Las recientes emisiones de ceniza del Etna han llevado otra vez a una restricción parcial del tráfico aéreo en el aeropuerto de Catania-Fontanarossa, en Sicilia. La infraestructura solo autoriza el aterrizaje de cinco aeronaves por hora hasta las 14.00 horas de este lunes, aunque las operaciones de despegue continúan sin limitaciones.
El aeródromo ha señalado que irá actualizando la información sobre la evolución del episodio volcánico a lo largo de la jornada y ha instado a los usuarios a verificar con sus compañías aéreas el estado de sus vuelos, tal y como recoge “DPA”.
El funcionamiento del aeropuerto de Catania había recuperado la normalidad este pasado sábado tras la reducción del nivel de alerta del volcán, después de una semana de alteraciones operativas que se cerró con más de 1.000 vuelos cancelados y 100.000 pasajeros afectados.
Según las estimaciones preliminares de la patronal del sector Assoesercenti, esta nueva interrupción del espacio aéreo repercutirá en un impacto económico para el turismo calculado entre 13 millones y 24 millones de euros.
El Etna, con más de 3.300 metros de altitud, registra erupciones de forma periódica y está sometido a un seguimiento permanente. La planificación de los vuelos depende tanto de la intensidad de la actividad volcánica como de la dirección del viento y del nivel de concentración de ceniza en la atmósfera.