El Congreso calienta motores: leyes pendientes, prioridades contrarreloj y la sombra de las elecciones en el horizonte

La vuelta al curso político ya asoma en el horizonte y el Gobierno regresa a un escenario que conoce bien, con una agenda cargada, una mayoría exigua que le hace sudar cada voto y unos socios que empiezan a apretar los dientes como preludio de los comicios

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una sesión de control al Gobierno, en el Congreso de los Diputados, a 10 de junio de 2026 | Marta Fernández

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una sesión de control al Gobierno, en el Congreso de los Diputados, a 10 de junio de 2026 | Marta Fernández

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Mediados de agosto. La temperatura sigue apretando y las playas continúan abarrotadas, pero ya asoma en el horizonte la vuelta al cole. Esta será la última semana sin la actividad habitual puesto que la próxima el Gobierno regresa con el primer Consejo de Ministros tras las vacaciones, previsto para el martes 25, se reúne en el Congreso la Diputación Permanente y varios ministros desfilarán ante sus respectivas comisiones de la Cámara Baja.

La primera piedra de toque será la crisis migratoria de Ceuta, el evento que ha copado buena parte del foco mediático este verano. El Partido Popular no ceja en su intento de llevar al Senado a los titulares de Exteriores, Defensa e Interior, José Luis Albares, Margarita Robles y Fernando Grande-Marlaska respectivamente; pero ninguno de ellos acudirá a la citación. Darán explicaciones, sí, pero en el Congreso y con el siguiente calendario:

  • Albares comparecerá ante la Comisión de Defensa el 25 de agosto.
  • Félix Bolaños, ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, hará lo propio ante la de Seguridad Nacional el 27 de agosto.
  • Robles y Marlaska acudirán a sus comisiones el 28 de agosto.

La Diputación Permanente se reunirá el 26 de agosto, hora aún por determinar, y el orden del día de la sesión se cerrará tras recibir las propuestas de todos los grupos parlamentarios, que tienen de plazo hasta el 24.

Dos leyes aguardan

Superada la última semana caliente y con los motores ya al ralentí, la Mesa del Congreso habrá de reunirse para aprobar el calendario de sesiones hasta diciembre. Y hechas las presentaciones, la Cámara desplegará velas y afrontará los compases finales de la legislatura con muchas asignaturas pendientes.

Antes del parón estival, el Ejecutivo aceleró dos iniciativas con el propósito de encauzarlas a lo largo del mes de septiembre: el Proyecto de Ley de Protección de menores en entornos digitales y el Proyecto de Ley del Cine.

La ponencia de la iniciativa que pretende garantizar la protección de los niños, niñas y jóvenes en internet ya está constituida, tras meses de parálisis, y antes de las vacaciones el Grupo Socialista impulsó dos enmiendas que serán objeto de negociación en septiembre. La primera, para tipificar la manipulación algorítmica, y la segunda, para blindar el veto a menores en redes sociales.

Sumar ve con buenos ojos su incorporación al texto y las conversaciones se dirigirán a Partido Popular y Junts, cuyo apoyo no está ni mucho menos asegurado no ya al texto, sino a las enmiendas transaccionales en cuestión. Los socialistas salieron “satisfechos” de la última reunión de la ponencia, aunque según explican fuentes de la ponencia a DEMÓCRATA, no hay un calendario de trabajo cerrado.

Un elemento a tener en cuenta es que, si bien la diputada del PSOE Inés Plaza es la ponente que está pilotando las conversaciones, su compañera de bancada y también ponente Adriana Maldonado ocupa un rol nuclear y se encuentra de baja por maternidad.

En lo que al Proyecto de Ley del Cine se refiere, el verano interrumpió unas conversaciones que habían comenzada para cincelar el informe de ponencia. Los partidos que conforman el Gobierno, PSOE y Sumar, registraron varias enmiendas para impulsar las lenguas cooficiales, un gesto también para atraer a Junts hacia el ‘sí’. El Ejecutivo apuesta de igual forma por medidas para atajar las violencias sexuales, disponer ayudas al medio rural, fomentar la industria audiovisual en Canarias y Baleares y esbozar una minoración de ayudas para empresas productoras que incumplan requisitos.

Por su parte, Junts demanda un paquete fiscal mucho más amplio que incluye, entre otras cosas, un IVA reducido y ayudas a los artistas; mientras que Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) calienta precisamente los dos puntos que más fricción suscita el proyecto de ley: la cuota de pantalla y la ventana de exhibición. En ambas aristas, los republicanos catalanes han registrado enmiendas más exigentes.

En cualquier caso, todos los grupos quedaron en retomar los trabajos en el mes de septiembre. Una vez se encaucen, se desbloquearía también el Proyecto de Ley de creación de la Oficina de Derechos de Autor y Conexos, encallada por un pulso fiscal con dos elementos: deducciones del 25% y cotizaciones reducidas para músicos.

Hasta que Sánchez decida: los Presupuestos

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, asegura que no renuncia a presentar el proyecto de Presupuestos Generales del Estado. La fecha tope legal para que el Gobierno los remita al Congreso es el 1 de octubre, aunque no sería la primera vez que incumple el plazo o que, incluso, ni presenta cuentas.

Si en esta ocasión cumpliera su compromiso de, aunque no salga adelante, al menos presente un proyecto de PGE, el resto de iniciativas quedarían en stand by porque las cuentas públicas tienen prioridad.

Fuentes de los aliados habituales del Gobierno consultadas por DEMÓCRATA dudan de las intenciones de Sánchez. Interpretan que prevé utilizar las negociaciones presupuestarias para exhibir proyecto en una suerte de primer acto de campaña de cara a las próximas elecciones generales, cuya fecha ronda el mes de febrero.

El socio de coalición, Sumar, insiste en que la voluntad es aprobar unos Presupuestos y, por su parte, no quedará. En una entrevista con DEMÓCRATA, la portavoz parlamentaria y co-coodirnadora de Movimiento Sumar, Verónica M. Barbero, aseguró tener “la firme convicción” de que Moncloa presentará unos PGE “para aprobarlos”. “Espero una negociación que será dura, pero tenemos muchas ganas de sacarla adelante y tener Presupuestos”, remachó.

Entre prioridades y tensiones

En los próximos meses se augura un endurecimiento del tono en Sumar con respecto al PSOE. El acecho de las elecciones generales siempre tensa la cuerda de la cordialidad en cualquier coalición. Porque cuando las campanas de las urnas repican, se aprietan los dientes. Asimismo, los magenta presionan porque hay prioridades que quieren concretar antes de echar el telón a la legislatura y, bien por tiempo o por falta de voluntad de los socialistas, corren el riesgo de quedarse por el camino.

Es el caso del registro laboral. Tanto el Ministerio de Economía de Carlos Cuerpo como el de Transformación Digital y Función Pública, de Óscar López, ambos socialistas, han manifestado reservas a la propuesta formulada por la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz. La discusión entre socios es habitual en una coalición, pero en este caso, Sumar lo considera una deslealtad y una vulneración del propio acuerdo de coalición. Trabajo continuará con su hoja de ruta y asegura que no modificará sus dos puntos clave: que el registro sea digital para garantizar que sea un método objetivo y no manipulable para controlar la jornada, y que este sea accesible por la Inspección de Trabajo para su verificación.

Otro asunto es la prestación universal por crianza. El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, con Pablo Bustinduy al frente, quiere incluirla en los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Su destino, por tanto, se antoja aciago.

Las otras dos iniciativas que Sumar quiere dejar aprobadas son dos caras de la misma moneda: su proposición de ley de reforma del Código Penal para la protección de la libertad de expresión, que básicamente, derogaría los delitos de injurias a la Corona y de ofensa a los sentimientos religiosos; y la reforma de la ley de Seguridad Ciudadana, más conocida por sus detractores como Mordaza.

Estos son los mínimos de Sumar, pero el listado de normas que quedarían por el camino es enorme. A Yolanda Díaz le quedaría pendiente el Estatuto del Becario, actualmente en fase de ampliación de enmiendas.

El Ministerio de Sanidad de Mónica García sería uno de los más perjudicados. Es una de las carteras con más iniciativas abiertas, una voluntad rebosante de optimismo que, sin embargo, no se traduce en novedades en el BOE. El trío de leyes sanitarias (Universalidad, Cohesión y Antiprivatizaciones), la reforma Antitabaco y la Ley de Medicamentos podrían quedarse por el camino.

El Proyecto de Ley de Familias, la norma de Consumo Sostenible (ambas de Bustinduy) y la protección de menores en entornos digitales (de Justicia, pero con la participación del Ministerio de Juventud e Infancia de Sira Rego) sufrirían el mismo destino.

Algunas voces ya asumen que muchas de estas propuestas no aterrizarán en el BOE, otras, insisten en empujar porque “hay tiempo”. Pero este se acaba, la mayoría parlamentaria sigue siendo exigua e inestable y los últimos compases de las legislaturas suelen estar marcados por la confrontación política como preludio de la contienda electoral. Y para más inri, Sumar y PSOE han comenzado el nuevo curso con un choque protagonizado por la decisión de Sánchez de prorrogar la actividad de la central nuclear de Almaraz.

En busca de Hacienda

Desde hace meses existe un consenso político en torno a la necesidad de reformar la Ley de Contratación Pública para permitir la revisión de precios cuando se produzcan incrementos de costes sobrevenidos, especialmente los derivados de cambios regulatorios. La patronal del sector atesora el beneplácito de sindicatos y patronales, así como del arco parlamentario, incluidos PSOE y Sumar. Entonces, ¿por qué no se ha hecho?

En una entrevista con DEMÓCRATA Javier Sigüenza, presidente de alianzAS, la confederación que agrupa a doce organizaciones empresariales de servicios esenciales, señala a un alto cargo de Hacienda. Asegura que es el ministerio que está bloqueando, desconocen el motivo y trabajan para que el departamento de Arcadi España les reciba junto a los sindicatos para abordar la revisión.

La vuelta al curso político devuelve así al Gobierno a un escenario que conoce bien: una agenda cargada, una mayoría parlamentaria que obliga a negociar cada iniciativa y unos socios que empiezan a mirar más al horizonte electoral. Septiembre servirá para comprobar cuántas de las reformas pendientes consiguen sobrevivir a la aritmética del Congreso. Porque, a estas alturas de la legislatura, el problema para Moncloa ya no es solo qué quiere aprobar, sino qué le queda de tiempo para aprobar.

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¿En qué estado parlamentario se encuentra el Proyecto de Ley de Protección de menores en entornos digitales y cuáles son los siguientes pasos para su aprobación definitiva?

El Proyecto de Ley Orgánica para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales (Congreso, núm. 121/000052) se encuentra, a agosto de 2026, en tramitación en el Congreso de los Diputados, en fase de ponencia dentro de la Comisión de Justicia. No ha sido aún aprobado definitivamente por las Cortes, de modo que sigue pendiente de varias etapas clave antes de convertirse en ley.

1. Qué ha ocurrido hasta ahora

De la información oficial e institucional disponible se desprende la siguiente secuencia principal:

  • 4 de junio de 2024: el Consejo de Ministros aprueba el anteproyecto de ley orgánica para la protección de los menores en entornos digitales y autoriza su tramitación urgente, abriendo posteriormente un trámite de audiencia pública (11–28 de junio de 2024).
  • 25 de marzo de 2025: el Consejo de Ministros aprueba el Proyecto de Ley Orgánica y acuerda su remisión al Congreso, subrayando medidas como el control parental por defecto y reformas del Código Penal.
  • 27 de marzo de 2025: registro de la iniciativa en el Congreso de los Diputados. El texto se publica en el Boletín de las Cortes el 11 de abril de 2025.
  • Entre abril y noviembre de 2025 se abre un amplio plazo de enmiendas al articulado, prorrogado en múltiples ocasiones hasta su cierre el 26 de noviembre de 2025, dada la gran cantidad de propuestas de grupos y sectores afectados.
  • El proyecto se tramita por procedimiento de urgencia desde el 9 de mayo de 2025, lo que permite acortar plazos, aunque de facto el volumen de enmiendas ha ralentizado el ritmo.
  • 10 de septiembre de 2025: el Pleno del Congreso celebra el debate de totalidad. Se rechaza la enmienda de devolución de Vox por 33 votos a favor, 178 en contra y 137 abstenciones, de modo que el proyecto supera la totalidad y continúa su tramitación en ponencia, comisión y Pleno (nota del Congreso).
  • A lo largo de 2025 la Comisión de Justicia celebra comparecencias de expertos (UNICEF, Save the Children, sector tecnológico, etc.) y se van cerrando las enmiendas parciales, con debates intensos sobre control parental, obligaciones de fabricantes y “loot boxes”.
  • En 2026, según diversas agendas y crónicas parlamentarias, se constituye la ponencia encargada de elaborar el informe y, al menos desde junio, la iniciativa se encuentra formalmente en fase de ponencia. La reunión del 24 de junio permite aprobar varias enmiendas, pero las fuentes parlamentarias citadas indican que la ponencia queda “en stand by”, sin calendario cerrado para concluir trabajos.
  • A 16 de agosto de 2026, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, afirma que la ley “está ahora mismo en trámite parlamentario” y que se están incorporando “las últimas aportaciones de los grupos”, confiando en poder aprobarla “a la vuelta del verano”, lo que confirma que el texto sigue vivo en el Congreso y todavía no ha pasado al Senado.

2. Estado actual

Con estos datos, la situación puede resumirse así: el proyecto ha superado ya la fase de totalidad en el Pleno del Congreso, se han publicado las enmiendas a la totalidad y las enmiendas al articulado, y la comisión ha oído a multitud de actores. El punto en que se encuentra es la elaboración del informe de la ponencia, dentro de la Comisión de Justicia, con negociaciones en marcha sobre enmiendas transaccionales (por ejemplo, el veto a redes sociales para menores de 16 años y el tratamiento penal de la manipulación algorítmica).

No consta todavía un dictamen definitivo de comisión aprobado ni un nuevo Pleno del Congreso que haya votado el texto artículo por artículo y en su conjunto, ni, por tanto, remisión al Senado. La tramitación está avanzada pero aún en la primera cámara.

3. Siguientes pasos hasta la aprobación definitiva

De acuerdo con el Reglamento del Congreso y la naturaleza de ley orgánica, el recorrido pendiente es, en síntesis, el siguiente:

  • Cierre de la ponencia: la ponencia debe terminar su informe, incorporando o rechazando enmiendas y, eventualmente, transaccionales entre grupos.
  • Dictamen de la Comisión de Justicia: la Comisión debate el informe, vota las enmiendas pendientes y aprueba un dictamen. Si no tiene competencia legislativa plena (lo habitual en una ley orgánica de este alcance), el texto debe ir al Pleno.
  • Debate y votación en el Pleno del Congreso: se discuten las enmiendas reservadas para el Pleno y se vota el conjunto del proyecto. Al ser una ley orgánica, necesita mayoría absoluta en la votación final de conjunto.
  • Remisión al Senado: si el Congreso la aprueba, el texto pasa al Senado, donde se abre un nuevo plazo de enmiendas, se tramita en comisión y se vota en Pleno. El Senado puede:
    • no introducir cambios (el texto quedaría ya definitivamente aprobado),
    • aprobar enmiendas, que obligan a una segunda lectura en el Congreso, o
    • aprobar un veto, que el Congreso puede levantar posteriormente.
  • Última votación en el Congreso (si hay enmiendas o veto del Senado): el Congreso decide sobre las enmiendas y, en su caso, levanta el veto en los términos previstos (mayoría absoluta o mayoría simple tras el plazo de dos meses).
  • Sanción real y publicación en el BOE: una vez aprobada por ambas Cámaras, la ley se remite al Rey para su sanción y promulgación y se publica en el Boletín Oficial del Estado, entrando en vigor en la fecha que marque su disposición final.

En resumen, el proyecto se encuentra hoy en una fase avanzada pero todavía interna al Congreso. Para su aprobación definitiva aún debe completarse el trabajo de ponencia y comisión, superar la votación final en el Pleno del Congreso, tramitarse en el Senado y culminar con la sanción y publicación en el BOE.

¿Cuáles son las funciones y competencias de la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados según el reglamento de la Cámara?

La Diputación Permanente del Congreso de los Diputados es el órgano que garantiza la continuidad de la Cámara cuando el Pleno no está reunido o las Cortes han sido disueltas. Sus funciones y competencias vienen reguladas principalmente en los artículos 56 a 59 del Reglamento del Congreso, complementados por otros preceptos que la mencionan en relación con las sesiones extraordinarias, el Diario de Sesiones y la convalidación de decretos-ley.

1. Naturaleza y composición

Según el Reglamento, la Diputación Permanente:

  • Está presidida por la Presidenta o el Presidente del Congreso.
  • Está integrada por un mínimo de veintiún miembros, que representan a los grupos parlamentarios en proporción a su importancia numérica.
  • Cada grupo designa sus miembros titulares y un número igual de suplentes.
  • Elige en su seno dos Vicepresidencias y dos Secretarías, siguiendo criterios análogos a la elección de la Mesa del Congreso.
  • Es convocada por la Presidencia, de oficio o a petición de dos grupos parlamentarios o de una quinta parte de sus miembros.

En cuanto a su régimen de funcionamiento, el Reglamento establece que a las sesiones de la Diputación Permanente se aplica lo mismo que al Pleno: régimen de debates, publicidad de las sesiones, votaciones, Diario de Sesiones, etc. Es decir, actúa como un «mini-pleno» con reglas equivalentes.

2. Funciones en periodos ordinarios de sesiones

Durante los periodos ordinarios de sesiones (febrero-junio y septiembre-diciembre), el protagonismo corresponde normalmente al Pleno y a las comisiones. La Diputación Permanente, en sentido estricto, tiene una función latente de garantía institucional: permanece constituida, pero sus competencias propias se activan principalmente cuando la Cámara no está reunida o se produce una disolución o expiración del mandato.

No obstante, incluso en estos periodos su existencia asegura que, si el Pleno no pudiera reunirse por alguna circunstancia extraordinaria, exista un órgano ya constituido capaz de actuar con rapidez en los supuestos constitucionalmente previstos (por ejemplo, en relación con decretos-ley o estados excepcionales).

3. Funciones entre periodos de sesiones y en vacaciones parlamentarias

Fuera de los periodos ordinarios, el Reglamento precisa dos tipos de funciones:

  • Convocatoria de sesiones extraordinarias del Pleno: cuando la Cámara está fuera de periodo ordinario, sólo puede reunirse en sesión extraordinaria a petición del Gobierno, de la propia Diputación Permanente o de la mayoría absoluta de los diputados. La Diputación es, por tanto, uno de los sujetos constitucionalmente habilitados para forzar la convocatoria del Pleno con un orden del día determinado.
  • Iniciativa para la convocatoria de sesiones extraordinarias (art. 73.2 CE): específicamente, el Reglamento atribuye a la Diputación Permanente, «en los lapsos de tiempo entre períodos de sesiones», la facultad de ejercitar la iniciativa prevista en el artículo 73.2 de la Constitución, es decir, instar la celebración de esas sesiones extraordinarias.

En la práctica, esto significa que durante los recesos y «vacaciones parlamentarias» la Diputación Permanente actúa como bisagra entre el Gobierno y el Pleno, asegurando que, si es necesario, la actividad parlamentaria se reactive formalmente mediante la convocatoria de sesiones extraordinarias.

4. Funciones durante la disolución del Congreso o la expiración del mandato

Es el núcleo más característico de sus competencias. El Reglamento establece que, en caso de disolución del Congreso o de expiración de su mandato, corresponde a la Diputación Permanente:

  • Velar por los poderes de la Cámara, es decir, preservar la continuidad de sus funciones esenciales mientras no se constituya el nuevo Congreso.
  • Asumir todas las facultades del Congreso respecto de los decretos-leyes (art. 86 CE): debate, convalidación o derogación, y, en su caso, decisión sobre su tramitación como proyecto de ley por el procedimiento de urgencia.
  • Ejercer las competencias del Congreso en relación con los estados de alarma, excepción y sitio (art. 116 CE), esto es, su autorización, prórroga o control en los términos constitucionales.
  • Tramitar como proyectos de ley por vía de urgencia los decretos-leyes dictados por el Gobierno «durante los períodos entre legislaturas».

Una vez celebradas las elecciones generales y constituido el nuevo Congreso, la Diputación Permanente debe rendir cuentas al Pleno de los asuntos que haya tratado y de las decisiones adoptadas durante la disolución.

5. Facultades de control al Gobierno

Aunque el Reglamento no detalla un catálogo de instrumentos de control específicos y exclusivos de la Diputación Permanente, al aplicarse a sus sesiones el mismo régimen que al Pleno puede, en los ámbitos constitucionalmente habilitados, ejercitar funciones de control al Gobierno ligadas a:

  • La convalidación, derogación y eventual tramitación ulterior de los decretos-leyes.
  • El examen y control de las decisiones gubernamentales en materia de estados excepcionales.
  • La convocatoria del Pleno en sesiones extraordinarias, lo que permite forzar debates y votaciones sobre asuntos urgentes incluso fuera del calendario ordinario.
6. Síntesis funcional

En suma, según el Reglamento del Congreso, la Diputación Permanente es un órgano de continuidad y garantía que:

  • Sustituye funcionalmente al Pleno en materias constitucionalmente tasadas (decretos-leyes y estados excepcionales) cuando el Congreso está disuelto o fuera de funcionamiento ordinario.
  • Puede impulsar y provocar la reunión del Pleno en sesiones extraordinarias fuera de los periodos ordinarios.
  • Opera con el mismo régimen de sesiones, debates y publicidad que el Pleno, quedando sus actuaciones recogidas en el Diario de Sesiones.

De este modo se asegura que ni el control parlamentario ni las decisiones urgentes que exigen intervención de las Cortes queden interrumpidos por los recesos o por las disoluciones entre legislaturas.

¿Puedes explicarme con ejemplos recientes cómo ha actuado la Diputación Permanente en la convalidación de decretos-ley durante una disolución del Congreso? ¿Qué diferencias prácticas hay entre una sesión del Pleno ordinario y una sesión de la Diputación Permanente en términos de debate y votación? ¿Cómo se decide dentro de la Diputación Permanente la tramitación de un decreto-ley como proyecto de ley por el procedimiento de urgencia?

¿Qué requisitos legales debe cumplir el Gobierno para presentar los Presupuestos Generales del Estado y cuáles son las consecuencias de no hacerlo dentro del plazo legal?

En España, la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) está fuertemente reglada porque son la principal ley anual de política económica. La Constitución y la legislación de estabilidad presupuestaria fijan requisitos formales y materiales para que el Gobierno pueda presentar el proyecto a las Cortes, así como las consecuencias de no hacerlo en plazo.

1. Marco constitucional y legal básico
  • Constitución Española: el artículo 134 establece que corresponde al Gobierno la elaboración de los PGE y que el proyecto de ley debe presentarse ante el Congreso de los Diputados al menos tres meses antes de la expiración de los del año anterior. En la práctica, esto fija como referencia el 1 de octubre.
  • Ley General Presupuestaria: desarrolla el contenido mínimo del proyecto, la documentación anexa y el procedimiento interno de elaboración (fases en el Ministerio de Hacienda, participación de otros ministerios, etc.).
  • Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera (LOEPSF): condiciona el proyecto de PGE a que respete los objetivos de estabilidad, deuda pública y regla de gasto aprobados previamente.
2. Requisitos previos: “techo de gasto” y objetivos de estabilidad

Antes de que el Consejo de Ministros apruebe el anteproyecto de PGE, deben haberse cumplido varios hitos ligados a la LOEPSF:

  • Objetivos de estabilidad y deuda: el Gobierno propone para el Estado y las CCAA unos objetivos de déficit/superávit y deuda que deben ser aprobados por las Cortes.
  • Límite de gasto no financiero (“techo de gasto”): se fija el máximo de gasto computable del Estado para el ejercicio siguiente. El proyecto de Presupuestos debe encajar dentro de ese límite.
  • Informes preceptivos: la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) debe informar sobre la adecuación de los objetivos y, posteriormente, sobre la coherencia del proyecto de PGE con ellos.

Sin estos pasos, el proyecto podría incurrir en incompatibilidades con la estabilidad presupuestaria, lo que genera problemas jurídicos y políticos (eventuales requerimientos de corrección, reproches del Tribunal de Cuentas, tensiones con Bruselas, etc.).

3. Aprobación del anteproyecto y remisión a las Cortes

El procedimiento interno se articula, de forma simplificada, así:

  • Elaboración técnica coordinada por Hacienda, con propuestas de cada ministerio y organismos públicos.
  • Anteproyecto que integra ingresos, gastos, cuadros macroeconómicos y anexos (memorias, informes de impacto, liquidación del presupuesto anterior, etc.).
  • Informe de órganos consultivos: en determinados aspectos concretos (por ejemplo, algunas disposiciones adicionales o reformas normativas insertas en la Ley de Presupuestos) puede recabarse informe del Consejo de Estado u otros órganos, aunque no siempre es obligatorio para el conjunto del texto.
  • Aprobación en Consejo de Ministros del proyecto de ley de PGE.
  • Remisión al Congreso antes del plazo constitucional de tres meses, acompañando toda la documentación económica y financiera exigida por la Ley General Presupuestaria.
4. Consecuencias de no presentar el proyecto en plazo

Si el Gobierno no presenta el proyecto antes del 1 de octubre, no existe una sanción jurídica automática (no se produce por sí sola la dimisión del Gobierno ni la disolución de las Cortes). Las consecuencias son principalmente:

  • Responsabilidad política: el Congreso puede exigir explicaciones, plantear reprobaciones o incluso una moción de censura si se considera un incumplimiento grave.
  • Riesgo de prórroga presupuestaria: cuanto más se retrase la presentación, más probable es que no dé tiempo a completar la tramitación parlamentaria antes del 1 de enero.
  • Inseguridad para la planificación pública y privada: Administraciones, empresas y hogares tienen mayor incertidumbre sobre la política fiscal, inversiones públicas, ofertas de empleo, etc.
5. Falta de aprobación antes del 1 de enero: prórroga de Presupuestos

Si el 1 de enero no hay nuevos PGE aprobados, se activa la prórroga automática de los Presupuestos anteriores, prevista en la Constitución y desarrollada en la Ley General Presupuestaria.

Esta prórroga implica:

  • Repetición de los créditos iniciales del presupuesto anterior, con ajustes técnicos (por ejemplo, créditos vinculados a programas ya extinguidos no se reponen).
  • Limitaciones para nuevas políticas: el Gobierno tiene menos margen para poner en marcha nuevos programas de gasto estructural o grandes reorientaciones de política económica si no se aprueba una nueva ley de Presupuestos.
  • Gestión mediante modificaciones presupuestarias (créditos extraordinarios, suplementos, transferencias de crédito), que suelen requerir leyes específicas o decretos-leyes posteriormente convalidados por las Cortes.
  • Condicionamiento de inversiones y empleo público: ofertas de empleo, inversiones territorializadas, subidas salariales del sector público o cambios tributarios de calado suelen quedar bloqueados o muy restringidos mientras no haya nuevos Presupuestos.

En resumen, el Gobierno tiene una obligación constitucional de presentar los PGE con al menos tres meses de antelación, respetando los marcos de estabilidad y acompañando una amplia documentación económica. El incumplimiento no acarrea una sanción automática, pero sí graves costes políticos y la posibilidad de tener que gestionar con unos Presupuestos prorrogados, que limitan notablemente la capacidad de impulsar nuevas prioridades de gasto e ingresos.

¿Puedes detallar cómo funciona exactamente la prórroga de los Presupuestos y qué partidas quedan excluidas o ajustadas? ¿Qué papel juegan el Congreso y el Senado en la tramitación parlamentaria de la Ley de Presupuestos, paso a paso? ¿Cómo condicionan la Ley de Estabilidad y la AIReF el contenido de los Presupuestos Generales del Estado?

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¿Qué tema será la primera piedra de toque en la vuelta a la actividad parlamentaria tras el verano?

Pregunta 1 de 3

¿Qué fecha límite tiene el Gobierno para presentar el proyecto de Presupuestos Generales del Estado al Congreso?

Pregunta 2 de 3

¿Qué dos aspectos centrales incluyen las enmiendas del PSOE al Proyecto de Ley de Protección de menores en entornos digitales?

Pregunta 3 de 3

Hola, soy Fren. ¿Cómo te ayudo?