Las autoridades de Sudán han arremetido este jueves contra la comunidad internacional por su respuesta a la guerra iniciada en abril de 2023, reprochando que gobiernos y organismos se limiten a difundir comunicados sin pasar a la acción y a “intentar equiparar” a las fuerzas estatales con las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF). Al mismo tiempo, han subrayado que, a su juicio, el Gobierno de España “está a la cabeza de quienes están en el lado correcto de la historia”.
Amgad Fareid Eltayeb Idris, asesor para Asuntos Políticos y Diplomáticos del presidente del Consejo Soberano de Transición y jefe del Ejército, Abdelfatá al Burhan, ha resaltado tras una “muy fructífera” visita oficial a España que “todavía hay muchas voces en la comunidad internacional que intentan equiparar a ambas partes y dicen que cada una debería comprometerse a esto o aquello, cuando el riesgo que representan las RSF es evidente”.
“Este es el problema, la falsa equivalencia entre quienes defienden a la población de las atrocidades y quienes las cometen”, ha afirmado en un acto en la Embajada de Sudán en Madrid, donde ha incidido en que la disyuntiva “es muy clara”: “Quién está del lado correcto de la historia y quién está del lado equivocado del fascismo, el genocidio y la barbarie”.
“Han pasado tres años y dos meses. Ya basta. Esta ambigüedad genera complicidad, alimentando la continuación de la guerra porque crea impunidad para las RSF”, ha indicado Idris, apuntando que el grupo “sabe que, sea cual sea el crimen que cometa, la responsabilidad recaerá sobre todos los implicados”.
En esta línea, ha recalcado que la comunidad internacional “debe despertar y dejar de fingir neutralidad, porque la neutralidad que se sitúa entre el agresor y la víctima no es neutralidad, sino complicidad”. “Quienes nos piden que aceptemos ser asesinados, saqueados, violados y desplazados nos piden algo irracional”, ha añadido.
Idris ha denunciado igualmente que el hecho de que la comunidad internacional “se escude en la pasividad (...) es una de las razones por las que la guerra se ha prolongado”. “Siempre habla de atrocidades cometidas, de violencia sexual, de genocidio. Sudán sufre la mayor crisis humanitaria. Sudán no sufre la mayor crisis humanitaria como resultado de un terremoto, un incendio o una inundación”, ha expuesto.
Por ello, ha elogiado el papel desempeñado por España, a la que ha definido como “un actor clave y comprometido, en apoyo los principios del Derecho Internacional”. “Seguiremos colaborando con España y otros actores afines para garantizar la preservación del Derecho Internacional, la justicia y la igualdad entre todas las naciones”, ha asegurado.
En cuanto a la posición de la UE, ha recordado que el bloque está formado por 27 estados y ha admitido que “a veces es difícil alcanzar un consenso sobre ciertos temas”. “Algunos países de la UE son más íntegros y honestos que otros. España se encuentra a la cabeza de quienes están del lado correcto de la historia”, ha remarcado.
“Para todos los europeos, y específicamente para los españoles, y por eso creo que España está adoptando el discurso correcto sobre esto: conocen el riesgo del fascismo, saben que no se puede coexistir con el fascismo”, ha defendido, antes de establecer un paralelismo con la Segunda Guerra Mundial y recordar que los europeos “no pudieran convivir con el nazismo”.
PASOS PARA LA PAZ
En relación con los esfuerzos para poner fin al conflicto, ha insistido en que las autoridades “nunca” se han levantado de la mesa. “El problema es que la comunidad internacional, o ciertos actores dentro de ella, quieren que participemos en un diálogo interminable sin un objetivo predeterminado, y el coste de esto es la muerte de más sudaneses”, ha advertido.
“Queremos paz. Todos los sudaneses quieren que esta guerra pare. La razón de esta guerra es la existencia de una milicia de naturaleza fascista”, ha enfatizado el asesor de Al Burhan, que ha reclamado el “desmantelamiento” de las RSF, su declaración como “una organización terrorista” y el fin de todo respaldo militar y político al grupo.
En este sentido, ha defendido que, si las RSF se sentaran a negociar sin apoyo exterior y sin “el suministro continuo de armas”, se abriría una vía real hacia la paz. “Las RSF deben ser desmanteladas, y esto es posible pacíficamente”, ha recalcado, al tiempo que ha señalado que la organización “no tiene reclamaciones sobre gobernanza” y se financia mediante el “saqueo” de recursos en las áreas bajo su control.
También ha alertado de que “muchos países están bordeando la complicidad en el genocidio que están perpetrando las RSF”. “Sudán necesita ayuda para proteger a su pueblo del fascismo y la barbarie de las RSF. La ONU, en primer lugar, está traicionando el gran principio de la responsabilidad de proteger, acuñado por el difunto Kofi Annan”, ha denunciado.
En esta línea, ha mostrado su preocupación por la situación en torno a El Obeid, en la región de Kordofán, donde teme que “se repitan atrocidades como las ocurridas en El Fasher”, ciudad en la que las RSF llevaron a cabo matanzas y abusos tras hacerse con su control a finales de 2024, después de un asedio de un año y medio. “Las RSF son la fuente de este riesgo, mientras que las Fuerzas Armadas sudanesas son las defensoras contra él”, ha explicado.
RIESGO REGIONAL
Idris ha reiterado que las RSF “no buscan reformar el país, sino fragmentar el Estado”, lo que “conlleva riesgos, especialmente para Europa”. Ha advertido de que el problema no se limita a “la migración y el movimiento incontrolado de personas”, sino también a la circulación de armas, “armamento avanzado y tecnología, de las RSF a través de las fronteras hacia organizaciones terroristas como Boko Haram y el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM)”, rama de Al Qaeda en el Sahel.
“Estos milicianos de las RSF son mercenarios, ya sean sudaneses o provenientes del extranjero, como Colombia y otros países. Estos mercenarios se dedican a esto por dinero, vendiendo sus armas a estas organizaciones terroristas. Poseen armamento avanzado capaz de desestabilizar el Sahel, el norte y el oeste de África, además del Cuerno de África, y representan un grave peligro para la seguridad en Sudán”, ha explicado.
Ante este escenario, ha subrayado que “no hay complejidades políticas” y ha añadido que “las RSF han estado asesinando gente en Sudán desde su creación”, en alusión a las milicias ‘yanyauid’, formadas durante el régimen de Omar Hasán al Bashir, implicadas en el genocidio de Darfur a comienzos de siglo y origen de la actual estructura paramilitar.
“Ahora siguen asesinando al pueblo de Darfur, incluyendo a todos los demás sudaneses, al servicio de otros amos. Así pues, el criminal es el mismo y las víctimas son las mismas”, ha lamentado, antes de subrayar que varios estados de la región —entre ellos Kenia, Etiopía o Chad— “traicionaron los principios” de la Unión Africana (UA) y la “solidaridad africana” al brindar apoyo al grupo encabezado por ‘Hemedti’.
Por último, ha indicado que “no cree” que Estados Unidos “tenga un plan, un enfoque o una estrategia concretos para poner fin a esta crisis”, algo que, en su opinión, explica que la mediación de Washington “no ha dado resultados”. Aun así, ha reiterado que Jartum “acogerá con beneplácito cualquier esfuerzo serio, basado en una evaluación realista de la situación sobre el terreno, para ayudar a poner fin a este sufrimiento en el país”.
“Sin embargo, cualquier intento de obligar al pueblo sudanés a aceptar la participación de políticos, militares o paramilitares en el derramamiento de sangre no será aceptado por el pueblo, y mucho menos por el Gobierno”, ha zanjado Idris, remarcando que “la solución debe venir desde dentro y ser aceptada por quienes están dentro del país”. “La responsabilidad del gobierno es con el pueblo sudanés, y con nadie más”, ha concluido.