El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha expresado que estaría dispuesto a mantener un encuentro con el mandatario ruso, Vladimir Putin, aprovechando la cumbre de líderes del G20 prevista en noviembre en Miami, Estados Unidos, siempre que el jefe del Kremlin decida finalmente desplazarse a la reunión. Ha recalcado que el objetivo central de ese posible cara a cara sería alcanzar compromisos concretos para detener la guerra.
“Tenemos que reunirnos, hablar y tomar decisiones. No se trata de palabras, de lo que yo vaya a decirle o de lo que él quiera decir”, ha afirmado Zelenski en declaraciones a la televisión alemana Deutsche Welle, al ser preguntado si ve factible un encuentro directo aprovechando dicha cita internacional.
El dirigente ucraniano, que ha confirmado que acudirá a la cumbre de Miami, ha insistido en que cualquier conversación con Putin solo tendría sentido si se traduce en avances tangibles. “Lo único que importa es el resultado. El resultado es lo que importa”, ha subrayado durante su visita oficial a Canadá, donde ha suscrito varios acuerdos para asegurar el apoyo a largo plazo a Kiev.
Objetivo: 100 misiles Patriot al mes
Al abordar las necesidades militares de Ucrania ante la llegada de un nuevo invierno marcado por el conflicto, Zelenski ha fijado como meta conseguir alrededor de un centenar de misiles Patriot mensuales para hacer frente a los ataques rusos durante los meses más fríos.
“Es un enorme desafío tener 100 misiles al mes. Eso es lo que quiero. Quiero tener 100, 120 durante estos meses difíciles, especialmente los meses fríos”, ha señalado, admitiendo la complejidad de alcanzar ese volumen de suministro.
El presidente ha indicado que Estados Unidos es el principal suministrador de estos sistemas de defensa, si bien Kiev explora también la posibilidad de recibir este tipo de armamento desde determinados países árabes, que no ha querido identificar, así como de varios socios europeos.
Al mismo tiempo, ha admitido que existen obstáculos para cerrar nuevos paquetes de ayuda militar que refuercen la defensa antiaérea ucraniana. Ha remarcado que Washington mantiene “voluntad política de vender y ayudar” a Ucrania, “pero la producción no es demasiado grande”.
“Esta es la primera parte para poder seguir adelante. Tenemos que conseguir estos misiles y llevarlos a Ucrania”, ha concluido el mandatario, al exponer la planificación militar de su país para los próximos meses.