El primer ministro británico, Keir Starmer, ha restado importancia a la posibilidad de que el exministro de Sanidad Wes Streeting logre los respaldos necesarios para activar un proceso de primarias con el que cuestionar su liderazgo al frente del Partido Laborista, recalcando que, en cualquier caso, se sometería a la voluntad de los militantes en unas eventuales elecciones internas.
Durante una entrevista con la cadena GB News, el jefe de Gobierno ha descrito como “rumores” los movimientos atribuidos a Streeting, quien ha sugerido disponer ya del apoyo de 81 diputados laboristas para iniciar el procedimiento de primarias y ha instado a Starmer a que reconsidere su negativa a abrir este proceso interno.
Frente a estas maniobras, Starmer ha reiterado que no tiene intención de abandonar ni la jefatura del partido ni la del Ejecutivo. “Lo que hago cada día es recordarme a mí mismo para qué estoy aquí. Fui elegido para servir al país; los demás pueden decir lo que quieran”, ha afirmado.
El primer ministro ha defendido que su prioridad es la gestión diaria del Gobierno. “Mi trabajo consiste en ponerme manos a la obra y servir al país, impulsar el cambio e intentar ayudar a resolver algunos de los grandes problemas globales que están afectando tanto a nuestra economía y a nuestro país”, ha indicado desde la cumbre del G7 que se celebra en Évian, Francia, subrayando la importancia de participar en foros internacionales de este tipo.
En esta línea, ha recalcado que mantener el foco en la acción de gobierno es “lo correcto” y ha señalado que “la mayoría de la gente diría: 'siempre hay rumores políticos, no queremos que nuestro primer ministro se vea envuelto en eso'”.
Streeting presentó su dimisión hace un mes, tras un periodo de fuertes discrepancias con Starmer, y le reclamó entonces que allanara el camino para su posible sucesión. Este martes, el exministro manifestó que preferiría que el primer ministro “tomara una decisión por su cuenta” en lugar de dejarse arrastrar por los movimientos de otros posibles rivales, como el alcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham.
Burnham concurre este jueves a unas elecciones parciales que podrían otorgarle un escaño en la Cámara de los Comunes, requisito imprescindible para poder disputar unas primarias al actual primer ministro y líder laborista.
Ante la “incertidumbre y estancamiento” que denuncia el exresponsable de Sanidad, Streeting ha emplazado a Starmer a “celebrar una contienda” interna en la que él mismo estaría dispuesto a competir. “No voy a entrar en si será el lunes, el martes o lo que sea; dejemos al primer ministro un poco de espacio durante el fin de semana para que reflexione sobre su posición”, ha señalado sobre los movimientos internos en el laborismo, en declaraciones recogidas por la cadena BBC.