Donald Trump ha señalado a Irán como probable responsable del ataque con drones que ha obligado a Arabia Saudí a cerrar temporalmente su estratégico oleoducto Este-Oeste, una de las infraestructuras energéticas más importantes de Oriente Próximo y la principal alternativa saudí para exportar crudo sin atravesar el estrecho de Ormuz.
Preguntado este sábado durante su visita a Irlanda sobre si considera que Teherán está detrás del ataque, el presidente estadounidense respondió: “Creo que sí, probablemente”. Trump no aportó públicamente pruebas que vinculen directamente al Gobierno iraní con la operación.
El ataque fue ejecutado mediante varios drones y alcanzó distintos puntos de la infraestructura en las regiones de Riad y Medina. Arabia Saudí decidió cerrar el oleoducto de manera preventiva mientras sus equipos técnicos inspeccionan los daños y determinan cuándo puede reanudarse el bombeo. Los ataques dejaron además varias personas heridas, aunque las autoridades saudíes no han detallado su número ni su gravedad.
Irak confirma que los drones salieron de su territorio
La principal novedad conocida este sábado procede de Bagdad. El Gobierno iraquí ha confirmado que los ataques contra el oleoducto saudí se lanzaron desde territorio de Irak, concretamente desde la provincia de Maysan, en el sureste del país y junto a la frontera iraní.
El primer ministro iraquí ha ordenado abrir una investigación y ha destituido al responsable militar de las operaciones en la provincia después de determinarse que los drones partieron de esa zona.
Maysan es una región donde históricamente han operado milicias chiíes respaldadas por Irán, pero este dato no equivale por sí solo a demostrar que Teherán ordenara directamente el ataque.
Por el momento, ningún grupo ha reivindicado oficialmente la operación.
Arabia Saudí evita responder militarmente por ahora
Riad también ha confirmado que los drones procedían de Irak y ha calificado lo sucedido como una amenaza contra su seguridad y sus infraestructuras estratégicas.
Sin embargo, Arabia Saudí ha decidido no responder militarmente de inmediato. El Gobierno saudí ha aceptado dar tiempo a las autoridades iraquíes para investigar y adoptar medidas contra los responsables.
El reino advierte, no obstante, de que se reserva el derecho a tomar “todas las medidas necesarias” para proteger su territorio y sus intereses.
Bagdad ha condenado los ataques y ha iniciado una operación para localizar a sus autores. Irak ha cerrado además pasos fronterizos con Irán en medio del aumento de la tensión regional.
Por qué este oleoducto es tan importante
El East-West Pipeline, también conocido como Petroline, atraviesa Arabia Saudí de este a oeste durante unos 1.200 kilómetros.
La infraestructura transporta petróleo desde los grandes campos productores del este del país hasta Yanbu, en la costa del mar Rojo, lo que permite cargar los petroleros sin necesidad de atravesar el estrecho de Ormuz.
Su importancia ha aumentado enormemente durante los últimos meses debido al conflicto entre Estados Unidos e Irán y a las graves restricciones sobre la navegación en Ormuz.
En los últimos meses, el oleoducto estaba transportando aproximadamente entre cuatro y cinco millones de barriles diarios, una cantidad equivalente a alrededor del 4% o 5% del suministro mundial de petróleo.
La capacidad máxima de la infraestructura es incluso superior y ronda los siete millones de barriles diarios.
La alternativa saudí al estrecho de Ormuz queda temporalmente fuera de servicio
El cierre llega en un momento particularmente delicado.
Desde el inicio de la actual guerra entre Estados Unidos e Irán, el tráfico de petroleros por el estrecho de Ormuz se ha reducido drásticamente. Arabia Saudí había respondido desviando una parte creciente de sus exportaciones hacia el oleoducto Este-Oeste.
El conducto se había convertido así en la gran vía alternativa para sacar petróleo saudí hacia los mercados internacionales.
Ahora esa salida está también temporalmente interrumpida.
El Ministerio de Energía saudí insiste en que el cierre tiene carácter preventivo mientras se inspecciona la infraestructura, pero todavía no ha comunicado cuándo podrá restablecerse completamente el bombeo.
El petróleo vuelve a superar los 100 dólares
La preocupación por la seguridad energética ya se está reflejando en los mercados.
Los precios internacionales del petróleo han vuelto a situarse por encima de los 100 dólares por barril durante la semana, impulsados por los ataques contra infraestructuras, las dificultades para atravesar Ormuz y el deterioro de la situación en el mar Rojo.
El problema no afecta solamente a Arabia Saudí. La combinación de varias crisis simultáneas amenaza las dos grandes salidas marítimas de la región: Ormuz, al este de la península arábiga, y Bab el Mandeb, al oeste, que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén.
Una interrupción prolongada elevaría los costes del transporte energético y podría trasladarse posteriormente a los precios de los carburantes y a la inflación internacional.
Los hutíes avanzan también en el mar Rojo
El ataque al oleoducto coincide con una nueva ofensiva de los hutíes de Yemen, aliados de Irán, en torno a una de las rutas marítimas más importantes del planeta.
Las fuerzas hutíes se han hecho con la estratégica isla de Mayun —también conocida como Perim—, situada en el estrecho de Bab el Mandeb, en la entrada meridional del mar Rojo. También han avanzado sobre el puerto de Moca.
La isla ocupa una posición crítica para la navegación que conecta el océano Índico con el mar Rojo y, a través del canal de Suez, con el Mediterráneo.
Los hutíes sostienen que la navegación continúa siendo segura para la mayoría de los buques, aunque mantienen restricciones sobre determinados barcos saudíes.
Trump asegura haber hablado con Bin Salman
Trump ha confirmado además que ha mantenido una conversación con el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, al que ha definido como un “buen amigo”.
El presidente estadounidense ha tratado de rebajar públicamente la preocupación y ha asegurado que la situación terminará resolviéndose.
También ha revelado contactos de su Administración con los hutíes. Según Trump, el grupo yemení ha transmitido que no quiere una intervención militar directa de Estados Unidos.
Reuters había informado previamente de que Bin Salman había solicitado apoyo estadounidense frente al avance hutí en Yemen y que Washington, al menos inicialmente, había descartado una intervención directa, aunque sí habría ofrecido cooperación en materia de inteligencia.
Irán niega dirigir militarmente a sus aliados
La acusación de Trump se produce en un escenario en el que Washington y sus aliados llevan tiempo señalando a Irán por su apoyo a diferentes grupos armados de la región.
Teherán reconoce mantener una relación política estrecha con los hutíes y otras organizaciones aliadas, pero niega dirigir directamente sus operaciones militares.
Reuters informó esta semana, citando fuentes iraníes, de que miembros de la Guardia Revolucionaria habrían dado orientación directa a los hutíes durante su reciente ofensiva y de que Teherán habría prometido más armas y financiación. Irán rechaza públicamente dirigir militarmente al grupo.
En el caso concreto del oleoducto saudí, no se ha presentado hasta ahora una prueba pública que permita determinar quién ordenó el lanzamiento de los drones.
Una infraestructura clave en el centro de la escalada
El ataque coloca a Arabia Saudí ante un problema estratégico especialmente grave.
El estrecho de Ormuz está prácticamente bloqueado, los hutíes aumentan su presión sobre Bab el Mandeb y ahora el oleoducto que permitía evitar Ormuz ha tenido que cerrar temporalmente.
El conducto había estado moviendo hasta cinco millones de barriles diarios durante los últimos meses, por lo que una interrupción prolongada tendría capacidad para agravar la tensión del mercado petrolero mundial.
Trump ha apuntado directamente hacia Irán, aunque con cautela: “probablemente” está detrás del ataque. Irak, por su parte, ha confirmado únicamente un dato hasta ahora: los drones fueron lanzados desde su territorio.
La investigación deberá determinar ahora quién ejecutó materialmente la operación, quién la ordenó y hasta qué punto existe una conexión directa con Teherán.