La ministra de Exteriores británica, Yvette Cooper, ha advertido este domingo de que la reactivación de las hostilidades entre Irán e Israel "no beneficia a nadie" y ha instado a ambos gobiernos a reducir la tensión "de inmediato", en un contexto marcado por los bombardeos del Ejército israelí sobre Beirut, capital de Líbano, y la posterior respuesta iraní con el lanzamiento de proyectiles contra el norte de Israel.
En un mensaje difundido en redes sociales, la jefa de la diplomacia de Reino Unido ha subrayado que "La reanudación del conflicto entre Irán e Israel no beneficia a nadie. Ambas partes deben actuar con moderación y rebajar la tensión de inmediato".
A continuación, Cooper ha recalcado la necesidad de mantener abiertas las vías de diálogo para alcanzar una "solución duradera", que ha considerado imprescindible para la "paz" y la "estabilidad" regionales, así como para la "plena recuperación del comercio mundial".
Horas antes, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán había comunicado que su titular, Abbas Araqchi, mantuvo en las últimas horas varias conversaciones telefónicas con la propia Cooper y con responsables de Turquía, Francia, Pakistán y Qatar.
Estas gestiones diplomáticas se producen después de que, este mismo domingo, la República Islámica lanzara al menos tres oleadas de proyectiles contra el norte de Israel, lo que llevó a la activación de las alarmas antiaéreas en casi 300 puntos del territorio israelí.
Teherán ha presentado este ataque como un "aviso" frente al bombardeo israelí ejecutado en la misma jornada sobre Dahiye, el barrio del sur de Beirut considerado bastión del partido-milicia chií libanés Hezbolá.