El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha concentrado esta semana una enorme fuerza aérea en Europa y Oriente Medio, con más de un centenar de aeronaves desplegadas mientras las tensiones con Irán se mantienen a la espera de alcanzar un acuerdo nuclear.
En Europa se han posicionado numerosas unidades aéreas y el portaaviones USS Gerald R. Ford ha llegado acompañado de su grupo de escolta. De manera paralela, en Oriente Medio, el Comando Central estadounidense ha reforzado sus posiciones con aviones y el portaaviones USS Abraham Lincoln, junto a sus unidades de apoyo, completando un despliegue estratégico masivo.
Fuentes de monitoreo de inteligencia abierta destacan que la situación sigue evolucionando, con aeronaves y recursos estratégicos aún en movimiento para consolidar la presencia estadounidense en ambas regiones.
Tensiones con Irán
El despliegue coincide con el endurecimiento de la postura de la Casa Blanca frente a Teherán, mientras Washington presiona para que Irán limite su programa nuclear, renuncie a enriquecer uranio de manera no controlada y retire su apoyo a grupos armados en Oriente Medio.
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Este refuerzo militar se produce antes de que se completen las conversaciones indirectas en Ginebra, destinadas a acercar posturas entre Estados Unidos e Irán, que hasta ahora se mantienen muy distantes.
Las autoridades estadounidenses advierten que, de no avanzar en un acuerdo, podrían considerar un ataque selectivo para forzar un compromiso de Teherán, un escenario que podría escalar rápidamente si fracasan los esfuerzos diplomáticos.