Al menos 18 personas han perdido la vida y otras 17 han resultado heridas este viernes en un ataque atribuido a las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF, por sus siglas en inglés) en la localidad de Um Arada, situada a unos 20 kilómetros al suroeste de El Obeid, capital del estado de Kordofán del Norte y uno de los principales focos del conflicto, según han indicado fuentes locales y medios sudaneses.
El asalto, que ha alcanzado a Um Arada y a otras dos poblaciones cercanas, ha provocado una grave situación humanitaria al forzar la huida a pie de más de 300 familias, en el marco de una nueva oleada de desplazamientos internos.
Fuentes presentes en la zona han explicado al diario sudanés “Sudan Tribune” que las autoridades sanitarias de El Obeid se han visto obligadas a atender a 23 menores no acompañados -entre ellos varios bebés- que llegaron a la ciudad bajo la custodia de civiles sin vínculo familiar.
Al mismo tiempo, las Fuerzas de Apoyo Rápido han afirmado en sus redes sociales haber logrado el “control total” de Um Arada tras forzar la retirada de las Fuerzas Armadas Sudanesas, y han reivindicado avances en los frentes de Kordofán y del Nilo Azul. El Ejército de Sudán, por el contrario, ha asegurado haber rechazado dos ofensivas enemigas en la región, dirigidas contra Um Arada y Jabal Hashaba.
En las últimas semanas se han intensificado las operaciones militares en los estados de Kordofán del Norte, lo que ha incrementado el sufrimiento de la población civil. Desde que estalló la guerra entre el Ejército y las RSF en abril de 2023, el conflicto ha causado decenas de miles de muertos y ha generado una de las mayores crisis de desplazamiento y refugio a nivel mundial.