Centenares de personas se han reunido este domingo en Ceuta en una protesta contra la entrada masiva de migrantes registrada desde el jueves, una convocatoria en la que ha quedado patente la fractura entre los propios ceutíes por la presencia de Vito Quiles.
La concentración, iniciada a las 20.30 horas en la Plaza de los Reyes, ha congregado a manifestantes con banderas de España y pancartas contra la crisis migratoria. No obstante, el ambiente ha terminado polarizado en dos grupos enfrentados. Mientras unos coreaban "Pedro Sánchez, hijo de puta", otros respondían con "Vito Quiles, hijo de puta" y "fuera, fuera".
El comunicador había animado previamente a sus seguidores a acudir a la protesta y, cuando ha llegado a la plaza, se ha encontrado con gritos de "puto facha" y "fuera fascistas", al tiempo que otro sector le recibía entre aplausos y vítores como "bravo" o "Vito, Vito". Minutos después, al internarse en la concentración, un nutrido grupo de asistentes ha comenzado a increparle y ha tenido que abandonar la zona escoltado por su guardaespaldas.
Los choques entre simpatizantes y críticos de Quiles han continuado acto seguido, cuando un grupo ha vuelto a gritar "Pedro Sánchez, hijo de puta" y otro sector ha replicado con "Vito Quiles, hijo de puta".
En medio de esa tensión, un vecino muy conocido en la ciudad, Nabil, propietario de la Cafetería Abaris, ha reclamado la "unidad del pueblo caballa" ante esta "invasión" de "criaturas que no tienen culpa". Sus palabras han sido contestadas por otro grupo de ciudadanos que ha replicado que "las criaturas, somos nosotros".
A pesar de los momentos de tensión, la Policía Nacional no ha tenido que intervenir directamente, más allá de mantener perimetrada la plaza, mientras pequeños corrillos de ceutíes discutían entre sí hasta que, de forma paulatina, la protesta se ha ido disolviendo.
Junto a Quiles también ha hecho acto de presencia en la Plaza de los Reyes el grupo de ultraderecha Save Europe Act, que ha desplegado una pancarta en inglés con el mensaje "Sánchez se tiene que ir, España necesita reinmigración".
Acusaciones de provocación y división
"A pesar de tener distintas ideologías, tenemos que unirnos para luchar contra los problemas", ha señalado a Europa Press Estefanía, una joven que, visiblemente emocionada, ha lamentado el clima de enfrentamiento y ha acusado a Quiles de "apropiarse" y "ponerle su nombre" a una manifestación impulsada inicialmente por asociaciones vecinales. "Ha venido a provocar y a dividirnos y lo ha conseguido al final", ha expresado con pesar. "Esta manifestación se convocó hace unos días", ha recalcado.
La manifestante ha reconocido su desánimo porque el comunicador "ha venido a provocar" y un grupo de personas "ha venido a defenderle a él en vez de defender a nuestra tierra, Ceuta". "Han defendido al chaval este que ha conseguido dividirnos, y me da mucha pena e impotencia", ha añadido.
Por otro lado, Omar y Brahem, dos jóvenes de la ciudad, han criticado que "políticos" acudan a la ciudad autónoma a "colgarse la medalla" y a "hacerse los héroes" cuando, durante cuatro días de crisis migratoria, "el pueblo de Ceuta se ha quedado solo".
"Los verdaderos hemos estado aquí desde un principio luchando y haciendo de todo. Musulmanes, cristianos, ateos, judíos o hindúes", han continuado, reivindicando la convivencia cotidiana entre las cuatro comunidades religiosas —conocidas como cuatro culturas— y el resto de la población ceutí.
Brahem ha sostenido que lo ocurrido en la Plaza de los Reyes no refleja la realidad habitual de Ceuta porque "siempre ha estado unida". A su juicio, ha sido "culpa" de "los políticos" que "lo que querían era dividir" a los ceutíes. "No sé que está pasando hoy", ha lamentado Omar.
A escasos metros, otra vecina, Mencía, ha defendido una visión totalmente opuesta: "Ceuta siempre ha estado dividida, la imagen que os venden de la cuatro culturas es pura propaganda, que hacen (el presidente de la ciudad, Juan) Vivas y sus amigos políticos. La ciudad siempre ha estado dividida y se puede ver en estas manifestaciones".
Según ella, la población musulmana —en la que se ha incluido— "siempre ha sido visto de segunda". Ha subrayado que la actual crisis migratoria "por supuesto" alimenta la crispación y evidencia "lo débil que es la convivencia" en la ciudad.
Percepción de invasión y temor por la convivencia
Como ejemplo de la diversidad de opiniones presentes en la protesta y en la propia Ceuta, Mario ha arremetido contra el grupo que ha forzado la evacuación de Quiles de la Plaza de los Reyes, alegando que "solo (les) ha faltado decir Pedro Sánchez es buena persona".
Ha asegurado que conoce "musulmanes de toda la vida que son encantadores" pero considera que lo que sucede "ahora" es "una autentica invasión" y que "la gente está muy harta y muy quemada". La reacción airada de algunos ceutíes, ha puntualizado, no se debe a que sean "animales", sino que es "la respuesta lógica" cuando "los tienes debajo de casa", en referencia a los migrantes que han llegado a nado desde Marruecos.
En la misma línea, Isabel ha advertido de que "La comunidad musulmana de Ceuta casi nos duplica", y ha sostenido que las cuatro culturas "no se llevan tan bien" y que "ellos" —en alusión a los musulmanes— "son los que mandan" en la ciudad.
Ya casi una hora después, con la plaza prácticamente vacía, Pilar ha reivindicado con orgullo que es "cristiana" y ha defendido que Ceuta es una ciudad "muy hospitalaria".
"Pero ha venido gente a provocar", ha añadido, en alusión a la protesta celebrada el sábado en el mismo lugar por el eurodiputado y líder de Se Acabó la Fiesta (SALF), que tuvo que ser evacuado al puerto tras una contramanifestación.
Según Pilar, los ceutíes "no son violentos para nada" y, como en anteriores episodios de crisis migratorias, volverán a "seguir adelante". "Han llegado 12.000, hemos tirado para adelante. Han llegado 70.000 y también hemos tirado adelante. Llegarán más, pero resistiremos", ha concluido.