El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha reiterado que la OTAN "debe ser beneficiosa para todos" sus Estados miembro, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, haya manifestado en repetidas ocasiones su "decepción" con "algunos aliados" por la forma en que han reaccionado a las operaciones de Washington en Oriente Próximo.
Antes de la reunión de ministros de Exteriores de la Alianza Atlántica celebrada este viernes en la ciudad sueca de Helsingborg, Rubio ha explicado ante los medios que no prevé abordar en detalle en este encuentro las diferencias surgidas por los recientes ataques a Irán. Sin embargo, ha advertido de que el mandatario norteamericano volverá a trasladar su "decepción" en la próxima cumbre de la OTAN a nivel de jefes de Estado y de Gobierno, prevista para julio en Ankara (Turquía).
"Las opiniones del presidente (Trump), francamente, la decepción ante algunos de nuestros aliados de la OTAN y su respuesta a nuestras operaciones en Oriente Próximo, están bien documentadas", ha recalcado el responsable de la diplomacia estadounidense, subrayando a continuación que "al final, como en cualquier alianza, tiene que ser beneficiosa para todos los que participan en ella".
Rubio ha defendido que en el seno de la OTAN debe existir "una comprensión clara de cuáles son las expectativas" de todos los socios y ha apuntado a "otras áreas" de cooperación entre Estados Unidos y el resto de aliados. En este sentido, ha recordado el anuncio de Trump sobre el despliegue de 5.000 tropas en Polonia, una operación que inicialmente se había pospuesto y que finalmente se llevará a cabo.
El secretario de Estado ha subrayado que Estados Unidos "sigue teniendo compromisos globales que debe cumplir" en materia de presencia militar, lo que obliga a "reexaminar constantemente" la ubicación de sus fuerzas para atender esas obligaciones. "Es algo que está en curso y que es anterior a todos estos informes recientes, las tensiones y demás", ha puntualizado.
Rubio ha mencionado además otro ámbito en el que, a su juicio, todos los aliados tienen margen para estrechar la colaboración: la base industrial de defensa. Ha reconocido que en la actualidad ningún país de la OTAN es capaz de producir munición "al ritmo que las necesidades futuras exigen".
"Eso es algo que hay que abordar, algo en lo que podemos trabajar juntos, algo en lo que queremos trabajar juntos. Creo que es clave no solo para la producción sino también para la interoperabilidad, así que imagino que será un tema de conversación", ha remachado.