El Ejecutivo de Turquía ha manifestado su aspiración de que Armenia “dé pasos firmes” en la senda de la paz tras la victoria en las legislativas del domingo de Contrato Civil, la formación del primer ministro Nikol Pashinián, inmerso en los últimos años en un proceso de normalización con Turquía y Azerbaiyán y en un giro político hacia la Unión Europea (UE) y Estados Unidos.
“Aplaudimos que las elecciones parlamentarias celebradas en Armenia el 7 de junio de 2026 concluyeran en un ambiente pacífico y tranquilo”, ha señalado el Ministerio de Exteriores turco, que ha añadido que Ankara confía en que “Armenia dé pasos firmes hacia la paz y la normalización en la región”.
“Turquía seguirá contribuyendo a la estabilidad y la prosperidad regionales, como lo ha hecho hasta la fecha, basándose en los intereses comunes de los países de la región”, ha remachado el departamento en su nota, que constituye la primera respuesta oficial desde Ankara al triunfo del partido de Pashinián.
Pashinián habló de “victoria histórica” de su partido después de que la comisión electoral le atribuyera el 49,81% de los sufragios en las parlamentarias y reiteró su compromiso de mantener su línea de acercamiento a la UE —en medio de las críticas de Rusia, su socio tradicional— y de avanzar en el proceso de paz con Azerbaiyán y Turquía.
“Seguiremos desarrollando relaciones con Rusia y otros Estados miembro de la Unión Económica Euroasiática”, ha defendido, en plena fricción con Moscú por su realineamiento con la UE y Estados Unidos, una reorientación que puso en marcha tras la derrota militar frente a Azerbaiyán en Nagorno Karabaj, enclave separatista de mayoría armenia que Bakú consiguió reincorporar en septiembre de 2023.
En esta línea, subrayó que “la población armenia ha votado por la paz, el desarrollo regional y la cooperación”. “Espero que esto encuentre una respuesta positiva de Turquía y Azerbaiyán”, añadió, antes de apostar por “institucionalizar la paz” con Bakú y culminar la normalización de las relaciones con Ankara.