El ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, ha rechazado públicamente el acuerdo impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para rebajar la tensión con Irán y avanzar hacia un alto el fuego en Líbano, y ha asegurado que Israel “no está subordinado a Estados Unidos”.
En un mensaje publicado este lunes en la red social X, el dirigente ultraderechista afirmó que “el acuerdo de Trump no nos obliga” y defendió que Israel es “un país independiente y soberano” cuya única obligación es “hacia los ciudadanos de Israel, los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel y el pueblo judío”.
Las declaraciones llegan mientras Washington y Teherán ultiman un memorando de entendimiento destinado a poner fin a meses de enfrentamiento regional y que incluiría, entre otros puntos, un cese de las hostilidades en Líbano. El Gobierno israelí no participa formalmente en esas negociaciones y ya había trasladado a la Administración estadounidense que no se considera vinculado por ningún compromiso bilateral entre ambos países.
Ben Gvir, uno de los socios clave de la coalición que lidera Benjamin Netanyahu, elevó el tono contra la iniciativa estadounidense y advirtió de que Israel no puede aceptar “menos que el desmantelamiento de Hezbolá”.
ההסכם של טראמפ אינו מחייב אותנו. ישראל לא כפופה לארצות הברית ואנחנו מדינה עצמאית וריבונית!
— איתמר בן גביר (@itamarbengvir) June 15, 2026
חובתנו לאזרחי ישראל לחיילי צה״ל ולעם היהודי וחובתנו ההיסטורית לנרדפים ולנרצחים היהודים באלפי שנות גלות, להעניק ביטחון ליהודים בארץ ישראל.
בכל פעם שנכנענו ללחץ בינלאומי על חשבון ביטחון…
Rechazo a retirarse del sur de Líbano
El ministro israelí sostuvo que el Ejecutivo no debe comprometerse a abandonar las zonas ocupadas por el Ejército en el sur de Líbano ni renunciar a responder militarmente a cualquier ataque procedente del país vecino. “No podemos retirarnos de ningún territorio que nuestros combatientes conquistaron y limpiaron de infraestructuras terroristas”, escribió.
También reclamó recuperar la política de represalias directas contra el suburbio de Dahiyeh, bastión de Hezbolá en el sur de Beirut. “Debemos aclarar que cualquier lanzamiento de dron, UAV o misil hacia Israel desde Líbano llevará a un ataque de Israel en Dahiyeh”, afirmó.
Sus palabras coinciden con una nueva escalada militar entre Israel y Hezbolá. El Ejército israelí bombardeó durante el fin de semana objetivos vinculados a la milicia chií en el sur de Beirut después de denunciar el lanzamiento de proyectiles contra el norte de Israel. Hezbolá respondió con ataques con drones y misiles contra posiciones israelíes en el sur de Líbano.
La posición de Ben Gvir va más allá de la expresada hasta ahora por Netanyahu, que ha evitado una confrontación pública directa con Trump, aunque sí ha reiterado que Israel mantendrá su libertad de acción militar frente a Hezbolá. Diversos medios israelíes han informado en los últimos días de que el primer ministro ha comunicado a Washington que no aceptará una retirada del sur de Líbano en el marco del acuerdo con Irán.
Las tensiones internas ante el acuerdo de Trump
Las palabras del ministro de Seguridad Nacional reflejan las divisiones existentes dentro del Gobierno israelí sobre la estrategia de la Casa Blanca.
El borrador del acuerdo promovido por Estados Unidos contempla medidas de desescalada regional y busca consolidar un alto el fuego en Líbano como parte de un entendimiento más amplio con Irán. Teherán considera que la situación en territorio libanés forma parte inseparable de cualquier negociación regional.
Ben Gvir, sin embargo, sostiene que las concesiones de seguridad exigidas a Israel repetirían errores del pasado. En su mensaje citó expresamente los Acuerdos de Oslo, la guerra del Líbano de 2006 y la política de contención frente a Hamás en Gaza como ejemplos de decisiones que, a su juicio, acabaron perjudicando la seguridad israelí.
Pese a sus críticas, el ministro quiso subrayar su apoyo a Estados Unidos y al presidente estadounidense. “Amamos a EEUU y estamos agradecidos al presidente Trump. Y, aun así, el Estado de Israel no es una república bananera”, escribió.
El dirigente ultraderechista concluyó asegurando que Israel no se considera parte del acuerdo y que este “no nos obliga de ninguna manera”, en una declaración que evidencia las dificultades que afronta Washington para trasladar cualquier eventual pacto con Irán al frente libanés.