El ministro de Finanzas de Israel y líder del partido ultranacionalista Partido Sionista Religioso, Bezalel Smotrich, ha urgido al primer ministro, Benjamin Netanyahu, a que dé luz verde este mismo lunes a un plan para trasladar territorios actualmente bajo administración de la Autoridad Palestina en las zonas A y B a la Zona C, donde rige un control israelí más amplio, como respuesta directa a la decisión de la Unión Europea (UE) de autorizar sanciones contra colonos israelíes implicados en actos violentos.
“He puesto sobre la mesa del primer ministro un plan para la transferencia de zonas estrategias de Judea y Samaria (Cisjordania) de las zonas A y B a la Zona C. Emplazo al primer ministro a responder a esto con una reunión del Consejo de Ministros esta misma tarde para aprobarlo”, ha afirmado Smotrich en un mensaje publicado en redes sociales.
En virtud de los acuerdos firmados entre palestinos e israelíes que llevaron en 1994 a la creación de la Autoridad Nacional Palestina, la Zona A —que supone el 3% de Cisjordania— está bajo control administrativo y de seguridad palestino, mientras que en la Zona B —el 30% del territorio cisjordano— la administración recae en la Autoridad Palestina pero la seguridad permanece en manos de Israel. La Zona C, por su parte, se encuentra completamente bajo dominio israelí.
El dirigente ultraderechista ha cargado contra lo que considera una “hipocresía europea” que “bate récords” y ha subrayado que “hay que dejar claro al mundo que cualquiera que intente debilitar nuestro control sobre Judea y Samaria conseguirá exactamente lo contrario”.
Para Smotrich, Cisjordania constituye “el cinturón de seguridad de Israel” y acusa a la UE de que “intenta convertir el conflicto nacional contra el terrorismo palestino en algo criminal”. “Vamos a seguir reforzando los asentamientos, profundizando nuestro control sobre la Tierra de Israel y combatiendo el terrorismo sin miedo”, ha argüido.
En la misma línea, el ministro de Seguridad Nacional y líder del partido Poder Judío, Itamar Ben Gvir, ha arremetido contra la decisión comunitaria, a la que ha tildado de “antisemita”. “Esperar que la Unión tome una decisión moral es como esperar que el sol salga por el oeste”, ha afirmado.
“La Unión Europea intenta atar las manos de quienes se defienden mientras nuestros enemigos nos atacan y asesinan a judíos”, ha asegurado. Por ello pide medidas concretas al Gobierno para proteger a los “maravillosos” colonos de estas “vergonzosas sanciones” que considera una “persecución política” que “Israel no va a tolerar”.
“La colonización no se acobarda. Vamos a seguir construyendo, plantando, protegiendo y asentándonos por toda la Tierra de Israel”, ha remachado.
También el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, ha rechazado el paso dado por Bruselas, al considerar que actúa de forma “arbitraria y política” y que equipara a ciudadanos israelíes con los “terroristas” del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).
Según el jefe de la diplomacia israelí, resulta “indignante” que se esboce una “comparación entre ciudadanos israelíes y terroristas de Hamás”. “Se trata de una equivalencia moral completamente distorsionada”, ha denunciado.
De este modo, Saar ha reiterado que Israel “seguirá defendiendo” el derecho de los judíos a asentarse en el corazón de su “patria”. “Ningún otro pueblo en el mundo tiene un derecho tan documentado y duradero sobre su tierra como el que tiene el pueblo judío sobre la Tierra de Israel”, ha subrayado, reivindicando un “derecho moral e histórico” que, a su juicio, también respalda el Derecho Internacional.
“Ningún actor puede arrebatárselo al pueblo judío. El intento de imponer opiniones políticas mediante sanciones es inaceptable y no tendrá éxito”, ha afirmado.
Este lunes, los Veintisiete han dado el visto bueno a sanciones dirigidas contra colonos responsables de episodios de violencia contra palestinos, una decisión celebrada por la Alta Representante para Política Exterior, Kaja Kallas, quien ha señalado que “era hora de pasar del bloqueo a la acción” porque “los extremismos y la violencia tienen consecuencias”, en referencia a desalojos, demoliciones, confiscaciones y traslados forzosos de palestinos en Cisjordania llevados a cabo por colonos israelíes.
El acuerdo, que deberá concretarse ahora en términos jurídicos, se ha alcanzado tras lograr la unanimidad de los Estados miembro en el Consejo de Asuntos Exteriores (CAE) reunido este lunes en Bruselas, una resolución que la propia Kallas había reclamado horas antes, después de que en la anterior cita de ministros no se consiguiera un consenso para sancionar a Israel por su ofensiva contra Palestina y Líbano.