El Ejecutivo de Argentina ha dado marcha atrás este miércoles y ha decidido sacar de su proyecto de ley sobre “inviolabilidad de la propiedad privada” el apartado que flexibilizaba las restricciones a la venta de tierras a inversores foráneos.
El oficialismo adopta este giro en plena presión de los aliados del Gobierno y con el objetivo de impedir que el rechazo de la oposición a ese punto concreto acabe tumbando toda la iniciativa legislativa, cuyo debate en la Cámara está previsto para este jueves.
En paralelo, el polémico capítulo había generado un fuerte rechazo en amplios sectores sociales, hasta el punto de convocarse para este jueves, 6 de agosto, protestas contra la adquisición de tierras argentinas por capitales extranjeros bajo la consigna “La patria no se vende”.
El 5% de la tierra en manos extranjeras
La normativa actualmente en vigor fija que los propietarios extranjeros -tanto personas físicas como jurídica- no pueden concentrar más del 15% de las tierras rurales a escala nacional, provincial o municipal, ni adquirir más de 1.000 hectáreas en la zona núcleo agropecuaria. El texto que se pretendía aprobar suprimía precisamente ese límite máximo.
Ante las críticas, el Gobierno argentino planteó en un primer momento una alternativa intermedia: elevar hasta el 25% el techo de superficie nacional, provincial y departamental de tierras productivas que pueden quedar en manos de titulares extranjeros, según informan medios locales como el diario “La Nación”. Sin embargo, ante la falta de respaldo suficiente, el Ejecutivo ha optado finalmente por retirar por completo el capítulo cuestionado.
Un informe difundido a comienzos de año por el Observatorio de Tierras, en el que participan especialistas de la Universidad de Buenos Aires y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), indica que casi el 5% del territorio del país —más de 13 millones de hectáreas— está en manos de empresas o Estados extranjeros.
El mismo estudio advierte de situaciones “críticas” en zonas como Lacar, en la provincia de Neuquén; General Lamadrid, en La Rioja, y Molinos y San Carlos, en Salta, donde la extranjerización “supera el 50%”. Los investigadores señalan además que, según sus datos, Estados Unidos encabeza la tenencia de tierras con 2,7 millones de hectáreas, seguido por Italia y España.