Las autoridades de Emiratos Árabes Unidos (EAU) han sostenido este miércoles que Irán es “incapaz” de respetar los compromisos incluidos en el memorando de entendimiento suscrito con Estados Unidos, a raíz de los últimos ataques contra buques en el estrecho de Ormuz y del lanzamiento de misiles contra Bahréin y Kuwait como respuesta a los bombardeos llevados a cabo en las últimas horas por Washington.
En este contexto, Anuar Gargash, asesor del presidente emiratí, Mohamed bin Zayed al Nahayan, ha recalcado que “Los ataques iraníes contra buques cisterna comerciales qataríes y saudíes en el estrecho de Ormuz, así como la reiterada agresión contra los hermanos de Bahréin y Kuwait, son una clara muestra de que Teherán sigue siendo incapaz de cumplir con los requisitos de desescalada y poner fin a la guerra”.
Gargash ha subrayado además en un comunicado difundido en redes sociales que “los Estados árabes del Golfo (Pérsico) no pueden seguir siendo blanco de la vacilación de Irán entre la lógica de la escalada y el camino de la racionalidad, la estabilidad y la paz”.
Las declaraciones del alto cargo emiratí se producen el mismo día en que Irán ha acusado a Estados Unidos de cometer “una grave violación” del memorando de entendimiento con sus recientes bombardeos y ha asegurado que estas acciones, sumadas a los ataques de Israel contra Líbano y a la decisión de Washington de revocar la autorización para las ventas de petróleo iraní, dejan “sin efecto” varias de las cláusulas del acuerdo, concebido para facilitar un alto el fuego y avanzar hacia el fin de la guerra en Oriente Próximo.
Por su parte, Washington ha presentado sus bombardeos como una réplica a los ataques contra varios buques en el estrecho de Ormuz, donde Teherán exige que la navegación se coordine con las autoridades iraníes en el marco del conflicto abierto por la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel y mientras no se logre un acuerdo de paz definitivo.
Tras estos acontecimientos, la Guardia Revolucionaria de Irán ha asegurado haber “destruido” 85 instalaciones militares estadounidenses situadas en Bahréin y Kuwait, además de haber derribado un dron tipo MQ-9 “enemigo”, como parte de su respuesta militar a los bombardeos, lo que abre un nuevo episodio de tensión después del frágil alto el fuego alcanzado el 8 de abril.