Letonia celebra este sábado 3 de octubre unas elecciones parlamentarias en las que la formación del próximo Gobierno dependerá previsiblemente de las negociaciones entre varios partidos. La guerra de Ucrania, las incursiones de drones y la relación con Rusia atraviesan una campaña en la que también pesa el coste de la vida.
El primer ministro, Andris Kulbergs, llega a la cita con Lista Unida situada en cabeza de los sondeos recogidos por Reuters. Su posición favorable al apoyo a Ucrania y al refuerzo de la defensa constituye uno de los principales ejes de su candidatura.
Ganar no bastará para gobernar
La fragmentación es una de las claves para interpretar el resultado. Según la previa de Reuters, siete de las catorce formaciones podrían superar el umbral del 5% necesario para entrar en el Parlamento.
Además de Lista Unida, compiten fuerzas como Poder Soberano, Letonia Primero, Los Progresistas, Alianza Nacional, la Unión de Verdes y Agricultores y Nueva Unidad. El reparto final determinará qué combinaciones pueden sostener un Ejecutivo.
Una victoria relativa, por tanto, no resolvería por sí sola la continuidad de Kulbergs. Importará cuántos partidos obtienen representación y qué distancia política existe entre quienes sumen los escaños necesarios.
La relación con Rusia divide la campaña
Poder Soberano cuestiona la ayuda militar a Ucrania y defiende una aproximación diplomática. Reuters sitúa a esta formación entre las principales alternativas al primer ministro y describe una campaña especialmente sensible entre sectores de la población rusófona.
Las discrepancias sobre seguridad se entrelazan con el malestar económico y con debates sobre la lengua y la integración. No todos los electores que comparten una lengua o un origen tienen las mismas preferencias políticas, pero esas tensiones forman parte del escenario electoral.
Qué mirar cuando lleguen los resultados
La elección renueva los 100 diputados del Saeima. Además de quién termina primero, habrá que observar qué candidaturas superan la barrera electoral y cuánto suman las fuerzas dispuestas a mantener una línea firme de apoyo a Ucrania.
La diferencia entre el resultado y el Gobierno será importante: las urnas fijarán la fuerza de cada partido, pero la orientación del Ejecutivo dependerá de los acuerdos posteriores.
Para la Unión Europea y la OTAN, el interés de esta jornada reside en cómo se traduce ese equilibrio en la política de seguridad de un país situado en el flanco oriental europeo.