Más de 250 miembros de la Mara Salvatrucha reciben largas penas de prisión en El Salvador

Un macrojuicio en El Salvador condena a más de 250 miembros de la Mara Salvatrucha con penas de hasta 85 años en el marco del estado de excepción.

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Soldados patrullan las calles de la capital de El Salvador durante la pandemia de coronavirus Camilo Freedman/ZUMA Wire/dpa

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Un tribunal de El Salvador ha impuesto penas de cárcel a más de 250 personas señaladas como integrantes de la Mara Salvatrucha, dentro de un macrojuicio contra cerca de 500 presuntos pandilleros. Este proceso ha sido equiparado por el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, con los Juicios de Núremberg, en los que se sentó en el banquillo a la cúpula de la Alemania nazi tras la Segunda Guerra Mundial.

El Tribunal Segundo contra el Crimen Organizado de San Salvador ha fijado condenas de hasta 85 años de prisión para un total de 254 miembros de la Mara Salvatrucha que actuaban en el departamento de Cabañas, según ha informado la Fiscalía salvadoreña en un comunicado difundido en redes sociales.

El Ministerio Público ha explicado que “Estos pandilleros tenían diferentes funciones que les permitían mantener el control y así facilitar sus actividades ilícitas en distintas zonas de ese departamento”, y ha recalcado que todos han sido condenados por delitos cometidos entre 2013 y 2022.

Entre los sentenciados se encuentra Eugenio Morales, considerado uno de los altos mandos de la mara, que ha recibido una pena de 85 años de prisión. Además, otros 80 acusados han sido castigados con 60 años de cárcel, mientras que 173 han recibido condenas de 30 años de reclusión.

Este procedimiento se ha convertido en el primer juicio masivo de este tipo contra dirigentes de una estructura criminal, en este caso la Mara Salvatrucha (MS-13), y abarca miles de delitos atribuidos a la organización. Entre ellos figuran órdenes de asesinato contra al menos 87 personas en un solo fin de semana de marzo de 2022, episodio que llevó a Bukele a declarar una “guerra” contra las pandillas mediante un estado de excepción que ha derivado hasta ahora en más de 91.000 detenciones.

La Asamblea Legislativa salvadoreña aprobó la semana pasada una nueva ampliación del estado de excepción en vigor desde marzo de 2022, por lo que la medida se prolongará 30 días más, respaldada por los argumentos del Gobierno sobre su eficacia en la lucha contra las pandillas y la delincuencia.

En este contexto, la Presidencia de El Salvador ha sostenido en los últimos años que durante el martes no se registraron homicidios en el país, “un resultado que permite a las familias salvadoreñas desarrollar sus actividades con tranquilidad y confianza”. “Las estrategias de seguridad impulsadas por el Gobierno del presidente Nayib Bukele continúan generando resultados en beneficio de la población”, ha remachado la Casa Presidencial.

El propio Bukele respondió en abril a las críticas por estos macrojuicios y defendió que “estos 486 terroristas no son delincuentes menores”. “Son líderes de pandillas bien conocidos, la mayoría de ellos ya condenados por crímenes que cometieron personalmente, incluidos asesinatos, violaciones, a menudo seguida de asesinato, extorsión y secuestro”, concluyó el mandatario salvadoreño.