Varias detonaciones se han escuchado en Teherán, capital de Irán, así como en las ciudades de Isfahán y Tabriz, situadas en el centro y noroeste del país, respectivamente, poco después de que el Ejército israelí confirmara en la madrugada de este lunes una nueva ronda de ataques contra la República Islámica.
El estruendo de las explosiones en estas localidades, que ya habían sido blanco de ofensivas anteriores desde el inicio de la campaña militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero, ha sido corroborado por la agencia de noticias iraní Fars, que por ahora no ha ofrecido información adicional.
Al mismo tiempo, las Fuerzas de Defensa de Israel han comunicado esta misma noche la ejecución de bombardeos aéreos contra diversas posiciones militares ubicadas en el oeste y el centro del territorio iraní.
“La Fuerza Aérea, bajo la dirección de la Dirección de Inteligencia, ha atacado recientemente objetivos militares del régimen terrorista iraní en el oeste y el centro de Irán”, ha indicado la portavocía de las Fuerzas de Defensa de Israel en Telegram.
Estos ataques tienen lugar pocas horas después de que Irán lanzara varias andanadas de proyectiles contra el norte de Israel, lo que provocó la activación de las sirenas antiaéreas en casi 300 puntos del territorio israelí. Esta ofensiva se enmarca en la respuesta de Teherán al bombardeo israelí del domingo sobre barrios del sur de Beirut, capital de Líbano.
Los acontecimientos también se producen tras las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que llamaría al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, con el objetivo de pedirle que evitara responder militarmente a los ataques procedentes de Irán para favorecer una solución negociada al conflicto.
De hecho, horas después de ese anuncio, el mandatario estadounidense ha manifestado que Netanyahu “no tendrá más remedio” que aceptar cualquier acuerdo negociado entre Washington y Teherán, dado que, según señaló en una entrevista con el periódico británico ‘Financial Times’, el primer ministro israelí “no toma las decisiones”.