El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha informado este lunes de que la Armada francesa interceptó e incautó el domingo en aguas del océano Atlántico un petrolero “bajo sanciones internacionales” que había partido de Rusia, denunciando como “inaceptable” que este tipo de buques trate de sortear las restricciones para “financiar” la ofensiva rusa en Ucrania.
“La Armada francesa incautó ayer por la mañana otro petrolero sujeto a sanciones internacionales, el 'Tagor', que había zarpado de Rusia. Nuestra determinación es inquebrantable y absoluta”, ha indicado el mandatario francés en un mensaje difundido en redes sociales.
Macron ha destacado que la actuación se llevó a cabo “en alta mar” y “con apoyo de numerosos socios, entre ellos Reino Unido, en estricto respeto al Derecho del Mar”, remarcando a continuación que “es inaceptable que los buques eludan las sanciones internacionales, violen el derecho marítimo y financien la guerra que Rusia lleva librando contra Ucrania desde hace más de cuatro años”.
“Estos buques, que no respetan las normas más básicas de navegación marítima, constituyen además una amenaza para el medio ambiente y para la seguridad de todos”, ha añadido el jefe del Estado francés, en sintonía con las declaraciones del jefe del Estado Mayor del Ejército francés, Fabien Mandon, quien ha explicado que la captura se produjo tras una operación de “verificación de bandera”.
Mandon ha detallado que “se confirmó que la bandera que ondeaba el buque cisterna 'Tagor' era irregular”, subrayando que esta operación, “la cuarta desde septiembre de 2025”, pone de manifiesto que las fuerzas francesas mantienen “una vigilancia constante contra quienes intentan eludir el Derecho Internacional”, mientras que, hasta el momento, las autoridades rusas no han emitido ninguna reacción oficial sobre esta incautación.