Las autoridades de República Democrática del Congo (RDC) han informado de que el brote de ébola declarado a mediados de mayo en el este del país ha rebasado ya la barrera de los 3.000 fallecidos y se aproxima a los 6.200 contagios confirmados en las seis provincias que se encuentran afectadas por la epidemia.
En su último boletín, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) ha indicado que hasta el momento se han contabilizado 6.186 infecciones, de las cuales 3.007 han terminado en muerte. Asimismo, ha precisado que en las últimas 24 horas se han notificado 86 diagnósticos y 43 decesos adicionales, la mayoría de ellos en la provincia de Ituri, identificada como el epicentro del brote.
El organismo ha concretado que, entre los nuevos positivos, 49 se localizan en Ituri, mientras que 32 se han detectado en Kivu Norte y cinco en Alto Uélé. Además, ha actualizado a 1.409 el número de personas dadas de alta tras superar la enfermedad, con una tasa de letalidad del 48,6% y un 88% de éxito en el seguimiento de los contactos estrechos.
Del mismo modo, el INSP ha subrayado que seis provincias --Ituri, Kivu Norte, Kivu Sur, Tshopo, Alto Uélé y Bajo Uélé-- se han visto golpeadas por el brote, en un contexto de crecientes alertas internacionales por la expansión del virus y el riesgo de que desborde por completo la capacidad de respuesta de las autoridades sanitarias.
En este escenario, el Gobierno de Reino Unido anunció el martes un paquete adicional de 50 millones de libras esterlinas (cerca de 58,3 millones de euros) para reforzar las labores de contención, lo que eleva a 78 millones de libras (alrededor de 91 millones de euros) el total de fondos comprometidos por Londres hasta la fecha.
La secretaria de Estado de Exteriores para África, Kirsty McNeill, sostuvo que “familias de todo RDC están sufriendo pérdidas inimaginables mientras el ébola asola comunidades, cobrándose vidas y dejando a miles más luchando por sobrevivir”, según un comunicado publicado por el Ejecutivo británico.
“Sabemos que la rapidez salva vidas, por eso fuimos de los primeros en comprometer apoyo y expertos a la región. A medida que el brote se intensifica, estamos acelerando nuestra respuesta para estar a la altura del ritmo y la magnitud del desafío”, apuntó.
El actual brote en RDC se ha convertido ya en el más letal registrado en el país, por encima del declarado entre 2018 y 2020. Las proyecciones apuntan a que podría incluso sobrepasar al de África occidental entre 2014 y 2016, que dejó 28.616 casos y 11.325 muertos en Guinea, Liberia y Sierra Leona, de acuerdo con las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
RDC --que en diciembre de 2025 dio por concluido otro brote en la región de Kasai-- está considerado el país con mayor experiencia mundial en la gestión del virus del ébola, tras haber afrontado más de una decena de emergencias desde que el patógeno fue identificado en 1976 en un doble brote, uno de cuyos focos se situó en la localidad congoleña de Yambuku, a orillas del río Ébola, que terminó dando nombre a la enfermedad.