), solicitantes de asilo, personas enfermas o víctimas de trata requieren salvaguardas reforzadas. La normativa europea y la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos impiden retornos “automáticos” o colectivos sin examen individualizado.

3) Se garantice un recurso efectivo. Debe existir la posibilidad real de impugnar el retorno, con asistencia jurídica adecuada y, cuando proceda, con efecto suspensivo, de modo que el acuerdo internacional no vacíe de contenido estas garantías.

Requisitos en la normativa española

Régimen de extranjería y principios constitucionales

En el plano interno, la Ley de Extranjería y su normativa de desarrollo regulan la expulsión, devolución y retorno, así como la cooperación con terceros Estados. Un acuerdo de retorno debe:

1) Ajustarse a la Constitución Española. El artículo 10 CE (dignidad de la persona) y el artículo 15 (prohibición de tratos inhumanos o degradantes) obligan a que cualquier retorno respete estándares mínimos de derechos humanos. Además, los artículos 24 (tutela judicial efectiva) y 13 (régimen de los extranjeros) impiden diseñar procedimientos que bloqueen de facto el acceso a la justicia.

2) Ser compatible con los tratados internacionales ratificados por España. Convenios como el CEDH, la Convención de Ginebra sobre refugiados o la Convención contra la Tortura prevalecen sobre las normas internas contradictorias. Un acuerdo de retorno que permitiera expulsiones en cadena o sin salvaguardias frente a la tortura sería inconstitucional y contrario a las obligaciones internacionales.

3) Respetar la propia ley de extranjería. La Ley Orgánica de Extranjería establece el marco para internamiento, órdenes de expulsión, devoluciones en frontera y procedimientos de protección internacional. El contenido del acuerdo no puede crear un “circuito paralelo” que eluda estas garantías, por ejemplo, mediante devoluciones automáticas sin identificación, sin acceso a intérprete o sin información sobre el derecho a solicitar asilo.

Procedimiento de firma y control de los acuerdos

Desde el punto de vista formal, España debe seguir el régimen constitucional de celebración de tratados:

1) Negociación y firma por el Gobierno. Corresponde al Poder Ejecutivo negociar y firmar el texto con el tercer país, normalmente a través del Ministerio de Asuntos Exteriores y los departamentos competentes (Interior, Migraciones).

2) Control de las Cortes Generales cuando proceda. Si el acuerdo afecta a derechos fundamentales, obligaciones financieras relevantes, o supone modificación o derogación de alguna ley, requiere autorización parlamentaria o, al menos, información y posibilidad de control político por Congreso y Senado.

3) Posible control del Tribunal Constitucional. Si se duda de la compatibilidad del acuerdo con la Constitución, se puede solicitar dictamen previo de constitucionalidad y, en su caso, impugnarlo una vez en vigor.

Condiciones materiales mínimas en los acuerdos

En síntesis, para que España pueda firmar un acuerdo de retorno con un tercer país, el texto debe incluir o permitir, como mínimo:

– Garantías expresas de respeto a los derechos humanos y al principio de non-refoulement.
– Mecanismos de identificación individual, con atención a solicitantes de asilo y menores.
– Procedimientos de cooperación (documentación, aceptación de nacionales, coordinación policial) compatibles con la Directiva de Retorno.
– Disposiciones que no contradigan acuerdos de la UE ya vigentes con el mismo país.
– Cláusulas que permitan suspender o revisar el acuerdo si se constata un deterioro grave de derechos humanos en el país de retorno.

Cualquier desviación sustancial de estos requisitos podría situar el acuerdo en conflicto con la normativa europea, con la Constitución Española o con los compromisos internacionales del Estado.

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¡Pon a prueba lo que sabes con FREN!

¿Cuánto sabes sobre este tema? Responde las siguientes 3 preguntas.

¿Cuál es uno de los principales objetivos del Pacto de Migración y Asilo de la Unión Europea?

Pregunta 1 de 3

¿Por qué motivo afirma Jorge Buxadé que votó en contra de prácticamente todo el pacto?

Pregunta 2 de 3

¿Cómo califica Jorge Buxadé el sistema de pago de contribuciones financieras por no aceptar reubicaciones en el mecanismo de solidaridad europeo?

Pregunta 3 de 3

Hola, soy Fren. ¿Cómo te ayudo?