El primer ministro iraquí, Alí al Zaidi, ha comunicado que las Unidades de Resistencia de Sinyar (YBS), una milicia de la comunidad yazidí considerada cercana al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), han aceptado entregar su armamento.
Al Zaidi se reunió el viernes en Bagdad con una delegación de las YBS y con parlamentarios de la Alianza de la Causa Yazidí, en un encuentro en el que subrayó que, a partir de ahora, las fuerzas de seguridad iraquíes asumirán el control total del área montañosa de Sinyar, en el norte del país y limítrofe con el noreste sirio.
“La decisión de entregar las armas se enmarca en la construcción del Estado de las instituciones, la protección de la unidad de la decisión nacional y el fin de la multiplicidad de centros de decisión de seguridad”, ha recalcado el jefe de Gobierno, que ha prometido además el respeto de los derechos y la incorporación a las fuerzas de seguridad de los integrantes de la milicia que estén “cualificados”, también de las unidades formadas por mujeres.
Durante la cita se trataron igualmente las compensaciones económicas que el Estado abonará a los combatientes desmovilizados, así como iniciativas de reconstrucción e infraestructuras en Sinyar, entre ellas la concesión de terrenos para viviendas y las medidas para facilitar el retorno de las personas desplazadas.
Los yazidíes y su “diversidad” constituyen “una fuente de fuerza para Irak, una riqueza nacional y humana”, ha remarcado Al Zaidi, que también ha reconocido los “crímenes e injusticias” cometidos contra esta minoría por las milicias de Estado Islámico durante la ofensiva de 2014. Desde 2015, la zona ha permanecido bajo la influencia del PKK.
La Alianza de la Causa Yazidí ha ratificado en un comunicado que las YBS han aceptado el desarme y su integración en las fuerzas de seguridad “con la condición de que las montañas de Sinyar y todo el distrito estén bajo la plena autoridad del Gobierno federal y sus instituciones de seguridad y administrativas de forma que se mejore la soberanía estatal, se honren los sacrificios realizados, unifique las decisiones de seguridad y preserve la seguridad y estabilidad de los habitantes de la zona”.
El diputado de esta alianza Murad Ismail ha calificado de “histórico” el paso dado por la milicia. “Nuestros jóvenes que se alzaron en armas tendrán la oportunidad de integrarse con sus hermanos en otras fuerzas de seguridad para proteger la región”, ha señalado en declaraciones a la cadena kurdo-iraquí Rudaw.
El 9 de octubre de 2020, el Ejecutivo central iraquí y el Gobierno de la región autónoma del Kurdistán acordaron la retirada de los efectivos del PKK de Sinyar, aunque dicho pacto no llegó a materializarse. En paralelo, el propio PKK ha anunciado su disolución en Turquía, mientras que en Siria los kurdos pasarán a integrarse en la estructura estatal.