¿Puede viajar un español a Italia este verano? ¿Tiene un español que suspender su estancia en Roma, en Florencia, en Capri, en Venecia, como consecuencia de las medidas del Gobierno italiano tras la crisis migratoria de Ceuta?
La decisión del Gobierno de Giorgia Meloni de restablecer controles sobre las personas que llegan a Italia procedentes de España ha generado numerosas dudas entre quienes tienen previsto viajar este verano. Sin embargo, los ciudadanos españoles pueden mantener la tranquilidad: la medida no les impide entrar en Italia, no exige visado y tampoco obliga a viajar con pasaporte. Para un español sigue siendo suficiente presentar el Documento Nacional de Identidad (DNI), como ocurre habitualmente dentro del espacio Schengen.
La confusión ha surgido después de que Italia anunciara controles temporales como respuesta a la crisis migratoria desencadenada por la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta. Aunque en algunos mensajes se ha interpretado que Roma "suspende Schengen con España", la realidad es distinta. Lo que ha hecho el Ejecutivo italiano es reforzar las comprobaciones sobre los viajeros que llegan desde territorio español para detectar a ciudadanos de países no pertenecientes a la Unión Europea que pudieran desplazarse hacia Italia tras haber accedido previamente a España.
Los derechos de los españoles, intactos
Esto significa que los españoles no pierden su derecho a la libre circulación. Como ciudadanos de la Unión Europea, pueden seguir viajando a Italia exactamente igual que antes. De hecho, la normativa europea y española establece que los nacionales españoles pueden desplazarse por los países del espacio Schengen con su DNI o con el pasaporte en vigor, siendo el documento nacional de identidad suficiente para entrar en Italia.
Los controles italianos buscan, por tanto, identificar a viajeros extracomunitarios que procedan de España y verificar que cumplen los requisitos de entrada. Es decir, afectan principalmente a personas que no tienen nacionalidad de un Estado miembro de la Unión Europea o del espacio Schengen y que deben acreditar su situación documental. No suponen una suspensión de la libre circulación para los ciudadanos comunitarios.
En la práctica, un turista español que viaje en avión a Roma, Milán, Venecia, Nápoles o cualquier otro destino italiano únicamente debe llevar consigo su DNI en vigor, aunque también puede utilizar el pasaporte si lo prefiere. Como ya ocurría antes de esta decisión, las compañías aéreas verifican la identidad de los pasajeros antes del embarque y las autoridades pueden realizar controles puntuales por motivos de seguridad, sin que ello implique un control migratorio equivalente al de una frontera exterior de la Unión Europea.
Ayer con el cabreo del momento, no me expliqué de forma correcta. Conviene aclararlo: Italia sí puede restablecer temporalmente controles de identidad en vuelos procedentes de España y pedir el DNI o el pasaporte. Lo que no puede hacer es expulsar a España de Schengen, suspender… https://t.co/PhoaFzJPwk
— Euprepio Padula (@EuprepioPadula) August 4, 2026
Nacionales de terceros países
La situación es diferente para los nacionales de terceros países. Desde abril de 2026, además, la Unión Europea aplica plenamente el nuevo Sistema de Entradas y Salidas (EES), que registra de forma digital los movimientos de los ciudadanos extracomunitarios mediante el pasaporte y datos biométricos. Este sistema no se aplica a los ciudadanos de la UE, por lo que tampoco afecta a los españoles cuando viajan a Italia. (Servicio Europeo de Acción Exterior)
En los últimos días, varios mensajes en redes sociales han alimentado la idea de que los españoles necesitarán pasaporte o podrían ser rechazados en la frontera italiana. No es así. La libre circulación de ciudadanos comunitarios sigue plenamente vigente y la medida anunciada por Roma tiene un alcance mucho más limitado del que se ha difundido en algunos casos.
En definitiva, quienes tengan reservado un viaje a Italia este verano pueden hacerlo con normalidad. El consejo sigue siendo el mismo de siempre: llevar el DNI en vigor —o el pasaporte si se prefiere— y comprobar que la documentación no esté caducada. Las nuevas medidas italianas están dirigidas al control de viajeros extracomunitarios procedentes de España y no modifican los derechos de los ciudadanos españoles dentro del espacio Schengen.