La Guardia Revolucionaria de Irán ha confirmado en la madrugada de este miércoles una serie de ataques con drones contra instalaciones militares de Estados Unidos situadas en Bahréin y en otros enclaves de Oriente Próximo, una operación que ha descrito como “represalia” por las acciones llevadas a cabo en las últimas horas por Washington contra varios objetivos dentro de la República Islámica.
Según la agencia de noticias Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, parte de los aparatos no tripulados han tenido como blanco la sede de la Quinta Flota de la Armada estadounidense en Bahréin.
La fuerza militar iraní ha enmarcado estos ataques en una campaña para responder a las “atrocidades” y al “acoso” que, asegura, ejerce el Ejército “terrorista” de Estados Unidos “contra los habitantes del sur del país”.
El Ministerio del Interior de Bahréin ha informado en redes sociales de la activación de las sirenas de alerta en su territorio y ha pedido a la población y a los residentes que mantengan la calma y se refugien en zonas seguras.
En paralelo, el Estado Mayor del Ejército de Kuwait ha indicado por la misma vía que sus sistemas de defensa antiaérea “están respondiendo en estos momentos” a “objetivos aéreos hostiles”, después de que Teherán anunciara también ataques contra la base aérea de Ali Al Salem.
La Guardia Revolucionaria ha señalado igualmente que ha alcanzado “21 objetivos en bases aéreas y navales de la región” y que ha derribado un dron en el sur de Irán. Además, ha sumado a la ofensiva el lanzamiento de misiles contra hangares de cazas F-35 en una base estadounidense en Jordania.
Estos ataques de la República Islámica se producen poco después de que el Mando Central del Ejército de Estados Unidos comunicara bombardeos “con munición de precisión” sobre diversos puntos estratégicos iraníes cercanos al estrecho de Ormuz, justificados como una acción “en legítima defensa” tras el siniestro de un helicóptero militar en las inmediaciones de este paso marítimo, un suceso que el presidente estadounidense, Donald Trump, calificó de “derribo”.
TEHERÁN INVOCA SU DERECHO A LA “LEGÍTIMA DEFENSA”
En una declaración suscrita por el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, difundida tras los ataques iraníes contra intereses estadounidenses en la región, el jefe de la diplomacia ha denunciado los “brutales ataques” lanzados por Estados Unidos contra áreas del sur del país “con el pretexto del derribo de un helicóptero Apache de su Ejército terrorista sobre el estrecho de Ormuz”.
Estos bombardeos, que ha condenado “enérgicamente”, demuestran, en su opinión, la “naturaleza criminal y belicista” de Estados Unidos y suponen, ha subrayado, una “flagrante violación de la soberanía nacional e integridad territorial” de Irán.
Araqchi ha defendido el “duro golpe asestado a las bases y activos estadounidenses en la región” que, ha indicado, “fueron el origen de estas agresiones”, argumentando que con ello Teherán ha ejercido su “derecho inherente a la legítima defensa”.
El Ministerio de Exteriores ha reiterado además la “responsabilidad jurídica y moral de todos los países de la región, especialmente los situados en la costa sur del golfo Pérsico, de impedir cualquier uso de su territorio e instalaciones por parte del Ejército terrorista estadounidense y del régimen sionista para planificar, organizar, ejecutar y apoyar acciones agresivas contra Irán”.
En este contexto, Araqchi ha avisado de que la República Islámica “no dudará en ejercer su derecho inherente a la legítima defensa, lo que incluye atacar el origen de los ataques, así como las bases e instalaciones logísticas utilizadas para ejecutar y apoyar operaciones agresivas contra Irán”.