El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha defendido este jueves en el Pleno del Congreso la necesidad de sacar adelante una nueva Ley del Cine y la Cultura Audiovisual “a la altura” del “éxito” del audiovisual español, y ha reprochado al PP que trate de bloquear su tramitación en la Cámara pese a admitir que la normativa actual está “desfasada” y requiere una actualización.
Urtasun ha intervenido en el debate de totalidad del proyecto, al que PP y Vox han registrado sendas enmiendas de devolución, y ha criticado a los populares por acusarle de haber calcado la propuesta de su antecesor, Miquel Iceta, en lugar de aprovechar el trámite para introducir mejoras.
“El propio PP reconoce en su enmienda a la totalidad que la ley actual ha quedado desfasada, que los cambios tecnológicos y los nuevos hábitos de consumo exigen una actualización normativa y que el audiovisual constituye un sector estratégico para nuestro país. Por eso, resulta difícil entender a la conclusión a la que llega el Grupo Popular. Lo lógico, como les dije en la última sesión de control, sería ponerse a trabajar para mejorarlo. Lo que resulta difícil de explicar es que quienes reconocen la necesidad de una nueva ley propongan precisamente impedir que esa ley pueda siquiera tramitarse en esta Cámara”, ha afeado el ministro durante el debate.
En su intervención, ha tenido un recuerdo para el director del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), Ignasi Camós, fallecido recientemente, a quien ha atribuido un papel decisivo en el impulso de la ley y de quien ha asegurado que estaría “contento” de seguir el debate parlamentario. Urtasun ha pedido al PP “no hurtar el debate”.
El titular de Cultura también ha rechazado la enmienda de Vox, a quien ha acusado de construir su discurso sobre una “supuesta cultura de la subvención”, y ha reivindicado que las ayudas públicas al cine son una práctica común en todos los países de la Unión Europea.
“Creo que esta afirmación dice mucho más de quien la formula que de la realidad del sector audiovisual español. Porque cuando uno escucha hablar de una supuesta cultura de la subvención, podría imaginar a un sector dependiente, estancado o incapaz de competir por sí mismo. Pero la realidad que tenemos delante es exactamente la contraria”, ha afirmado.
En este contexto, ha arremetido contra el presidente argentino Javier Milei, al que ha acusado de promover recortes y el desmantelamiento de organismos culturales, entre ellos el Instituto Nacional del Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), y ha expresado su “solidaridad” con el cine argentino.
“Gran momento del cine español” y necesidad de una nueva ley
El ministro ha reivindicado el cine como “una manifestación artística, una industria cultural y una herramienta de conocimiento” que ayuda a las sociedades “contarse quiénes son, de dónde vienen y hacia dónde quieren ir”. Ha subrayado que el audiovisual se ha convertido en un sector estratégico que poco tiene que ver con el de 2007, cuando se aprobó la ley aún vigente, debido al auge de las plataformas digitales y a los cambios en los hábitos de consumo.
Urtasun ha resaltado el “gran momento” que atraviesa el cine español, citando a cineastas como Carla Simón, Oliver Laxe, Rodrigo Sorogoyen o Alberto Rodríguez, y a intérpretes como Javier Bardem o Victoria Luengo. También ha destacado la presencia “récord” del sector en el Festival de Cannes, así como los datos de público y recaudación en 2025 y el liderazgo europeo de España en producción cinematográfica.
En este escenario, ha insistido en que el sector “necesita una legislación a la altura de este éxito” que acompañe su expansión y su proyección internacional, y ha asegurado que el Gobierno mantendrá el diálogo con la industria y con los grupos parlamentarios durante el trámite legislativo.
En el ámbito económico, Urtasun ha recordado que en 2025 más de 65 millones de personas acudieron a las salas de cine en España, con una recaudación superior a 453 millones de euros y una cuota de mercado cercana al 19 por ciento para el cine nacional, que sumó más de 12 millones de espectadores.
Al cierre de su discurso, ha preguntado a PP y Vox qué planes tendrían para el ICAA en caso de gobernar y ha subrayado que el proyecto de ley pretende asegurar un audiovisual “más fuerte, diverso, igualitario y competitivo” en los próximos años.
Críticas de PP y Vox: retrasos, “copias” y “películas fantasma”
Desde el PP, la diputada Sol Cruz Guzmán, que se ha dirigido a Urtasun como “ministro fallido”, ha cuestionado la gestión del Ministerio en los últimos años y ha acusado al Ejecutivo de Pedro Sánchez de no ejecutar de forma adecuada los fondos europeos ni avanzar en reformas clave para el sector cultural, como el Estatuto del Artista o la Ley de Derechos de Autor.
En su intervención, ha reprochado al ministro que haya tardado tres años en impulsar la Ley del Cine y ha sugerido que el proyecto llega al Congreso en pleno contexto de “escándalos” y de “fin de ciclo”. Aun así, ha ofrecido colaboración a los grupos y al propio sector para negociar un texto “desde cero” que dé lugar a una ley “ambiciosa” para el cine español, al que ha definido como un elemento de cohesión cultural del país.
Por parte de Vox, el diputado José Ramírez del Río ha calificado la propuesta del Gobierno como “prácticamente idéntica” a la que impulsó el exministro Miquel Iceta. “Esta ley ya la presentó Iceta hace tres años. Por tanto, me parece llamativo el ardor que ha puesto (Urtasun) en defender una ley que no es suya”, ha señalado.
Vox denuncia “películas fantasma” y reclama incentivos fiscales
En la misma línea, ha considerado que volver a registrar el texto supone un “sabotaje al sector”. “En 2025 se estrenaron 727 películas españolas, de las que 106 no llegaron a recaudar. Gran parte de esas 106, las llamadas películas fantasma, no llegaron a recaudar ni 100 euros en taquilla. Solo 28 superaron los 100.000 euros en taquilla, mientras que el Gobierno socialista gastaba 250 millones de euros en subvenciones”, ha criticado.
El diputado de Vox ha apostado por reforzar los incentivos fiscales, reducir la burocracia y evitar la creación de nuevos organismos públicos. Además, ha acusado al Ejecutivo de utilizar el cine como herramienta política y ha ironizado con que algunas producciones minoritarias tienen menos éxito que el “PSOE como tasador de joyas”.