El Frente de Liberación del Azawad (FLA), principal grupo insurgente tuareg activo en el norte de Malí, ha informado de que una emboscada perpetrada el pasado sábado contra fuerzas gubernamentales ha acabado con la vida de numerosos soldados malienses y mercenarios rusos del Africa Corps, aliados de la junta militar que controla el país. El ataque se produjo en las cercanías de la inestable localidad de Anéfis, en el noreste maliense.
El Ejército de Malí ha reconocido el incidente en un primer comunicado oficial, en el que sitúa la emboscada en las proximidades de Tabrichat. En su versión, las Fuerzas Armadas sostienen que consiguieron repeler el asalto gracias al apoyo de la aviación. Sin embargo, fuentes castrenses citadas por medios locales, y a su vez recogidas por la agencia DPA, han señalado bajo anonimato que la ofensiva conjunta de los tuaregs y combatientes yihadistas habría causado la muerte de 50 militares y la captura de otros 24.
Según un comunicado difundido en redes sociales, el FLA detalla que la operación fue dirigida contra un convoy militar que se desplazaba desde Aguelhoc y Anéfis hacia la estratégica ciudad de Gao.
El movimiento tuareg ha precisado que, en esta acción, volvió a contar con el respaldo del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), la rama de Al Qaeda en el Sahel, una cooperación que se mantiene desde la ofensiva relámpago lanzada conjuntamente el pasado abril y que llegó a poner en serios aprietos a las autoridades militares de Bamako.
En su nota, el FLA afirma que el ataque ha dejado "decenas de muertos y heridos", además de varios prisioneros y la destrucción de "una cantidad significativa de equipo militar, mientras que varios vehículos y vehículos blindados fueron capturados en buen estado". El grupo insurgente recalca asimismo que proseguirá sus operaciones armadas hasta lograr la "total liberación del Azawad", el territorio histórico reclamado por los tuaregs.