Nueve combatientes del Partido Komala del Kurdistán Iraní han fallecido y varios más han resultado heridos tras el impacto de seis misiles disparados por las fuerzas armadas de Irán contra la localidad de Zargwezala, en la provincia de Suleimaniya, dentro de la Región del Kurdistán iraquí, en el norte del país, según el balance más reciente.
El propio Partido Komala confirmó las víctimas en un comunicado difundido por la agencia kurda Kurdpa, en el que detalla que su cuartel general fue alcanzado a las 6.00 horas del viernes. Este bombardeo se enmarca en una serie de ofensivas previas contra la misma sede con “cientos de misiles y drones”.
“Los nueve peshmergas caídos son los últimos mártires del camino a la libertad cuya senda y lucha seguiremos”, ha señalado la organización de izquierdas.
De forma paralela, el Partido de la Libertad del Kurdistán (PAK), también kurdo-iraní, ha comunicado que ocho de sus combatientes resultaron heridos en un ataque contra una de sus bases en Hewler, Erbil, en el norte de Irak. La instalación fue alcanzada por drones en torno a las 2.00 horas de la madrugada de este domingo, de acuerdo con la información de la agencia kurda ANF.
Desde el pasado 28 de febrero, al menos 29 personas han perdido la vida en ataques en esta región, coincidiendo con el inicio de los bombardeos estadounidense-israelíes sobre Irán, según el recuento de Kurdpa. Entre los fallecidos figuran 18 combatientes kurdo-iraníes, 7 milicianos kurdo-iraquíes, tres civiles, un militar francés y un combatiente kurdo-sirio.
Teherán, que no ha ofrecido aún una versión oficial sobre estos últimos hechos, lleva años ejecutando operaciones contra grupos separatistas kurdos en el noroeste del país y contra sus bases en el norte de Irak, unas acciones que se han intensificado tras la ofensiva lanzada en febrero por Estados Unidos e Israel, en pleno proceso de negociaciones entre Washington y Teherán para tratar de cerrar un nuevo acuerdo nuclear.