El aspirante de ultraderecha a la Presidencia de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha denunciado la existencia en la región Caribe de una “alianza con los politiqueros corruptos de siempre” destinada a “comprar votos”. En ese contexto, ha enumerado más de una veintena de nombres sobre los que ha pedido a Estados Unidos que centre su atención de cara a la segunda vuelta electoral del 21 de junio.
En una retransmisión en directo en YouTube realizada este lunes, De la Espriella ha contrastado la situación en distintas zonas del país al afirmar que “Mientras en el suroccidente colombiano amenazan, en el Caribe corrompen”, y ha instado al Gobierno estadounidense a “tener en el radar” a unas 22 personas con el objetivo de “proteger la democracia”.
El candidato se ha apoyado en la advertencia formulada días atrás por el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, quien, autodefiniéndose como “el Quitavisas”, avisó de la posible retirada de visados a quienes intenten “socavar” o “manipular” los comicios en Colombia. De la Espriella ha subrayado que “el Quitavisas tiene los ojos puestos sobre los corruptos”.
En la misma intervención, ha apelado directamente a los dirigentes locales y regionales: “Aún les queda la segunda vuelta para no vender el honor, para no traicionar la patria. Y si aún no están convencidos todos esos politiqueros de hacer lo correcto, les recuerdo que el Gobierno de Estados Unidos está vigilando”.
De la Espriella también ha asegurado disponer de datos según los cuales “los de siempre, Petro y su camarilla de odio” estarían “preparando infundir miedo y desestabilizar” la ciudad de Cali, en un “desesperado plan para desconocer el resultado electoral del próximo 21” de junio, fecha en la que se enfrentará en las urnas al candidato oficialista Iván Cepeda.
Según su relato, “Petro escogió como epicentro a Cali para dividir a la nación y empezar su plan para acabar con nuestra amada Colombia”, por lo que ha llamado a la ciudadanía a no aceptar “bajo ninguna circunstancia la división”.
En la noche de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, el actual jefe de Estado ya manifestó públicamente que no reconocía los resultados del preconteo, que colocaban al ultraderechista De la Espriella por delante del izquierdista Cepeda en esa primera ronda.