El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha comunicado este sábado la muerte de Héctor Guerrero Flores, conocido como 'Niño Guerrero' y considerado el máximo cabecilla de la poderosa banda criminal venezolana 'Tren de Aragua', en el marco de una operación militar coordinada entre el Comando Sur estadounidense y las Fuerzas Armadas de Venezuela.
“Bajo mis órdenes, el Comando Sur de los Estados Unidos llevó a cabo un ataque cinético rápido y letal para ejecutar con éxito a Niño Guerrero, el infame líder de Tren de Aragua, una de las organizaciones terroristas más sanguinarias del planeta”, ha esclarecido el inquilino de la Casa Blanca.
El Tren de Aragua está catalogado actualmente como la organización delictiva más influyente de Venezuela, con presencia en otros países de América Latina e incluso actividad detectada en territorio estadounidense. En torno a este grupo gira la operación antidroga impulsada por Washington en aguas del Caribe y cuestionada por sus acciones violentas contra supuestas narcolanchas, que han dejado ya 200 muertos y podrían constituir, según ONG, ejecuciones extrajudiciales.
La muerte de Guerrero Flores llega casi un año después de que Washington incluyera al Tren de Aragua en la lista de Organización Terrorista Extranjera en julio de 2025, momento en el que se ofreció además una recompensa superior a cuatro millones de euros por datos que permitiesen su captura.
“Al inicio de mi mandato, cumplí mi promesa de designar a Tren de Aragua como Organización Terrorista Extranjera, deportar a miles de criminales malvados y declarar la guerra a los cárteles, que llevan mucho tiempo librando una guerra contra nuestros ciudadanos, mientras que líderes débiles dejaban a Estados Unidos indefenso y a la defensiva”, ha declarado.
Sin entrar en detalles operativos, el mandatario ha subrayado que el dispositivo “ha vengado” a las víctimas del grupo criminal y ha expresado su reconocimiento a la coordinación con las autoridades de Caracas, remarcando que ambos gobiernos están “colaborando muy bien”.
En paralelo, ha arremetido contra el expresidente Joe Biden, al que responsabiliza de “abrir la frontera sur” del país “a millones de delincuentes ilegales”, lo que habría permitido que el Tren de Aragua “violara, mutilara y asesinara a ciudadanos estadounidenses con total impunidad”.
Poco después del mensaje de Trump, el Ministerio de Información de Venezuela ha ratificado esta “operación combinada entre organismos de seguridad de Venezuela y de los Estados Unidos en el sureste del estado Bolívar”.
“Durante el desarrollo de la operación se produjeron enfrentamientos con integrantes de estas estructuras criminales, en los que resultó neutralizado Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias 'Niño Guerrero'”, añade.
Según el Ministerio, el operativo contó con “apoyo tecnológico especializado y se desarrolló mediante mecanismos de cooperación e intercambio de información de inteligencia entre las autoridades de ambos países”, en una acción que ha permitido abatir a uno de los principales objetivos de la guerra contra el narco de la Administración Trump.
El anterior Gobierno, presidido por Biden, ya había definido a este grupo como organización criminal transnacional, pero el actual Ejecutivo, bajo el mando de Trump, ha endurecido la estrategia al otorgarle la categoría de organización terrorista.
Origen y expansión del Tren de Aragua
Los inicios de la banda se sitúan hace dos décadas, coincidiendo con la construcción del tramo del Ferrocarril de Venezuela entre los estados de Aragua y Carabobo. La actividad extorsiva de determinados sindicalistas implicados en las obras derivó en abusos sistémicos y en una estructura delictiva que ya operaba de forma autónoma cuando el proyecto ferroviario concluyó en 2011, según informes de la Policía Nacional.
Identificado y eliminado
Héctor Rustherford Guerrero Flores asumió el control del Tren de Aragua desde el Centro Penitenciario de Aragua, en Torocón, convertido en una especie de ciudad sin ley desde la que pudo seguir dirigiendo las operaciones del grupo sin apenas trabas.
El Tren de Aragua se fue extendiendo a otras regiones de Venezuela mediante pactos con bandas menores y diversificó su catálogo delictivo, incorporando a su actividad la extorsión, el secuestro, la trata de personas, el tráfico de migrantes, el contrabando, la minería ilegal, el robo y el narcotráfico, inicialmente a pequeña escala.
El jefe de la organización, encarcelado desde 2013, logró fugarse de la prisión de Torocón en septiembre de 2023, poco antes de que las autoridades emprendieran un operativo para recuperar el control del penal. Desde entonces se encontraba en paradero desconocido, mientras Estados Unidos ofrecía una recompensa de hasta 5 millones de dólares (4,3 millones de euros) por información que condujera a su arresto o condena.