El Parlament ha dado luz verde al decreto educativo del Govern que contempla, entre otras disposiciones, la equiparación del salario de las educadoras de las 'escoletes' concertadas no integradas con el de sus compañeras de otros tipos de centros.
La convalidación ha prosperado con 32 votos favorables de PP y Vox, frente a 21 votos en contra de PSIB y Grupo Mixto, mientras que los cuatro diputados de MÉS per Mallorca han optado por la abstención.
El conseller de Educación y Universidades, Antoni Vera, ha subrayado que se trata de un decreto "necesario" para el sistema educativo y universitario y que, además, repercutirá de forma "tangible" en la vida de las educadoras.
En esta línea, ha insistido en que el Govern considera que la dignificación de su labor "no podía seguir siendo una promesa" y debía concretarse en "medidas concretas" con "recursos".
"Este decreto completa y refuerza el primer ciclo de educación Infantil y permite avanzar en las condiciones sociolaborales de sus profesionales al corregir diferencias retributivas, que afectan a personas que desempeñan tareas equivalentes a las que se realiza en el servicio público", ha señalado.
El texto también regula el acceso de los profesionales sanitarios del IbSalut a la docencia en los centros universitarios, con el fin de garantizar que "los mejores sanitarios del presente" sean quienes formen a los sanitarios del futuro.
La diputada del PP Ana Isabel Curtó ha explicado su apoyo recordando que detrás de cada decreto hay "profesionales que sostienen cada día los servicios públicos" y que es necesario "reconocer su trabajo" con "estabilidad, seguridad y herramientas".
Asimismo, ha defendido la "transformación" que se está impulsando esta legislatura en la franja de 0-3 años, que "ya no es una política complementaria" al tratarse de "la primera etapa educativa" de los menores.
Desde el PSIB, el diputado Àlex Pitaluga ha criticado los salarios "bajos" y la "inestabilidad" que padecen las educadoras según el modelo de gestión del centro, y ha vuelto a poner sobre la mesa la necesidad de un convenio autonómico específico para el 0-3.
Así, ha advertido de que el decreto se aprueba "sin una tabla salarial concreta", "no llegaría a todo el personal" de las 'escoletes' y se limitaría a ser un "complemento" para profesionales "mileuristas" con jornadas de 40 horas semanales.
La diputada de Més per Menorca Joana Gomila ha avisado de que el sector 0-3 se está organizando para reclamar unas condiciones "dignas", con bajada de ratios, revisión del decreto de mínimos, una normativa de comedor adaptada y una mejora salarial para todas las trabajadoras, "no de unas cuantas como pretende hacer hoy el Govern".
En este sentido, ha afeado a Vera que, ante las protestas, se limite a "poner tiritas" en las heridas "de según quien" y, como siempre, "de la concertada". Por ello ha rechazado el decreto, convencida de que no eliminará las diferencias retributivas entre educadoras.
La portavoz de Vox en el Parlament, Manuela Cañadas, ha indicado que respaldan la convalidación del decreto por "responsabilidad" y "sentido común". Al mismo tiempo, ha admitido que la norma llega "en el tiempo de descuento", pero con una justificación "innegable" dado que el curso escolar "acaba de empezar".
"Las familias necesitan certidumbre y los profesionales soluciones inmediatas, no promesas vacías para dentro de dos años", ha defendido.
La parlamentaria de MÉS per Mallorca Maria Ramon ha incidido en que esta mejora de "algunas" trabajadoras se la han ganado tras "meses de reivindicaciones y huelgas". Ha recalcado que, pese a tener realidades laborales distintas, se han movilizado porque "todas merecen la misma "dignidad", lo que ha forzado a que el Govern "se mueva".
La diputada ha admitido que existe una contradicción ante la "mejora salarial" que impulsa el Govern pero que "empiece por la concertada", ya que, a su juicio, consolida un modelo educativo "cada vez es más dependiente de la privada".
EQUIPARACIÓN DE LAS EDUCADORAS
El decreto ley persigue completar el despliegue del modelo de financiación del primer ciclo de educación infantil y elevar las condiciones sociolaborales de quienes trabajan en este ámbito.
Para ello, introduce cambios en el decreto ley que establece la gratuidad de la escolarización básica de 0 a 3 años y el sistema de sostenimiento con fondos públicos de los centros que imparten este tramo educativo.
Así, a partir de enero de 2027, los maestros y técnicos de educación infantil de los centros concertados de primer ciclo pasarán a integrarse en el sistema de pago delegado de nóminas.
Esto implica que la administración autonómica asumirá directamente el abono de los salarios de estos profesionales, aunque el vínculo laboral continúe siendo con las empresas privadas titulares de los centros concertados, algo que ya ocurría en toda la red concertada excepto en la etapa 0-3.
Además, el decreto ley incorpora el complemento de equiparación salarial, un nuevo instrumento de financiación dirigido a mejorar las retribuciones del personal del sector sin necesidad de modificar el régimen laboral ni el convenio colectivo vigente.
Con esta fórmula se pretende reducir las brechas salariales entre trabajadores que desarrollan funciones equivalentes en centros sostenidos con fondos públicos.
COMPATIBILIDAD ENTRE LA MEDICINA Y LA DOCENCIA
Por otra parte, la normativa incluye una reforma de la ley del sistema universitario de Baleares con la finalidad de consolidar la participación de los profesionales de hospitales y centros de salud en la docencia universitaria de los estudios de Ciencias de la Salud.
El texto incorpora tres nuevas disposiciones adicionales que regulan el profesorado con plaza vinculada, la implicación del personal asistencial en tareas docentes y el marco de los convenios que articulan la colaboración entre las instituciones sanitarias y la Universitat de les Illes Balears (UIB).
De este modo, la norma permitirá asociar plazas asistenciales del IbSalut a distintas figuras de profesorado universitario, reforzando la coordinación entre la actividad docente y la asistencial, y promoviendo una participación más estable de los clínicos en la formación universitaria. La UIB creará un complemento específico para estos profesionales.
También se ordena la participación de los sanitarios que colaboran en funciones como la supervisión de prácticas, la tutorización del alumnado, los seminarios o las sesiones clínicas, reconociendo su aportación al proceso formativo, manteniendo su vínculo con el IBSalut y percibiendo un complemento de colaboración docente.
Asimismo, se concreta el contenido mínimo de los convenios de vinculación entre el Govern, el Servicio de Salud y la UIB, que deberán recoger cuestiones como las plazas vinculadas, las actividades docentes y asistenciales, los mecanismos de coordinación y los sistemas de seguimiento y compensación.