Las autoridades sirias han comunicado este martes la captura de un vehículo que, supuestamente, transportaba artefactos explosivos con destino a Líbano. Este anuncio llega menos de una semana después de que el país asegurara haber interceptado en la frontera con Irak un cargamento de armas que, según Damasco, iba dirigido al partido-milicia chií libanés Hezbolá.
La Autoridad de Aduanas y Puertos de Siria detalló en un comunicado difundido en redes sociales que en el vehículo incautado, “que se dirigía a territorio libanés”, se localizaron 226 artefactos explosivos de fabricación artesanal “cuidadosamente escondidos en compartimentos secretos”.
Por su parte, el Ministerio del Interior sirio señaló el 16 de julio que había decomisado diverso armamento, entre él “misiles de largo alcance, misiles anticarro y drones”, después de “detectar un vehículo aparcado en la zona fronteriza, en circunstancias sospechosas”.
El actual Ejecutivo sirio, instaurado tras la caída de Bashar al Assad en diciembre de 2024 como consecuencia de una ofensiva de yihadistas y rebeldes liderados por Hayat Tahrir al Sham (HTS) --cuyo dirigente, Ahmed al Shara, ejerce ahora como presidente de transición--, ha desarrollado en los últimos meses varias operaciones dirigidas contra Hezbolá, aliado del antiguo mandatario.