Las autoridades somalíes han comunicado la muerte de un presunto dirigente de alto nivel del grupo yihadista Al Shabaab, vinculado a Al Qaeda, al que describen como uno de sus fundadores y miembro tanto del Consejo de la Shura como de la propia organización. La acción se enmarca en una operación militar apoyada por socios internacionales no especificados.
El Ministerio de Defensa de Somalia detalló que el objetivo, identificado como Maalin Yinou Ibrahim, falleció el 5 de julio durante una “operación de precisión” llevada a cabo por fuerzas somalíes “junto a sus socios internacionales” en la localidad de Sabiyo, en la provincia de Bajo Shabelle, al sur de Mogadiscio.
Según el departamento, Ibrahim era “miembro fundado de Al Shabaab” e integrante del Consejo de la Shura. Mogadiscio sostiene que ocupaba el puesto de 'número nueve' dentro de la jerarquía del grupo y actuaba como asesor militar del máximo dirigente de la organización, Ahmed Diriye, conocido como “Abú Ubaida”.
El Ministerio indicó que el fallecido “dirigía y coordinaba formaciones de combate, planificaba operaciones de insurgencia en múltiples regiones, supervisaba la coordinación en el campo de batalla y operaba desde ubicaciones ocultas bajo protección armada”, además de que también “supervisaba” acciones de “extorsión” para la financiación del grupo.
En la misma línea, las autoridades somalíes le atribuyen la organización de ataques contra población civil, así como el objetivo de “reemplazar a líderes tradicionales con personas favorables a Al Shabaab” y de “facilitar el reclutamiento forzoso de niños” para engrosar las filas de la milicia islamista, especialmente activa en el sur del país.
Paralelamente, el Ejército de Estados Unidos confirmó en las últimas horas que el 15 de julio ejecutó otro ataque aéreo contra posiciones de Al Shabaab en Somalia, en las cercanías de Uelmaro, a unos cien kilómetros al norte de Kismayo, en el sur del territorio somalí.
El Mando África de Estados Unidos (AFRICOM), que no ha ofrecido datos sobre posibles bajas, subrayó que “sigue actuando junto al Gobierno federal de Somalia y las Fuerzas Armadas somalíes para degradar las capacidades de Al Shabaab para amenazar a fuerzas y ciudadanos estadounidenses en el extranjero”.
A comienzos de julio, el presidente somalí, Hasán Sheij Mohamud, afirmó que el Ejército pondrá en marcha “una ofensiva final” para derrotar a Al Shabaab, recalcando que estos preparativos ya están en marcha y reiterando su propuesta de amnistía a los combatientes que decidan abandonar la organización extremista.
En los últimos meses, el grupo ha intensificado sus acciones armadas, llegando a ocupar áreas situadas al norte de la capital, lo que ha llevado al Gobierno somalí a intensificar sus operaciones con el respaldo de clanes, milicias locales y aliados internacionales, en el marco de la estrategia impulsada por el presidente.