Un caza francés Rafale, con capacidad para portar armamento nuclear, y un Eurofighter alemán llevarán a cabo este jueves una maniobra conjunta de reabastecimiento en vuelo en la base aérea de Nörvenich, próxima a Colonia. Se trata de la primera demostración práctica del refuerzo de la cooperación en disuasión nuclear entre las dos principales potencias militares de la Unión Europea.
Esta operación servirá de antesala al consejo francoalemán de Defensa y Seguridad, que se celebra en la misma base aérea con la intención de avanzar en esta coordinación, incluyendo conversaciones sobre la posible participación de militares alemanes en un ejercicio nuclear organizado por Francia.
En la agenda figura igualmente la creación de la Fuerza Internacional en Ucrania para el periodo posterior a la guerra, compromiso asumido por ambos países, así como el análisis de los problemas que arrastra el programa del caza europeo, el Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS).
En marzo, el presidente francés, Emmanuel Macron, planteó que socios europeos pudieran integrarse en maniobras de disuasión nuclear, señalando que hasta ocho Estados europeos, entre ellos Alemania, se habían adherido a esta propuesta.
La oferta llega tras años defendiendo que Francia está dispuesta a extender su paraguas de disuasión nuclear a otros socios europeos, en un contexto en el que la confianza estratégica con Estados Unidos atraviesa uno de sus momentos más bajos.