El presidente del Tribunal Supremo de Brasil, Edson Fachin, ha asegurado este viernes que el Poder Judicial responderá estrictamente a la legalidad en el marco del 'caso Banco Master', la investigación sobre presuntas irregularidades y la filtración de mensajes entre el juez De Moraes y el banquero investigado Daniel Vorcaro. Paralelamente, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha aprovechado este escenario para insistir en la necesidad de una reforma profunda del sistema judicial.
“La gravedad de los hechos no permite atajos. ¡Al contrario! Cuanto mayor sea el desafío, mayor deberá ser el compromiso con la legalidad, el debido proceso y las garantías constitucionales”, ha manifestado Fachin en declaraciones recogidas por la agencia estatal brasileña.
La crisis en el seno del Poder Judicial estalló tras divulgarse un informe policial que incluye mensajes enviados por el expresidente del Banco Master, Daniel Vorcaro, al juez del Supremo, Alexandre De Moraes. A raíz de ello, el presidente del Supremo ha subrayado que la pesquisa sobre estos hechos se desarrollará siguiendo los cauces previstos por la Constitución Federal y el resto del ordenamiento jurídico.
“Haremos lo que sea correcto, en el tiempo y de la manera que exija el ordenamiento jurídico”, ha declarado.
Fachin ha insistido en la importancia de resguardar la institución en un contexto de alta tensión y ha recalcado que ninguna autoridad ni poder del Estado puede situarse por encima de la Constitución, puesto que “ningún interés circunstancial puede prevalecer sobre la integridad del Estado de Derecho democrático”.
En paralelo, Lula ha vuelto a defender una remodelación del Poder Judicial y ha explicado que pretende debatir posibles cambios en la arquitectura judicial de cara al próximo año, en caso de ser reelegido en las elecciones previstas para octubre.
Ante la actual coyuntura en la Justicia, ha criticado que “nadie, en el nombre de la democracia, puede utilizar el cargo que ocupa para su beneficio personal”. Al mismo tiempo, ha reclamado mayor transparencia a los órganos constitucionales tras la filtración de los mensajes, con el objetivo de que el Poder Judicial “no pierda credibilidad” ante la población.
“Lo que no podemos permitir en este país es legalizar la industria de las noticias falsas, la industria de las filtraciones selectivas con fines políticos y económicos. No es posible”, ha lamentado.
En medio de este enfrentamiento interno, el magistrado André Mendonça pidió esta semana a Fachin que autorizara la apertura de una investigación contra el juez Alexandre de Moraes por su presunta relación con el exbanquero investigado Daniel Vorcaro.
Como reacción, De Moraes presentó una denuncia contra Mendonça ante la propia presidencia del Supremo, mientras que el fiscal general de la República, Paulo Gonet, solicitó invalidar las diligencias sobre las comunicaciones entre ambos. Ante el aumento de la tensión, el presidente del Supremo ha otorgado este viernes un plazo de cinco días para que Mendonça y Gonet se pronuncien formalmente sobre el caso.