La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha criticado este domingo la negativa de varias comunidades gobernadas por PP y Vox a acoger a menores llegados a Ceuta.
Aagesen ha defendido que, ante una situación de este tipo, las administraciones deben actuar de forma coordinada y evitar la confrontación política. “Lo que los españoles esperan de nosotros es trabajar de manera coordinada y unida y no generar más ruido”, ha afirmado.
Extremadura, Aragón y Castilla y León no acudirán a la sectorial
Las declaraciones de la vicepresidenta llegan después de que Extremadura, Aragón y Castilla y León anunciaran que no asistirán a la Comisión Sectorial de Infancia y Adolescencia convocada para el próximo 13 de agosto.
La reunión debe abordar la situación de los menores llegados a Ceuta y su posible distribución entre comunidades autónomas. La negativa de estos tres gobiernos autonómicos añade tensión política a una crisis migratoria que ya ha tenido derivadas fronterizas, institucionales y europeas.
“No generar más ruido”
Aagesen ha realizado estas declaraciones desde el Puesto de Mando Avanzado del incendio forestal de Niebla, en Huelva, donde participa en el seguimiento de la emergencia.
Desde allí, la vicepresidenta ha insistido en que la respuesta a la situación de Ceuta exige cooperación entre administraciones. Su mensaje se dirige especialmente a las comunidades que han rechazado acudir a la reunión sectorial y que han vinculado su ausencia a su oposición al reparto de menores.
El Gobierno defiende una respuesta común
El Ejecutivo sostiene que la atención a los menores migrantes no acompañados requiere una respuesta compartida entre el Gobierno central y las comunidades autónomas. La crisis en Ceuta ha incrementado la presión sobre los recursos disponibles en la ciudad autónoma y ha reabierto el debate sobre la solidaridad territorial en materia de infancia y migración.
Para el Gobierno, la Comisión Sectorial debe servir precisamente para ordenar esa respuesta y coordinar a las administraciones implicadas. La ausencia de varias comunidades gobernadas por PP y Vox dificulta ese marco común y convierte la acogida de menores en un nuevo foco de enfrentamiento político.
Mensaje también a Italia por Schengen
Aagesen también se ha referido a los controles fronterizos aplicados a ciudadanos llegados de Italia tras la crisis migratoria. La vicepresidenta ha defendido que el espacio Schengen no ha sido vulnerado y ha confiado en que Roma actúe en consecuencia.
“Esperamos que Italia reaccione y que tenga claro que el espacio Schengen no ha sido violado en ningún momento y está garantizado”, ha señalado.
Ceuta, menores y fronteras interiores
La crisis de Ceuta ha situado al Gobierno ante una doble presión. Por un lado, la atención a los menores que han llegado a la ciudad autónoma y la necesidad de distribuir responsabilidades entre territorios. Por otro, la reacción de algunos Estados europeos y el debate sobre la reintroducción de controles en fronteras interiores.
En ese contexto, el Ejecutivo intenta trasladar un mensaje de normalidad institucional y coordinación. Aagesen ha resumido esa posición con una idea central: las administraciones deben trabajar juntas, no alimentar el ruido político.