La Policía de Alemania ha comunicado este miércoles que maneja indicios que apuntan a un posible "acto delictivo" tras la avería registrada en una subestación eléctrica situada en las cercanías de la ciudad de Colonia, en el oeste del país. El suceso podría encuadrarse en el repunte de episodios de sabotaje contra infraestructuras que se viene observando en los últimos tiempos.
"Según el estado actual de la investigación, no creemos que se trate de un fallo técnica sino de un acto deliberado", ha señalado un portavoz policial, que ha precisado que la causa exacta y las circunstancias del incidente ocurrido en Bergheim, al oeste de Colonia, aún no se han esclarecido por completo.
El representante de las fuerzas de seguridad ha subrayado que las pesquisas continúan abiertas y que, por ahora, las líneas de trabajo se orientan en esa dirección. La avería se detectó en torno a las 20.00 horas (hora local) del martes y en un primer momento se atribuyó a un supuesto fallo técnico.
Tras un cortocircuito, varias líneas eléctricas dejaron de operar, aunque no se produjeron cortes en el suministro general. La subestación está gestionada por la compañía energética Amprion, que confirmó el incidente poco después de producirse.
Amprion ha indicado que un equipo de especialistas colabora con las autoridades competentes para esclarecer lo sucedido y valorar el alcance del episodio. La Policía ha añadido que mantiene una cooperación estrecha tanto con la empresa como con el operador de la red eléctrica RWE.
El martes también se registró un incidente similar en otra subestación eléctrica situada junto a la central térmica de carbón de Janschwalde, en el estado oriental de Brandeburgo. En ese emplazamiento se hallaron varios artefactos explosivos, en un caso investigado como presunto sabotaje.
En los últimos meses se han repetido los ataques y daños contra la infraestructura eléctrica en Alemania. En enero, supuestos extremistas de izquierda prendieron fuego a líneas de alta tensión cerca de una central eléctrica en el suroeste de Berlín, dejando a miles de viviendas y negocios sin luz durante varios días.