Las representaciones diplomáticas en Israel de la Unión Europea y de once Estados, entre ellos España, han condenado la práctica israelí de la “detención administrativa”, mediante la cual miles de palestinos permanecen en prisiones israelíes sin cargos formales ni juicio previo.
El comunicado, difundido por el Consulado británico en Jerusalén en nombre de la UE, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Irlanda, Países Bajos, Noruega, España, Suecia y Reino Unido, subraya que las “organizaciones de Derechos Humanos describen las condiciones carcelarias de los palestinos como graves y potencialmente mortales” a causa de la “alimentación inadecuada, negación de atención médica y abusos sistemáticos” atribuidos a los funcionarios penitenciarios israelíes.
Los firmantes insisten además en que “los detenidos tienen derecho a ser informados sobre los cargos subyacentes a cualquier detención, se les debe conceder acceso a asistencia jurídica y estar sujetos a un juicio justo”.
Para ilustrar la situación, las misiones diplomáticas expresan su honda preocupación por los últimos datos sobre el serio empeoramiento del estado de salud del doctor Abú Safiya, director del hospital Kamal Adwan, en el norte de Gaza, arrestado sin cargos desde diciembre de 2024 por las autoridades israelíes.
La organización Médicos por los Derechos Humanos ha señalado que su letrado, Nasser Odeh, ha constatado lesiones de consideración, indicios de maltrato físico, problemas respiratorios y varios episodios de pérdida de conciencia durante una visita al médico detenido.
De acuerdo con Odeh, Abu Safiya fue conducido al encuentro con grilletes en manos y pies y escoltado por guardias penitenciarios enmascarados. Presentaba cortes y hematomas recientes y severos en la cabeza, así como alrededor de los ojos, las orejas y el cuello, lo que incluso dificultaba reconocerle.
Ante esta situación, las delegaciones diplomáticas reclaman a Israel que respete sus responsabilidades legales hacia las personas bajo custodia conforme al Derecho Internacional y recuerdan que el propio Tribunal Supremo de Israel ha rechazado por unanimidad una medida del Gobierno que impedía a los representantes del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) visitar a los presos palestinos.
En consecuencia, la UE y el resto de misiones piden a las autoridades israelíes que apliquen “por completo” la resolución del alto tribunal.