El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha comunicado este jueves que restablecerá los vínculos diplomáticos con Israel a comienzos de agosto, con un proyecto que incluye la apertura de una embajada colombiana en Jerusalén, así como la retirada del respaldo de Bogotá a la demanda presentada por Sudáfrica contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por su ofensiva militar sobre la Franja de Gaza.
“El gobierno entrante de Abelardo de la Espriella restablecerá la alianza histórica entre Colombia e Israel”, ha ratificado la oficina del dirigente ultraderechista en un comunicado, difundido tras una reunión mantenida la víspera en Washington entre el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, y su futuro homólogo, Omar Bula Escobar.
Durante el encuentro, “se acordó una hoja de ruta para la restauración plena e inmediata de las relaciones diplomáticas y económicas entre ambos países, a partir del 7 de agosto”, según detalla la nota publicada en redes sociales.
Como resultado de este entendimiento, las autoridades designarán de “inmediato” a un nuevo embajador y tanto colombianos como israelíes podrán desplazarse al otro país sin necesidad de visado.
Además, el Gobierno colombiano tiene la intención de poner en marcha su representación diplomática en Jerusalén, definida en el comunicado como “capital de Israel, con el acompañamiento del Ministerio de Exteriores israelí”.
Por otro lado, el próximo Ejecutivo de Colombia “retirará su intervención” en la causa impulsada por Sudáfrica contra Israel ante la CIJ por genocidio, vinculada a la operación militar contra la Franja de Gaza tras los ataques perpetrados por grupos armados palestinos en octubre de 2023.
“Colombia también retomará una posición seria y responsable en el escenario internacional, incluido el sistema de Naciones Unidas. La relación histórica que el Gobierno (de Gustavo) Petro rompió de manera unilateral volverá a fortalecerse. Colombia recuperará sus aliados, su palabra diplomática y su lugar como socio confiable en el mundo”, ha indicado la oficina de De la Espriella.
Petro, que en mayo de 2024 decidió romper los lazos diplomáticos con Israel, ha afirmado que De la Espriella, con estas decisiones, “se convierte en cómplice de genocidio y sus colaboradores se untan de sangre se inocentes”, al respaldar al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sobre quien pesa una orden de detención del Tribunal Penal Internacional (TPI) por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.
“El que apoye un genocidio es cómplice de él y traerá genocidios a su propio país. Señor Abelardo, ¿le pareció digno apoyar a Netanyahu que asesinó a 22.000 bebés en Gaza con misiles? Lo hace porque este es el pago que le debe a Netanyahu, sin el cual no sería presidente de Colombia”, ha expresado en sus redes sociales.
Asimismo, ha criticado que establecer una embajada en Jerusalén “es de una grosería máxima a todos los pueblos islámicos del mundo, cuya religión, como la del judaísmo, debe respetarse” y ha reclamado una política exterior “centrada en la paz”.