Las autoridades cubanas han anunciado este martes que han reducido el tamaño del Gabinete y han llevado a cabo una reestructuración de varios ministerios con el fin de "modernizar" la gestión pública y "actualizar el marco laboral".
La Habana ha subrayado que la finalidad de estas decisiones es "defender los derechos y los deberes que surgen de la relación jurídica individual entre los trabajadores y los empleadores", según recoge un comunicado oficial.
Con estas reformas se pretende disminuir la burocracia y mejorar la eficiencia administrativa, de acuerdo con la información difundida por el Portal del Ciudadano, que señala que, ante la compleja coyuntura que vive el país, se requieren ajustes para responder al recrudecimiento del "bloqueo impuesto por Estados Unidos".
La reordenación se enmarca en la nueva Ley de Organización, fruto de un proceso de consulta a nivel nacional, mediante la cual "se rediseñaron los organismos estatales para fortalecer la aplicación de políticas públicas", reduciendo el número de ministerios de 27 a 20.
"Un país pequeño, con una situación tan compleja, no puede tener una estructura tan grande, tanta burocracia, lo cual hace que los procesos no sean eficientes, por lo que requieren un diseño diferente", ha señalado el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.