El Consejo de Planificación Superior de la Administración Civil, órgano administrativo y militar que depende del Ministerio de Defensa de Israel, ha autorizado la construcción de una gran yeshivá, un centro de estudios judío, en un asentamiento de la ciudad cisjordana de Hebrón, después de dejar sin efecto los acuerdos que vinculaban este tipo de proyectos al municipio.
“El Consejo de Planificación Superior en la Administración Civil ha aprobado hoy 576 unidades de vivienda en Judea y Samaria (Cisjordania), entre ellas un paso sin precedentes: la aprobación de un edificio para el yeshivá 'Shavei Hebrón' sin necesidad de que sea aprobado por el municipio de Hebrón”, ha indicado el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich.
De acuerdo con el responsable de Finanzas, esta decisión “consolida” la presencia israelí sobre el terreno, “fortalece la seguridad de Israel y establece “hechos que impiden la creación de un estado terrorista árabe en el corazón del Estado de Israel”.
En concreto, se ha dado el visto bueno a un inmueble de 1.000 metros cuadrados destinado a la yeshivá, junto con la edificación de 456 nuevas viviendas —a través de distintas fases de planificación— en el asentamiento de Mitzpe Yeriho, próximo a Jericó, y otras 120 en el asentamiento de Elmatan.
La medida llega tras la anulación de los Acuerdos de Hebrón, suscritos en 1997 en el marco de los Acuerdos de Oslo, lo que permite retirar competencias a las autoridades palestinas en esta urbe, considerada uno de los principales focos del conflicto. En los últimos meses, este se ha visto agravado por la aceleración en la expansión de asentamientos y la incautación de tierras por parte de Israel, en paralelo a un aumento de las incursiones de las fuerzas de seguridad y de los ataques de colonos contra la población palestina.
El texto original de dichos acuerdos preveía un repliegue parcial de las fuerzas israelíes de Hebrón, en línea con lo pactado en Oslo, de forma que cerca del 80% de la ciudad quedaba bajo administración palestina y el área restante seguía bajo control israelí. No obstante, incluso en esta última zona la mayoría de los residentes son palestinos, con pequeños núcleos de colonos judíos.
Así, Israel mantuvo el control de la seguridad en la segunda área, conocida como H2 —donde se encuentra la Tumba de los Patriarcas—, mientras que las competencias civiles, incluidas las relativas a urbanismo y construcción en este sector, permanecían en manos de las autoridades palestinas hasta la reciente cancelación.