El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha confirmado este martes la muerte de tres personas a raíz de una nueva oleada de ataques de las Fuerzas Armadas rusas contra la provincia de Zaporiyia y la región de Jersón. “Los rusos han atacado un simple edificio residencial de varios pisos”, ha denunciado.
Según ha explicado Zelenski, en esta última serie de bombardeos sobre Zaporiyia las tropas rusas han utilizado bombas guiadas, una ofensiva que ha provocado dos fallecidos y alrededor de una decena de heridos, de acuerdo con la información facilitada por el gobernador regional, Ivan Fedorov.
El mandatario ucraniano ha indicado que el impacto ha afectado a todo el inmueble. “Todos los servicios de emergencia, rescatistas y médicos, están trabajando en el lugar de los hechos haciendo todo lo posible para ayudar a las personas”, ha señalado en sus redes sociales.
Además, Zelenski ha denunciado nuevos ataques del Ejército ruso en otros puntos ya habituales del frente, como Jersón, donde se ha registrado otra víctima mortal, y Odesa, donde los misiles han alcanzado igualmente un edificio de viviendas.
Ante esta situación, el presidente ucraniano ha reiterado la importancia de que sus aliados mantengan la presión sobre Rusia, no solo mediante sanciones —en referencia al nuevo paquete que ultima la Unión Europea—, sino también atendiendo las demandas de armamento formuladas por Kiev.
“Es crucial que las solicitudes de armamento y de quipos para contrarrestar a los rusos --todo eso de lo que hablamos con militares y funcionarios del Gobierno-- sean suministradas lo más rápido posible por los fabricantes. Todo lo que ayude a proteger vidas debe implementarse lo antes posible”, ha instado Zelenski.