Siria, Israel y Estados Unidos han cerrado este martes un acuerdo para poner en marcha un “mecanismo de comunicación conjunto” destinado a “resolver disputas y evitar malentendidos” en plena escalada de tensión en la frontera sirio-israelí.
El 7 de diciembre del año pasado, los carros de combate israelíes cruzaron la Línea Alfa, que separa el territorio ocupado por Israel del resto de Siria, pocas horas después de la caída del presidente sirio, Bashar al Assad Al Assad. Las fuerzas israelíes avanzaron hacia la zona desmilitarizada vigilada por la Fuerza de Naciones Unidas de Observación de la Separación (UNDOF) y, en algunos puntos, la rebasaron hasta aproximarse a las inmediaciones de la capital siria.
De forma paralela, Israel puso en marcha una amplia campaña de bombardeos con la meta de destruir gran parte de las capacidades militares de las nuevas autoridades sirias y ha intensificado sus operaciones dentro de territorio sirio, alegando que responde a amenazas contra la seguridad de Israel y de la población residente en los Altos del Golán, ocupados desde hace décadas.
En este escenario, el Departamento de Estado de Estados Unidos ha comunicado este martes la puesta en marcha de este mecanismo “para facilitar la coordinación inmediata y continua en el intercambio de inteligencia, la desescalada militar, el compromiso diplomático y las oportunidades comerciales bajo la supervisión de Estados Unidos”.
Según ha añadido el Gobierno estadounidense, esta vía de comunicación actuará “como plataforma para abordar cualquier disputa con prontitud y trabajar para evitar malentendidos”.