Los dirigentes de Escocia, Gales e Irlanda del Norte mantendrán este lunes un encuentro sin precedentes en Cardiff con el objetivo de hacer pública una declaración que marque el inicio de un camino compartido hacia la independencia de estas naciones dentro de Reino Unido.
El texto conjunto reclama el reconocimiento del derecho a organizar referéndums de autodeterminación, en un contexto en el que las tres regiones están actualmente gobernadas por fuerzas abiertamente independentistas: Sinn Féin en Irlanda del Norte, el Partido Nacional Escocés en Escocia y Plaid Cymru en Gales.
La reunión en el Hotel St. David de Cardiff llega tras las palabras del presidente estadounidense, Donald Trump, que el sábado, desde Dublín, expresó su apoyo a la unificación de la República de Irlanda con Irlanda del Norte, dando nuevo impulso al debate sobre el futuro constitucional del territorio.
El giro político en Gales se consolidó en mayo, cuando el hundimiento del Partido Laborista abrió la puerta a la victoria del nacionalista Plaid Cymru. Por primera vez, los jefes de gobierno de las tres administraciones autónomas comparten una agenda independentista.
Gales está encabezada por el ministro principal Rhun ap Iowerth, candidato del partido nacionalista galés, que se hizo con la mayoría en el Parlamento o Senedd, consolidando así el cambio de ciclo político en el país.
En Irlanda del Norte, y por primera vez desde la instauración del autogobierno derivado de los Acuerdos de Viernes Santo de 1998, el partido nacionalista irlandés Sinn Féin se convirtió en la fuerza más votada en las elecciones de 2022. Sin embargo, la salida del Partido Unionista Democrático (DUP) del Ejecutivo impidió la formación inmediata de gobierno y no fue hasta 2024 cuando la dirigente nacionalista Michelle O'Neill asumió el cargo de ministra principal. Las encuestas apuntan a que Sinn Féin volverá a imponerse en los próximos comicios.
O'Neill estará presente en Cardiff acompañada por la presidenta de Sinn Féin, Mary Lou McDonald, que ejerce como líder de la oposición en la República de Irlanda, reforzando así la dimensión irlandesa del encuentro.
Según fuentes citadas por el diario “The Telegraph”, el documento en preparación se articula en torno a cuatro grandes bloques: economía, energía, Europa y cooperación internacional y autodeterminación. Los tres actores coinciden en que sus países deberían integrarse en la UE, con Escocia y Gales solicitando la adhesión como nuevos Estados miembros e Irlanda del Norte incorporándose como parte de una Irlanda unificada. Tras la cita, los tres líderes comparecerán conjuntamente ante los medios.
Presión sobre Londres y el futuro de Reino Unido
En este contexto, el ministro principal escocés, John Swinney, ha instado al primer ministro británico, Andy Burnham, a “asumir la idea de que pasará a la historia como el último primer ministro de Reino Unido”.
“Por primera vez en la historia, Escocia, Gales e Irlanda del Norte están gobernadas por ministros principales favorables a la independencia. No hay una señal más clara de que el 'statu quo' no es sostenible y de que Westminster debe prepararse para un futuro post Reino Unido”, ha argumentado Swinney.
Defiende así un “cambio constitucional ineludible”. “Andy Burnham debe afrontar la idea de que pasará a la historia como el último primer ministro de Reino Unido”, ha declarado.
“Mañana en Cardiff espero debatir un futuro mejor con socios de las islas y eso solo puede ser con un nuevo comienzo, con la independencia”, ha planteado, según ha recogido “The Telegraph”.
Fuentes consultadas por el mismo periódico señalan que la estrategia común pretende aumentar la presión sobre Burnham, después de que este señalara el miércoles que podría celebrarse otro referéndum de independencia en Escocia si existe respaldo mayoritario de la opinión pública. De hecho, recordó ante el Parlamento que las condiciones para una consulta son “exactamente las mismas en Escocia” que para Irlanda del Norte.
El Acuerdo de Viernes Santo de 1998 establece que el ministro para Irlanda del Norte del Gobierno británico deberá convocar un referéndum de reunificación cuando considere que “parece probable” que el resultado sería mayoritariamente favorable a esa opción.