El presidente de Israel, Isaac Herzog, ha alertado este domingo de un proceso de “brutalización” y de incremento de la violencia al referirse a los abusos cometidos por “turbas” de colonos judíos contra la población palestina en Cisjordania.
“No podemos tolerar esta brutalización que emerge de una parte de nuestra sociedad y que nos amenaza a todos”, ha subrayado Herzog durante la ceremonia de entrega del Premio Unidad de Jerusalén, en la que ha centrado su intervención en la violencia ejercida por colonos.
El jefe del Estado ha señalado que estos grupos dentro de la sociedad israelí “ha normalizado la violencia” y que incluso hay “quienes van más allá e incluso la celebran, que se sienten orgullosos de ella”.
“Somos testigos de actos brutales de un puñado de gente que cree que los detenidos, quienes están siendo interrogado, los sospechosos, no tienen ningún derecho humano. 'Amado es el ser humano, creado a la imagen de Dios'”, ha expuesto, citando una frase de la Torá, el texto sagrado del judaísmo.
Herzog ha añadido que los soldados desplegados en Cisjordania para “combatir el terrorismo” en ocasiones se ven obligados a dedicar toda su jornada a lidiar con “criminales anarquistas”. Además, ha denunciado que “hay violencia contra los cristianos. Está prohibido hacer daño a miembros de otras religiones”.
En respuesta a sus palabras, el ministro de Seguridad Nacional y líder del partido ultraderechista Poder Judío, Itamar Ben Gvir, ha replicado que esta postura implica que Herzog “no es digno de ser presidente”.
“Un presidente de un país que llama bestias a cientos de miles de ciudadanos del Estado de Israel no es digno de ser presidente. Punto”, ha escrito Ben Gvir en sus redes sociales, cargando contra el jefe del Estado por sus críticas a los colonos.