El Pleno del Congreso ha rechazado este martes admitir a trámite una proposición de ley del PSOE que planteaba modificar la Ley de creación del Instituto de la Mujer. El objetivo era dotar al organismo de nuevas competencias para vigilar que no se produzcan sesgos de género en los algoritmos y permitirle personarse en procedimientos judiciales por discriminación por razón de sexo, además de alterar el sistema de elección de su presidencia para que dejara de ser un nombramiento directo.
La iniciativa no ha superado el primer filtro parlamentario por el voto en contra de PP, Vox y Junts, mientras que el PNV se ha abstenido. El resto de grupos sí se ha mostrado partidario de que la propuesta socialista iniciara su tramitación en la Cámara Baja.
Según ha detallado la diputada socialista Lidia Guinart, la reforma pretendía adaptar el Instituto a las nuevas directivas comunitarias en materia de igualdad y reforzar su capacidad para asistir a víctimas de discriminación, intervenir ante los tribunales y controlar el impacto de la inteligencia artificial en los derechos de las mujeres.
“Reforzar el Instituto de las Mujeres es fortalecer el Estado democrático de derecho, es garantizar más y mejor los derechos fundamentales. Más aún, en un contexto de cuestionamiento creciente de los avances de igualdad, de discursos cargados de misoginia, de negacionismo, incluso de odio y con el difícil reto de instaurar los derechos digitales frente a los riesgos de la sociedad digitalizada que ya no es futuro, señorías, ya es presente”, ha defendido.
Cambios en las funciones del Instituto y en la justicia
Entre las principales novedades que recogía el texto del PSOE figuraba la ampliación de las atribuciones del Instituto para intervenir en causas judiciales. Con la modificación, el organismo podría actuar en defensa de intereses colectivos o difusos cuando se detectasen situaciones de discriminación por sexo.
“Es una exigencia europea, señorías, sí lo es, pero la modificación de las leyes procesales no responde solo a esa exigencia, sino que con esta reforma el Instituto amplía sus funciones en respuesta a una necesidad que es política y también jurídica”, ha recalcado Guinart.
Algoritmos, inteligencia artificial y violencia digital
Guinart ha vinculado también la reforma a los retos derivados de la digitalización y del avance de la inteligencia artificial. El texto habilitaba al Instituto para supervisar que los algoritmos no incorporen sesgos de género y para actuar frente a nuevas formas de violencia digital contra las mujeres, como las ‘deepfakes’, la pornografía creada con inteligencia artificial o el ciberacoso.
La proposición modificaba, además, el sistema de designación de la presidencia del Instituto de las Mujeres. El PSOE defendía un procedimiento más abierto y transparente, en el que el cargo recayera en personas de reconocido prestigio y trayectoria en la defensa de los derechos de las mujeres.
Críticas del PP al modelo de Instituto
En el turno de portavoces, Silvia Franco, del PP, ha sostenido que el Instituto es una estructura “jerárquicamente sometida al Gobierno” y ha tildado de “ficción” presentarlo como un órgano independiente. Asimismo, ha reprochado al Ejecutivo que haya recurrido a una proposición de ley en lugar de a un proyecto de ley, al considerar que así se sortean informes preceptivos y cauces de participación pública. “Es incomprensible esta vía que han elegido ustedes”, ha indicado.
PP llama a trabajar por “devolverle la autoridad” al Instituto
Franco ha advertido al PSOE de que, si realmente pretende reforzar el Instituto de las Mujeres, “lo que tiene que hacer es trabajar para devolverle la autoridad, el prestigio y la influencia, dañados por controversias y escándalos como el de los puntos violeta”. “Fortalecer la igualdad es construir instituciones sólidas, independientes y respetadas”, ha afirmado.
Por su parte, Júlia Boada, de Sumar, ha defendido que el Instituto de las Mujeres “debe trabajar para una inteligencia artificial ética y feminista” y ha insistido en que, a su juicio, “los poderes públicos deben velar para que esta herramienta que está transformando el mundo lo haga de manera justa”.
“La igualdad real exige instituciones fuertes, exige recursos, exige capacidad de intervención, exige que los organismos públicos puedan acompañar, asistir y cuando sea necesario litigar para defender nuestros derechos, frente a quienes quieren que las mujeres pelean solas más instituciones que acompañan”, ha subrayado.
Vox rechaza la propuesta y critica el “intervencionismo”
María de los Reyes Romero, de Vox, ha votado en contra al entender que la iniciativa no afronta los “problemas reales” de las mujeres en España y que, en realidad, busca ampliar “el entramado ideológico construido durante décadas alrededor de las políticas políticas de género”.
A su juicio, la reforma profundizaba en el “intervencionismo administrativo” en torno a conceptos como la brecha salarial o los techos de cristal, pretendía “censurar y controlar” la inteligencia artificial y otorgaba más capacidad al Instituto para intervenir en litigios vinculados a la discriminación por razón de sexo.
Recelos de ERC, Junts, PNV y EH Bildu
Etna Estrems, de ERC, ha dicho compartir la necesidad de reforzar la protección de los derechos de las mujeres, pero ha recordado que el feminismo no se mide por el número de organismos existentes, “sino por la capacidad real de proteger a las mujeres”. Además, ha avisado de que su grupo estará atento a cualquier medida que pueda incidir en las competencias de la Generalitat de Cataluña.
Desde Junts, Josep Pagès ha asegurado que la propuesta escondía “cierta trampa” y ha reivindicado la igualdad y la defensa de los derechos de las mujeres “pero con más concentración de poder y más tutela sobre las competencias de Cataluña”. En la misma línea, Maribel Vaquero, del PNV, ha reprochado que el texto no aclarase cómo se coordinaría la actuación del Instituto con las administraciones autonómicas competentes.
En nombre de EH Bildu, Isabel Pozueta ha defendido que “las políticas de igualdad deben construirse desde la proximidad, desde el autogobierno, desde la realidad concreta en cada territorio” y ha mostrado sus reservas a seguir ampliando estructuras que “pueden alejarse aún más de la ciudadanía”.
Podemos reclama instituciones “fuertes” ante la “ofensiva reaccionaria”
Noemí Santana, de Podemos, ha reivindicado que las instituciones dedicadas a los derechos de las mujeres deben ser “fuertes” y “estar actualizadas” y ha alertado de la “ofensiva reaccionaria”. Al mismo tiempo, ha afeado al Gobierno sus “discursos triunfalistas”, al considerar que “cuesta identificar cuál es el gran proyecto feminista” del Ejecutivo.
“No solo basta con estos organismos, que sí que son muy necesarios, sino hay que tener liderazgo político y hay que tener más ambición”, ha reclamado, al tiempo que ha pedido “valentía”.