El Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo (CCG) ha expresado este miércoles su rechazo frontal a los "cobardes ataques" lanzados por Irán contra Bahréin y Kuwait, acusando a Teherán de mantener "políticas hostiles" en la región. Estas declaraciones llegan después de que las fuerzas iraníes atacaran ambos países en represalia por nuevos bombardeos de Estados Unidos, pese al alto el fuego acordado en abril.
El presidente del CCG, Jasem Mohamed al Budaiui, ha mostrado en un comunicado su "firme condena y denuncia" a "la agresión iraní contra Bahréin y Kuwait", subrayando que "estos cobardes ataques contra objetos civiles, infraestructuras, edificios y misiones diplomáticas suponen una escalada peligrosa y sin precedentes".
En este sentido, ha recalcado que dichas acciones "reflejan la insistencia del régimen iraní en mantener unas políticas hostiles ya rechazadas contra la seguridad, la estabilidad y la soberanía de los Estados del CCG, en desafío flagrante del Derecho Internacional, la Carta de Naciones Unidas y todas las normas internacionales".
Al Budaiui ha reiterado que "es necesaria una postura internacional firme para poner fin a estas peligrosas prácticas agresivas iraníes" y ha remarcado que la seguridad de Bahréin y Kuwait "es parte integral de la seguridad de los Estados del CCG". El organismo regional —formado por Arabia Saudí, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Kuwait, Omán y Qatar— ha asegurado que "mantendrá una postura unificada para hacer frente a estos ataques".
De forma paralela, los ataques iraníes han sido objeto de condena individual por parte de Qatar y EAU, a las que se han sumado Jordania y Líbano, que han advertido igualmente del riesgo que este tipo de episodios supone para la estabilidad de Oriente Próximo.
La Guardia Revolucionaria iraní ha reivindicado haber atacado "con misiles y drones" la sede de la Quinta Flota de la Armada de Estados Unidos en Bahréin, además de otras bases aéreas en Oriente Próximo y un buque con bandera estadounidense, como "respuesta" a un ataque de Estados Unidos contra uno de sus barcos en la zona del estrecho de Ormuz y una torre de comunicaciones en la isla de Qeshm, operaciones confirmadas por Washington.
Por su parte, las autoridades de Kuwait han informado de un fallecido y daños materiales "significativos" en el Aeropuerto Internacional de Kuwait a consecuencia de la "agresión iraní". Bahréin, por otro lado, ha denunciado una "agresión sistemática" por parte de Irán y ha indicado que sus defensas antiaéreas han conseguido destruir "tres misiles y numerosos drones" en las últimas horas.
Este nuevo cruce de ataques se produce en un contexto de mutuas acusaciones sobre incumplimientos del alto el fuego de abril y en pleno bloqueo de las conversaciones destinadas a alcanzar un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto en Oriente Próximo, iniciado el 28 de febrero tras una ofensiva sorpresa de Israel y Estados Unidos contra Irán.