Ben Gvir desafía a Trump tras el acuerdo con Irán: “Israel no está subordinado a Estados Unidos”

El ministro de Seguridad Nacional afirma que Israel no aceptará retirarse del sur de Líbano ni detener sus ataques contra Hezbolá pese a las negociaciones impulsadas por Washington

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El ministro de Seguridad Nacional de Israel y líder del partido ultraderechista Otzma Yehudi, Itamar Ben Gvir Ilia Yefimovich/dpa

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El ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, ha rechazado públicamente el acuerdo impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para rebajar la tensión con Irán y avanzar hacia un alto el fuego en Líbano, y ha asegurado que Israel “no está subordinado a Estados Unidos”.

En un mensaje publicado este lunes en la red social X, el dirigente ultraderechista afirmó que “el acuerdo de Trump no nos obliga” y defendió que Israel es “un país independiente y soberano” cuya única obligación es “hacia los ciudadanos de Israel, los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel y el pueblo judío”.

Las declaraciones llegan mientras Washington y Teherán ultiman un memorando de entendimiento destinado a poner fin a meses de enfrentamiento regional y que incluiría, entre otros puntos, un cese de las hostilidades en Líbano. El Gobierno israelí no participa formalmente en esas negociaciones y ya había trasladado a la Administración estadounidense que no se considera vinculado por ningún compromiso bilateral entre ambos países.

Ben Gvir, uno de los socios clave de la coalición que lidera Benjamin Netanyahu, elevó el tono contra la iniciativa estadounidense y advirtió de que Israel no puede aceptar “menos que el desmantelamiento de Hezbolá”.

Rechazo a retirarse del sur de Líbano

El ministro israelí sostuvo que el Ejecutivo no debe comprometerse a abandonar las zonas ocupadas por el Ejército en el sur de Líbano ni renunciar a responder militarmente a cualquier ataque procedente del país vecino. “No podemos retirarnos de ningún territorio que nuestros combatientes conquistaron y limpiaron de infraestructuras terroristas”, escribió.

También reclamó recuperar la política de represalias directas contra el suburbio de Dahiyeh, bastión de Hezbolá en el sur de Beirut. “Debemos aclarar que cualquier lanzamiento de dron, UAV o misil hacia Israel desde Líbano llevará a un ataque de Israel en Dahiyeh”, afirmó.

Sus palabras coinciden con una nueva escalada militar entre Israel y Hezbolá. El Ejército israelí bombardeó durante el fin de semana objetivos vinculados a la milicia chií en el sur de Beirut después de denunciar el lanzamiento de proyectiles contra el norte de Israel. Hezbolá respondió con ataques con drones y misiles contra posiciones israelíes en el sur de Líbano.

La posición de Ben Gvir va más allá de la expresada hasta ahora por Netanyahu, que ha evitado una confrontación pública directa con Trump, aunque sí ha reiterado que Israel mantendrá su libertad de acción militar frente a Hezbolá. Diversos medios israelíes han informado en los últimos días de que el primer ministro ha comunicado a Washington que no aceptará una retirada del sur de Líbano en el marco del acuerdo con Irán.

Las tensiones internas ante el acuerdo de Trump

Las palabras del ministro de Seguridad Nacional reflejan las divisiones existentes dentro del Gobierno israelí sobre la estrategia de la Casa Blanca.

El borrador del acuerdo promovido por Estados Unidos contempla medidas de desescalada regional y busca consolidar un alto el fuego en Líbano como parte de un entendimiento más amplio con Irán. Teherán considera que la situación en territorio libanés forma parte inseparable de cualquier negociación regional.

Ben Gvir, sin embargo, sostiene que las concesiones de seguridad exigidas a Israel repetirían errores del pasado. En su mensaje citó expresamente los Acuerdos de Oslo, la guerra del Líbano de 2006 y la política de contención frente a Hamás en Gaza como ejemplos de decisiones que, a su juicio, acabaron perjudicando la seguridad israelí.

Pese a sus críticas, el ministro quiso subrayar su apoyo a Estados Unidos y al presidente estadounidense. “Amamos a EEUU y estamos agradecidos al presidente Trump. Y, aun así, el Estado de Israel no es una república bananera”, escribió.

El dirigente ultraderechista concluyó asegurando que Israel no se considera parte del acuerdo y que este “no nos obliga de ninguna manera”, en una declaración que evidencia las dificultades que afronta Washington para trasladar cualquier eventual pacto con Irán al frente libanés.

Más claves, contexto y preguntas con FREN

CONTENIDO GENERADO CON IA

¿En qué estado se encuentra la tramitación del acuerdo promovido por Estados Unidos con Irán y Líbano?

Situación actual del acuerdo promovido por EE. UU. con Irán y Líbano

El acuerdo impulsado por Estados Unidos para desescalar entre Israel, Hezbolá/Líbano e Irán se encuentra en una fase avanzada de negociación pero sin implementación efectiva ni consenso pleno. Existe un marco de entendimiento y, en el caso de Israel y Líbano, un acuerdo de alto el fuego anunciado, pero su aplicación está condicionada al comportamiento de Hezbolá y a la dinámica militar sobre el terreno. Hezbolá ha rechazado públicamente los términos conocidos, e Irán ha congelado sus conversaciones con Washington mientras continúen las operaciones militares israelíes. El proceso se canaliza sobre todo por la vía estadounidense, con respaldo político en la ONU, pero sin un tratado multilateral cerrado y operativo.

1. Contenido y grado de formalización del acuerdo

La información disponible señala que, en el plano Israel–Líbano, el 3 de junio de 2026 se cerró en Washington un acuerdo de alto el fuego entre ambos países, mediado por Estados Unidos, que queda supeditado al cese total de disparos de Hezbolá y a la evacuación de sus miembros al norte del río Litani. Este marco coincide con lo descrito por análisis internacionales que hablan de un borrador o comunicado de entendimiento, pero no de un texto plenamente ratificado por todas las partes del conflicto, especialmente por Hezbolá.

En paralelo, se ha mencionado un acuerdo provisional de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, de carácter temporal (dos semanas), concebido como paso inicial para la desescalada regional. Sin embargo, en las fuentes consultadas se subraya que este entendimiento sigue siendo provisional, no está acompañado de un documento definitivo que abarque de manera integral el expediente libanés y está condicionado a la evolución del terreno militar.

2. Posición de Irán y de Hezbolá

Irán mantiene una posición clave al ser el principal valedor de Hezbolá. Según la información recopilada, Teherán condiciona cualquier acuerdo con Estados Unidos al cese de los ataques israelíes en Líbano y Gaza y a garantías sobre la seguridad y el armamento de Hezbolá. De hecho, se indica que en junio de 2026 Irán suspendió las negociaciones con Washington hasta que Israel detenga sus operaciones militares, lo que congela la dimensión bilateral EE. UU.–Irán del acuerdo.

Por su parte, Hezbolá ha rechazado el acuerdo de alto el fuego propuesto, calificándolo de “absurdo y humillante” y exigiendo como condición básica la retirada israelí del sur de Líbano para aceptar cualquier tregua. Esto hace que, aunque exista un entendimiento formal entre gobiernos (Israel y Líbano) bajo mediación estadounidense, el actor militar determinante sobre el terreno no se haya integrado en un compromiso claro y verificable.

3. Reacción y divisiones en Israel

En Israel, el acuerdo suscita también división interna. Se recoge el rechazo explícito del ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, que afirma que Israel “no está subordinado a Estados Unidos” y critica toda retirada del sur de Líbano. Al mismo tiempo, el primer ministro Benjamin Netanyahu no figura como parte activa en una negociación de concesiones de alcance estratégico y mantiene una línea dura frente a cualquier compromiso que pueda interpretarse como limitación de la libertad de acción militar israelí.

Esta fractura interna complica la tramitación política y la implementación práctica del entendimiento anunciado por Washington, ya que cualquier alto el fuego duradero necesita tanto consenso interno en Israel como coordinación efectiva con las Fuerzas Armadas israelíes y con la misión de la ONU en la zona.

4. Foros y mediaciones internacionales

El canal central de la negociación es la mediación estadounidense, a través del Departamento de Estado y de la Casa Blanca, que organiza reuniones entre delegaciones israelíes y libanesas y fija públicamente las condiciones ligadas al comportamiento de Hezbolá. En el plano multilateral, la ONU actúa como foro de respaldo político: el secretario general António Guterres ha instado a Israel y Hezbolá a evitar que Líbano sea “víctima de sus conflictos” y ha valorado de forma positiva los pasos de desescalada, aunque sin un tratado específico aprobado en su marco.

Otros actores, como Catar y Pakistán, aparecen como mediadores indirectos entre EEUU e Irán en cuestiones regionales, mientras la Liga Árabe reclama que Líbano se incluya en cualquier arreglo de seguridad más amplio. La información disponible no muestra, sin embargo, que Francia o Catar estén dirigiendo la negociación principal del expediente Líbano–Hezbolá, sino más bien que complementan el esfuerzo diplomático encabezado por Washington.

5. Perspectivas y papel de España/ONU

Desde la óptica española y europea, la prioridad es que el alto el fuego regional incluya de forma clara a Líbano. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha insistido en que no es aceptable que Líbano quede fuera de los acuerdos de desescalada, subrayando el compromiso español con la estabilidad del país y con la misión de la ONU en la frontera. España mantiene unos 700 efectivos integrados en la FINUL, dentro de un contingente de aproximadamente 10.000 cascos azules, y ha reclamado a Israel y Hezbolá el cese de ataques contra estas fuerzas.

En términos de “tramitación”, el expediente se encuentra, por tanto, en una fase de negociación política y diplomática abierta, sin pasar todavía a la formalización de un acuerdo multilateral amplio que pueda ser considerado cerrado y operativo. Mientras persistan los combates y el rechazo de Hezbolá e Irán a las condiciones actuales, el marco impulsado por EEUU seguirá siendo más un entendimiento en construcción que un acuerdo plenamente vigente.

Para una referencia concreta al posicionamiento español y al contexto de la misión de la ONU en Líbano puede consultarse la nota del Ministerio de Defensa: Robles pide continuar trabajando para alcanzar una paz duradera en Oriente Próximo que incluya a Líbano.

¿Cuáles son las funciones y competencias del ministro de Seguridad Nacional en el Gobierno de Israel?

Funciones y competencias del ministro de Seguridad Nacional en Israel

El ministro de Seguridad Nacional de Israel es el responsable político del Ministerio de Seguridad Nacional (antes conocido como Ministerio de Seguridad Pública) y ejerce la supervisión civil sobre la Policía de Israel, la Guardia Fronteriza y el sistema penitenciario. Su función principal es fijar las grandes líneas de la política de seguridad interna y contra el terrorismo, sin asumir en teoría un mando operativo directo en las actuaciones tácticas diarias. Desde la llegada de Itamar Ben Gvir a esta cartera a finales de 2022, el cargo ha ganado peso político y se ha asociado a una línea más dura en materia policial y penitenciaria. Esto ha provocado un intenso debate institucional en Israel sobre los límites entre la dirección política legítima y la interferencia en la actuación profesional de las fuerzas de seguridad.

Base institucional del cargo y ubicación en el Gobierno

El ministro de Seguridad Nacional forma parte del Consejo de Ministros del Estado de Israel, como una cartera más dentro del gabinete. La ficha país del Ministerio de Asuntos Exteriores de España recoge ya esta denominación de “Ministro de Seguridad Nacional” como uno de los miembros del Gobierno israelí, lo que refleja el cambio de nombre y la consolidación institucional del ministerio en los últimos años (Exteriores). No se trata de un órgano de seguridad estratégica al estilo del Consejo Nacional de Seguridad, sino de un ministerio sectorial encargado de seguridad interior y orden público, distinto del Ministerio de Defensa y de los servicios de inteligencia.

La arquitectura de seguridad israelí está fragmentada entre distintos centros políticos. La Oficina del Primer Ministro coordina los “temas sensibles de seguridad”, lo que indica que la dirección de la política de seguridad se comparte entre el jefe del Gobierno, el ministro de Defensa, el ministro de Seguridad Nacional y otros actores como el Consejo Nacional de Seguridad (Oficina del Primer Ministro, Consejo Nacional de Seguridad).

Relación con el antiguo Ministerio de Seguridad Pública

La cartera que hoy se denomina Ministerio de Seguridad Nacional es, en la práctica, la evolución del antiguo Ministerio de Seguridad Pública. Tradicionalmente, este ministerio ha tenido bajo su responsabilidad la Policía de Israel, el sistema penitenciario y otros ámbitos relacionados con la seguridad interior. El cambio de nombre a “Seguridad Nacional” no ha eliminado ese núcleo competencial, pero sí ha reforzado el discurso de que la seguridad interna es un elemento central de la “seguridad nacional” en sentido amplio.

Competencias sobre Policía, Guardia Fronteriza y prisiones

En el plano formal, el ministro ejerce la supervisión civil y la dirección política de:

• La Policía de Israel, fijando prioridades, marcos normativos y criterios generales de actuación, así como influyendo en altos nombramientos policiales.
• La Guardia Fronteriza, integrada en el aparato de seguridad interior, sobre la que define las grandes orientaciones en materia de control de fronteras y orden público en zonas sensibles.
• El sistema penitenciario, incluyendo las prisiones donde se encuentran miles de presos, entre ellos numerosos palestinos, y las políticas respecto a su régimen de cumplimiento (El País).

Las fuentes consultadas señalan que, aunque el ministro tiene una amplia capacidad de supervisión y fijación de políticas, no debería disponer de un mando operativo cotidiano “en sentido militar” sobre la policía. La ejecución de operaciones concretas y decisiones tácticas corresponde a los mandos profesionales, precisamente para preservar la autonomía técnica de las fuerzas de seguridad.

Cambios y orientación bajo Itamar Ben Gvir

Desde la formación del nuevo gobierno de Benjamin Netanyahu a finales de 2022, el cargo lo ocupa Itamar Ben Gvir, figura de extrema derecha cuyos planteamientos han endurecido la política de seguridad interna. Según la prensa internacional, su cartera controla la policía, la Guardia Fronteriza y el sistema penitenciario, y desde ahí ha impulsado medidas como un mayor acceso a armas para ciudadanos judíos en zonas mixtas y un trato más severo a los presos palestinos (El País). La cobertura de medios como RTVE lo muestra interviniendo en casos concretos, por ejemplo, abogando por mantener en prisión a activistas en lugar de facilitar su deportación (RTVE).

Debate constitucional e institucional

El principal foco de controversia gira en torno a los límites del control político sobre la policía. La fiscal general israelí ha cuestionado la idoneidad de Ben Gvir por interferir indebidamente en operaciones policiales y por politizar la actuación de la policía, según informa DW. Este choque refleja la tensión entre, por un lado, la potestad del ministro para fijar prioridades y, por otro, la necesidad de garantizar la neutralidad profesional de los cuerpos de seguridad.

De fondo, el debate constitucional en Israel se centra en definir hasta dónde llega la “dirección política” legítima del ministro de Seguridad Nacional y en qué momento esa dirección se convierte en injerencia incompatible con la independencia funcional de la policía y del sistema penitenciario. Las críticas a la gestión de Ben Gvir muestran que, aunque sus competencias formales son amplias, su ejercicio práctico está siendo objeto de un fuerte control institucional y social.

¿Qué resultados obtuvo el partido de Itamar Ben Gvir en las últimas elecciones legislativas israelíes?

Respuesta breve

En las últimas elecciones legislativas israelíes en las que se tienen datos claros sobre el desempeño del partido de Itamar Ben Gvir, Otzma Yehudit no concurrió en solitario, sino integrado en una lista conjunta de derechas. En los comicios de 2022 se presentó en la coalición denominada habitualmente “Sionismo Religioso + Otzma Yehudit”. Esa lista conjunta obtuvo 14 escaños en la Knesset y alrededor del 10,8 % de los votos a nivel nacional. Los resultados se atribuyen a la coalición en su conjunto, por lo que no existe un reparto oficial desglosado por partido dentro de la lista.

Contexto sobre el partido de Itamar Ben Gvir

Otzma Yehudit es el partido liderado por Itamar Ben Gvir, situado en la extrema derecha del espectro político israelí. En los últimos ciclos electorales no ha solido concurrir en solitario, sino que ha buscado coaliciones con otras fuerzas de derecha religiosa y nacionalista para asegurar su representación parlamentaria. Esto hace que los resultados se midan normalmente a nivel de lista o bloque electoral, más que como partido individual, algo relativamente habitual en el sistema proporcional israelí.

Resultados en las últimas elecciones legislativas con datos disponibles

Las fuentes consultadas indican expresamente que, en las elecciones legislativas celebradas en Israel en 2022, Otzma Yehudit concurrió en una lista conjunta con el partido Sionismo Religioso. Esa alianza electoral, conocida genéricamente como “Sionismo Religioso + Otzma Yehudit”, se presentó como una de las candidaturas del bloque de derechas que apoyaba el regreso de Benjamín Netanyahu al poder.

De acuerdo con la síntesis de resultados recogida en bases de datos electorales y medios internacionales, esta coalición obtuvo:

Elecciones legislativas de Israel 2022:

Fórmula de concurrencia: lista conjunta Sionismo Religioso + Otzma Yehudit (y otras pequeñas fuerzas asociadas).
Escaños obtenidos: 14 escaños en la Knesset.
Porcentaje aproximado de voto: alrededor del 10,83 % del voto nacional.

Estos datos se recogen en resúmenes de resultados electorales que agrupan a la alianza como una sola candidatura. No se ofrece, en las fuentes revisadas, una atribución oficial de cuántos de esos 14 escaños corresponderían exactamente a Otzma Yehudit y cuántos al resto de fuerzas de la coalición; el reparto interno se negocia políticamente dentro de la propia lista.

Limitaciones de la información disponible

En el marco de las fuentes que he podido consultar, incluidas noticias de referencia en castellano y bases de datos electorales comparadas, no aparecen datos más pormenorizados sobre el resultado concreto de Otzma Yehudit como partido aislado en esos comicios. Lo que se publica y consolida es el rendimiento del bloque electoral conjunto, que es la unidad jurídica y electoral con la que se presentó la candidatura.

Por otro lado, algunos medios en español que cubrieron las elecciones de 2022 se centraron en el ascenso general de la ultraderecha religiosa que apoyaba a Netanyahu, señalando el peso de Itamar Ben Gvir dentro de esa alianza, pero sin desglosar cifras por partido. Ejemplos de coberturas generales sobre los resultados de aquellas elecciones pueden encontrarse en RTVE, en análisis de medios españoles como El Confidencial, o en fichas de líderes y contextos políticos como las de CIDOB, aunque ninguna de estas piezas desglosa con precisión los escaños de Otzma Yehudit dentro de la lista.

También existen bases de datos de resultados electorales más técnicas, como las páginas de seguimiento de comicios que recogen los datos agregados de las legislativas israelíes, por ejemplo Politicaelectoral.com o los resúmenes que aparecen en Wikipedia, pero en todos los casos el foco está en las candidaturas tal como se registran ante la autoridad electoral, no en los partidos que las integran.

Alcance de esta respuesta

Mi especialización principal es la política y la actividad institucional en España, por lo que, respecto a elecciones en otros países como Israel, dependo estrictamente de la información concreta que proporcionan las fuentes consultadas. En este caso, esa información permite afirmar con claridad que la lista conjunta en la que estaba integrado el partido de Itamar Ben Gvir consiguió 14 escaños y aproximadamente el 10,8 % del voto en las elecciones legislativas de 2022, pero no permite ir más allá en el detalle interno de Otzma Yehudit dentro de esa coalición. No se dispone de más información en las fuentes consultadas sobre un desglose específico de resultados del partido por separado.

¿Cuántos de esos 14 escaños de la coalición “Sionismo Religioso + Otzma Yehudit” se atribuyeron políticamente a Itamar Ben Gvir y su partido dentro de la Knesset? ¿Qué papel tuvo Otzma Yehudit en las negociaciones de gobierno tras las elecciones israelíes de 2022 y qué carteras o acuerdos obtuvo? ¿Cómo han reaccionado los partidos y gobiernos europeos, incluido el español, a la entrada de Itamar Ben Gvir y Otzma Yehudit en el gobierno israelí?

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¿Qué afirmó Itamar Ben Gvir sobre el acuerdo promovido por Donald Trump respecto a Israel?

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¿Qué medida rechazó el ministro israelí Ben Gvir en relación con el sur de Líbano?

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¿Qué política defendió Ben Gvir respecto a los ataques desde Líbano?

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