La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha advertido este lunes de que el conflicto en Sudán, que entra ya en su tercer año, ha forzado el retorno a Chad de más de 400.000 personas, una cifra alcanzada “antes de lo previsto” y formada en más de la mitad por mujeres y en más de dos tercios por menores de edad.
En un comunicado, la agencia ha explicado que su subdirectora de Gestión y Reforma, SungAh Lee, ha recalcado que estos datos exigen una respuesta “más allá de la ayuda a corto plazo”, y ha subrayado que “también debe priorizar la protección, la salud, la dignidad y el apoyo a largo plazo para las mujeres, los niños y las comunidades que los reciben”.
La OIM ha remarcado que el hecho de haber alcanzado tan pronto el umbral de 400.000 retornados “refleja el creciente coste humanitario y la enorme presión que ejerce sobre las comunidades ya vulnerables y los limitados servicios en el este del país”, al tiempo que ha precisado que el 58% del total son mujeres y niñas y el 69% corresponde a niños.
“Me he sentado con mujeres retornadas que caminaron durante semanas, a veces cargando niños que no eran suyos, huérfanos o perdidos en el camino. Al regresar a casa, no podemos permitir que permanezcan invisibles”, ha señalado Lee, poniendo rostro al impacto humano del conflicto.
Según la organización, buena parte de quienes han regresado se han instalado en campamentos improvisados o en comunidades de acogida en las provincias de Ouaddai, Wadi Fira y Sila, “a menudo con recursos muy limitados y necesidades urgentes de vivienda, agua, artículos de primera necesidad, atención médica y protección”.
En este contexto, la OIM ha recordado que el este de Chad “ya sufría dificultades antes del inicio de la crisis de Sudán”. “Hoy, la magnitud de las nuevas llegadas ha intensificado la presión sobre el agua, la vivienda, la atención médica y otros servicios esenciales en provincias que ya enfrentaban grandes necesidades humanitarias”, ha añadido, alertando de que los retornados “han soportado la mayor carga del conflicto y, sin embargo, su difícil situación sigue siendo la más ignorada a pesar de su vulnerabilidad”.
Por este motivo, la institución ha calificado de “innegables” las limitaciones de una respuesta “exclusivamente de emergencia” y ha reclamado “un mayor apoyo” para la respuesta humanitaria destinada a los retornados en el este de Chad, que combine la asistencia inmediata con “inversiones en medios de subsistencia, infraestructura comunitaria y recuperación liderada localmente”.
“Dado que los retornados representan ahora casi un tercio de todas las llegadas de Sudán a Chad, las necesidades ya no son temporales y la respuesta no puede seguir limitándose al socorro de emergencia”, ha concluido la OIM, instando a la comunidad internacional a mantener el foco en esta crisis.